Guerra nuclear: el estado de la cuestión

Mapa de los países con armamento atómico según Greenpeace. Las cifras bailan dependiendo de la fuente, ya que el número exacto de bombas es secreto de Estado.

El que suscribe estas líneas cumple 30 años. Nació cuando el Reloj del Apocalipsis daba 3 minutos para la medianoche; aunque en los años siguientes, tras la caída de la URSS y el fin de la Guerra Fría, éste se retrasaría hasta las 11:43 en 1991 (la mayor distensión desde 1945). Hoy, tras la victoria de Trump; del florecimiento de los nacionalismos europeos; del brexit; de la guerra en Siria; de la anexión rusa de Crimea y de la amenaza nuclear coreana, las manecillas se han reajustado de nuevo. Según los expertos del Bulletin of Atomic Scientists estamos a tan solo 2,5 minutos del fin.

El Reloj del Juicio Final marca los minutos que quedan para la medianoche nuclear.

Éste organismo denuncia los nuevos problemas que plantean las armas de destrucción masiva, el mal uso de la tecnología o el calentamiento global. Obviamente su advertencia es una llamada de atención de la sociedad civil a todos aquellos que controlan el botón atómico, y quizás hacerles más sensibles a las consecuencias de una III Guerra Mundial, en la que está en juego la misma supervivencia de la humanidad.

En los primeros cuarenta años de la Guerra Fría desarrollaron armamento nuclear: Estados Unidos (1945), Rusia (1949), Reino Unido (1952), Francia (1960), China (1964); firmantes los cinco de los Tratados de No Proliferación. India detonó “Buda Sonriente” en 1974 e Israel posee armamento nuclear desde la década de los 60 pero no lo ha declarado públicamente. Desde 1987 dos nuevos actores se han unido al club atómico: Pakistán y Corea del Norte, aumentando su capacidad de “chantajear” o de evitar la injerencia de los vecinos en sus asuntos internos.

Hongo atómico y columna de agua generada por la bomba atómica submarina Baker detonada por EEUU en el atolón de Bikini, 1946.

Otro punto caliente es la franja siriopalestina, en la que el Estado de Israel, de tan solo 8 millones, está rodeado de países árabes hostiles poblados por más de 120 millones de personas; y el conflicto latente en Cachemira entre indios y pakistanies, que ya ha desencadenado varias guerras. Justamente estos países poseedores de armas de destrucción masiva y que son foco de tensión regional no han firmado los acuerdos NPT.

En cuanto a la proliferación, el punto álgido fue en 1986, con 70.300 cabezas nucleares. Según la FAS (Federeation of American Scientists) a principios de 2017 se cuantificaban 14.900 armas nucleares en el mundo, poseyendo Estados Unidos 6.970 y Rusia 7.300, el 93% del total. Esto es una capacidad capaz de destruir a la humanidad varias veces (solo bastarían 16.000 bombas Tzar para destruir todos los rincones del orbe). Que hayan disminuido los arsenales tiene que ver con los acuerdos de no proliferación, con la obsolescencia de los dispositivos más antiguos y sobre todo por la mayor efectividad de los misiles balísticos. Unas 3.900 cabezas nucleares son operacionales y de ellas 1.800 están en estado de máxima alerta.

Vídeo musical con todas las explosiones nucleares desde el Proyecto Manhattan en 1945 hasta las pruebas pakistaníes de 1998. PINCHA PARA VER.

Desde 1945 se han producido 2.056 pruebas nucleares. Hasta 1980 se habían lanzado sobre la Tierra el equivalente a 29.000 bombas de Hiroshima. En 1963 se acordó no detonar las bombas en la atmósfera, bajo el agua o en el espacio, aunque China continuó detonandolas en la superficie hasta 1980. Tras el fin de la Guerra Fría descendieron las pruebas. El último test norteamericano se produjo en 1992, y sus expertos dicen que pueden seguir ahondando en el conocimiento atómico sin detonar bombas. Países con menos experiencia como Pakistan y Corea del Norte han explotado sus bombas desde entonces para hacer demostraciones de fuerza y afinar sus arsenales.

La Triada nuclear: misiles de tierra, bombarderos estratégicos y misiles desde submarinos nucleares.

Aunque la competencia entre los dos grandes actores de la Guerra Fría haya disminuido y hayan reducido su arsenal, tanto China (260) como India (110) y Pakistán (140) están invirtiendo en el desarrollo de misiles balísticos, misiles de crucero y misiles desde el mar. Siguen modernizando sus arsenales y el número exacto de cabezas nucleares que poseen es secreto de Estado. Pakistán ha aumentado su capacidad nuclear a escala táctica para disuadir a la India de un intento de invasión convencional a sus fronteras.

Preocupan los llamados “Estados irresponsables” como Corea del Norte y el clima de tensión que genera Pyongyang. así como el temor de EEUU, Israel y otras naciones árabes no chíies a que Irán desarrolle bombas atómicas gracias a su programa nuclear. Los acuerdos alcanzados entre Irán y la administración Obama parece que están en peligro con la llegada de Trump.

Una de las consecuencias de la guerra total sería el Invierno Nuclear. La capa de polvo generada impediría la entrada de rayos solares a la atmósfera y morirían las plantas, y con ellas los eslabones superiores de la cadena trófica. Se produciría una extinción masiva parecida a la que acabó con los dinosaurios, 65 millones de años atrás y ni siquiera los humanos protegidos en refugios con suficiente comida y agua tendrían garantizada la supervivencia en este ambiente postnuclear. Una guerra limitada entre India y Pakistán, en la que se detonarían 50 bombas de 15 megatones por bando, sería suficiente para producir este efecto, o al menos un descenso abrupto de las temperaturas, y con ello hambre y enfermedades.

En Juegos de Guerra (1983) un hacker se cuela por la puerta trasera del sistema de defensa norteamericano haciéndoles creer que la URSS está desencadenando un ataque termonuclear.

En el blockbuster de 1983 Wargames se especulaba con la posibilidad de que un hacker se introdujera en los sistemas de defensa estadounidenses e iniciara la III Guerra Mundial por error. Hoy ese fantasma resucita en la forma de la ciberguerra que llevan todas las naciones de forma encubierta en la Red. Al igual que The War Game (1965) sirvió de catarsis sobre las consecuencias humanas de una guerra de este tipo (Ronald Reagan anotó en su diario haberla visto), seguramente la primera hizo lo propio para optimizar el firewall ante troyanos malintencionados, y sino el sentido común, porque hay piratas avizor.

La opinión pública no está hoy muy concienciada con el problema y hasta cierto punto el Reloj del Juicio Final parece un anacronismo de la Guerra Fría, sin embargo una guerra nuclear limitada si parece un escenario probable si la tensión escala: los escenarios podrían ser ambos lados del paralelo 38, Oriente Medio y la península del Indostán.

La saga de videojuegos Fallout está ambientada en una distopía postnuclear con mutantes, servoarmaduras y tecnología con la estética de los años 50.

En caso de que se produzca una guerra nuclear total las consecuencias han sido tratadas de forma frívola (aunque es un tema lícito y apasionante) en películas como El libro de Eli, o videojuegos como Metro 2033 y por supuesto la saga Fallout. En ninguno la humanidad se extingue tras el invierno nuclear, pero no parece que estos escenarios dantescos sean lugares agradables donde vivir.

En el 2016 la revista Vanity Fair realizó una encuesta títulada How Americans Really Think the World Will End.

Lo que si parece positivo hoy es que 20% de los norteamericanos piensen que jamás se debe pulsar el botón atómico y un 55% solo como respuesta en caso de ataque. En 1951 el 67% pensaba que en caso de guerra ellos debían atacar primero.

Y ya que está de moda en la ficción imaginar escenarios apocalípticos, una encuesta de Vanity Fair halló que el 35% de los encuestados temía que un desastre nuclear fuera el fin de la humanidad frente al 23% que pensaba que iba a acabar con ella un virus mortal, un 15% el calentamiento global, un 8% el impacto de un asteroide y un 15% que Jesuscristo iba a descender de los cielos a separar el grano de la mies.

Carlos de Lorenzo Ramos

*  Como Historiavera no tiene nada que envidiar a Vanity Fair os dejo un cuestionario para que votéis por vuestro día del juicio final favorito