En Nilfgaard no hay blackjack: Historia comparada de The Witcher 3

Geralt de Rivia, el cínico brujo de pelo ceniciento, también conocido como el Lobo Blanco o el Carnicero de Blaviken. Amigo de sus amigos, gran amante, templado; héroe protagonista de Medio siglo de poesía.

Nada más comenzar The Witcher 3 el brujo Geralt de Rivia se encuentra en una taberna con un escolar de la universidad de Oxenfurt. La guerra entre los reinos de Nilfgaard y Redania se recrudece a ambas orillas del Pontar y Aldert Geert, catedrático de Historia Contemporánea, quiere registrar de primera mano el curso de los acontecimientos: “me interesan los hechos, no los cuentos de hadas”. En una amena conversación, partida de cartas de por medio, el sabio le recrimina al brujo su poco lustre académico al responderle a su “muéstrales cómo es realmente la guerra” con desdén, dejando entrever su naturaleza rankiana, y argumentando que las violaciones y el pillaje son notas a pie de página en comparación con las gestas de los grandes hombres.*

No todos en la prestigiosa Universidad de Oxenfurt carecen de la empatía de Geert por la historia de los que no tienen historia o se alejan tanto de su realidad que empiezan a considerar a otras formas de vida como especímenes que clasificar. Los hay, como el antropólogo social Tankian, que prefieren lanzar una mirada mucho más sutil al abismo de la realidad. He aquí sus notas:

Pese a las advertencias de Geralt el catedrático Aldert Geert siguió empeñado en redactar su magnum opus.

El mundo de The Witcher se desarrolla en un único y extenso continente. Sin embargo, aparecen mencionadas en numerosas ocasiones tierras lejanas y exóticas de las que se desconoce su localización, las cuales veremos más adelante. Este mundo se encuentra, casi en su totalidad, dominado por la raza humana, relativamente recién llegada al continente, y que finalmente acabó imponiéndose a las antiguas civilizaciones de los elfos, gnomos y enanos, los cuales ahora intentan integrarse en mayor o menor medida en la nueva sociedad humana, siendo los enanos y los gnomos los más exitosos en este aspecto, dando lugar a generaciones de mercenarios, banqueros y habilidosos artesanos. Los elfos, por su parte, son más reacios a aceptar la situación, por lo que muchos de ellos huyeron a los bosques dando lugar a los Ardillas, una guerrilla anti-humana, integrada por miembros no-humanos descontentos. En cualquier caso, incluso aquellos que buscan la paz y la integración en la sociedad humana han de vérselas contra la dura discriminación racial por parte de los humanos, viéndose obligados a residir en guetos, y sufriendo muchas veces insultos y ataques, o incluso pogromos.

Mapa dibujado a mano de los Reinos del Norte durante la Segunda Guerra Norteña, circa 1267. Doblándolos en tamaño el Imperio Nilfgaardiano, que se muestra en un apéndice lateral.

Las razas no-humanas no son el único elemento fantástico en este universo. La magia está presente en este mundo, siendo un factor bastante importante en la sociedad, pues los hechieros se erigen como una poderosa casta privilegiada, bien al servicio de los monarcas, o bien utilizando a estos como meros peones en sus ambiciones. The Witcher está asolado por una infinidad de monstruosas criaturas sacadas de las leyendas, la mitología y el folklore del mundo real: grifos, ghules, licántropos, basiliscos, vampiros… Estos seres, llegados al mundo tras un misterioso cataclismo mágico conocido como la “Conjunción de las esferas” moran en bosques, pantanos y cuevas, y suponen una verdadera amenaza para los habitantes de estas tierras. Es por esta razón por la que los brujos fueron creados: cazadores de monstruos.

La mayor parte de la saga de The Witcher, así como las novelas que la inspiran, se desarrolla en la zona septentrional del continente, en los llamados Reinos del Norte. Esta región se encuentra dividida en varios Estados con mayor o menor poder y extensión, de entre los cuales destacan los reinos humanos de Temeria o Redania (entre otros), así como ciudades libres, pequeños principados, o incluso los únicos estados autónomos no-humanos de Mahakam (enano) y el Valle de las Flores (elfo). La ambientación de estos Reinos del Norte es puramente centroeuropea, con una interesante combinación de rasgos bajomedievales y paganos que se aprecian al comparar las ciudades y el campo.

Así, en The Witcher 3, la ciudad libre de Novigrado, -la mayor urbe del Norte-, tiene el aspecto que podría tener una metrópoli mercantil hanseática, como por ejemplo Danzig o Ámsterdam (con toques venecianos). Por otra parte, la ciudad de Oxenfurt, perteneciente al poderoso reino norteño de Redania, si bien más pequeña que Novigrado, antaño albergaba una universidad famosa en todo el norte, pero con el inicio de la guerra, esta institución fue clausurada, y la ciudad se encuentra guarnecida por el ejército redaniano. Pese a todo, Oxenfurt no deja de asemejarse a una próspera urbe centroeuropea medieval. En cambio, lejos de la ciudad, al sur, el área de Velen dista mucho de ser tan próspera, siendo una asolada por la guerra, en la que sus habitantes viven en aldeas rodeadas de bosques y pantanos, y rinden culto a oscuros entes.

Panorámica de Novigrado, populosa metrópolis portuaria y mercantil bajo el mandato de iure del rey de Redania, pero controlada defacto por cuatro capos criminales.

 

El rey de Redania Radovid IV, consumado estratega que ha sido capaz de resistir el poderío nilfgaardiano y de reprimir a los practicantes de magia.

El reino norteño de Redania, según comienza The Witcher 3, acaba de anexionarse gran parte de su vecino oriental, Kaedwen, aprovechando el caos que siguió a la muerte de su rey y el inicio de la invasión nilfgaardiana, convirtiéndose así en el mayor de los Reinos del Norte. El monarca redaniano, Radovid V “El Severo” es un despiadado dirigente que destaca por ser el artífice de una cruenta persecución contra los hechiceros y cualquier usuario de magia, acusándolos -y no sin razón- de conspiradores.

Para este fin, la monarquía redaniana se valió en un principio de la orden militar de la “Rosa llameante”, que más tarde fue disuelta y reestructurada en la orden de los Cazadores de brujas: oportunistas y sádicos empleados de la corona que recorren los campos y las ciudades en busca de supuestas brujas o hechiceros, torturando y más tarde quemando en hogueras a los sospechosos. De este modo, la cacería de brujas resultante se asemeja en gran medida a la que sufrió la Europa bajomedieval en el mundo real. Tanto en el mundo de The Witcher como en el nuestro, la persecución de un enemigo doméstico sirve a los Estados para distraer al vulgo de la terrible época de crisis política y social que están viviendo -brindándoles un chivo expiatorio culpable de sus problemas-, y permitiéndoles además fortalecer su poder.

Los Reinos del Norte mantienen una cruenta guerra contra su poderoso vecino sureño, y sin duda, el Estado más interesante del universo de The Witcher: hablamos del Imperio de Nilfgaard. Comprendido por una serie de reinos y territorios conquistados a lo largo de siglos, y dirigido desde “la Ciudad de las Torres Doradas”, este imperio es el Estado humano más poderoso del mundo conocido. Pero sin duda, lo más interesante es su inspiración histórica, pues Nilfgaard es una amalgama de potencias de todas las épocas, tales como Roma, el Sacro Imperio, la Orden Teutónica o incluso la Monarquía Hispánica. Los nilfgaardianos han invadido por tercera vez los Reinos del Norte, una tierra que ellos consideran bárbara y atrasada, a la que pretenden llevar la civilización y la ley… a la manera de los antiguos romanos: dura lex, sed lex.

Emhyr var Emreis, emperador de Nilfgaard. La intriga, la conquista y el regicidio han sido los puntales de su política expansionista contra los Reinos del Norte.

Bajo el estandarte del Gran Sol dorado sobre campo de sable (negro), los ejércitos nilfgaardianos marchan sobre el territorio imponiendo una férrea ley marcial sobre los conquistados, que, sin embargo, como tantas cosas en esta saga, no es “blanca” ni “negra”, sino “gris”. Así, vemos que, bajo el dominio imperial, de la misma forma que las ofensas contra las tropas de ocupación son castigadas con latigazos o incluso con la horca, los no-humanos parecen gozar de una mejor calidad de vida al verse libres de la discriminación endémica de la sociedad norteña. Esto se hace patente cuando oímos hablar de la Brigada Vrihedd, integrada por combatientes elfos que sirven en el ejército imperial, a cuya raza, además, se le concedió un Estado propio después de siglos de dominio humano: Dol Blathanna, o “el Valle de las Flores”, el cual, sin embargo, en la práctica no deja de ser un satélite nilfgaardiano.

Bueno, es que por las venas de los reyes de Nilfgaard corre no poca sangre élfica, y tal vez de esa falta de limpieza de sangre su inclinación natural hacia la altivez. Por prurito profesional debo añadir que los académicos “negros” son excesivamente pedantes, y que en Oxenfurt no tenemos un cubierto para cada plato ni un falso cumplido para cada ocasión. También son famosos sus escolares por pretender dar rango de ciencia a sus áridos modelos teóricos, que simplemente justifican la anexión de territorios como una dinámica histórica lógica.

Soldado imperial equipado con escudo de cometa, armadura de placas lacada en negro, capacete alado y alabarda.

En sus círculos nos tildan de diletantes no equipados con las herramientas del oficio, y opinan que nos dedicamos más al ensayo y a la literatura que a la producción histórica. Mis igual de respetables fuentes de doxa: los borrachos, los niños y los locos, dirían que los nilfgaardianos, aparte de caminar con un palo metido por el culo, comen de la mano de su amo, el rey Emhyr.

Además hay otros métodos interesantes para llegar al tuétano de los asuntos, pero la invocación de demonios para consultas es demasiado peligrosa, los genios siempre responden de forma ambigua y la tortura está prohibida por nuestro código deontológico.

Esta exageración me sirve para traer la siguiente pregunta, ¿quién custodia a los que custodian el saber?. Desde la primera guerra entre el norte y el sur en el año 1239 los intelectuales tomamos partido. Así surgieron libelos difusores de cierta leyenda negra sobre los esbirros del Gran Sol en un bando o sobre el barbarismo rediano en el otro. El resultado ha sido que la primera baja de esta guerra ha sido la verdad, la antigua libertad académica ha desaparecido y los eruditos han sido movilizados (excepto los filósofos por su falta de utilidad y su pobre constitución).

Muchos estudiantes se han vuelto impíos y derriban ídolos a los bordes del camino, proclamando a los cuatro vientos la muerte de la diosa Melitele. Y como todos sabemos cuando se deja de creer en un dios se empieza a creer en cualquier cosa, y dudo que nuestras estúpidas masas estén preparadas para prescindir del efecto dulcificador de la religión. Pero dejemos que maese Tankian prosiga su relato…

El riguroso negro de la corte nilfgaardiana realza la solemnidad de la ornamentación sobria y la iluminación tenue del salón del trono del ocupado Palacio Real temerio.

En cuanto a su nivel de organización, Nilfgaard presenta unas más que notables diferencias con respecto a sus vecinos norteños. El Imperio se asemeja mucho más a un Estado de la Edad Moderna, poderoso y burocratizado, frente a la estructura feudal tardía de los Reinos del Norte. Los rasgos modernos de Nilfgaard también se aprecian en sus ropas y armaduras, muy inspiradas en las de los siglos XVI y XVII. Así, la corte nilfgaardiana, incluyendo al propio emperador, visten de un negro cortesano similar al de Felipe II y otros Austrias, siendo además las golas cervantinas muy comunes entre los aristócratas imperiales que encontramos en el juego. Del mismo modo, los caballeros y los oficiales nilfgaardianos portan armaduras lacadas en negro que se asemejan a las maximilianas del XVI, mientras que la indumentaria de los soldados de a pie parece recordar más, en cambio, a la de los normandos medievales. En cualquier caso, el Imperio Nilfgaardiano, de no ser por la ausencia de pólvora y armas de fuego —una nimiedad cuando cuentas con cuerpos estatales de hechiceros de batalla— podría pasar perfectamente por un estado de la Edad Moderna en un mundo aún medieval, que sin embargo también alberga curiosidades históricas, como veremos a continuación.

La enamoradiza Ana Henrieta, duquesa de Toussaint.

La segunda expansión de The Witcher 3, titulada “Blood and Wine”, nos permite viajar al ducado de Toussaint, un territorio vasallo de Nilfgaard que goza de una notable fama por dos motivos. La primera es que su cálido clima y su fértil suelo volcánico permiten el cultivo de excelentes vides, a partir de las cuales se producen los mejores vinos del mundo de The Witcher. La segunda, es que la cultura de Toussaint se basa casi exclusivamente en las convenciones de la Caballería medieval, en su sentido más puro y novelesco. Torneos, trovadores componiendo y recitando cantares caballerescos y de amor cortés en las cortes y viñedos, y caballeros andantes con solemnes votos y juramentos a nobles doncellas patrullando los caminos de este ducado son los rasgos más evidentes del estilo de vida de Toussaint. La ambientación, en claro contraste con el norte, es puramente mediterránea: una efectiva mezcla de la Provenza francesa, Toscana y Sicilia, aderezada con molinos cervantinos junto a los cuales un solitario caballero combate a un gigante.

El ducado de Toussaint es famoso por su cálido clima, su exquisito vino, la belleza de sus princesas y la gallardía de sus hidalgos. El viñedo de Corvo Bianco será el lugar del merecido reposo del guerrero.

El último de los territorios visitados que nos queda por mencionar son las islas de Skellige. Situado al oeste, frente a las costas del continente, este archipiélago azotado por el viento alberga un conjunto de clanes guerreros y marineros que emplean sus esfuerzos en combatir los unos con los otros por disputas y ofensas, y en ejercer la piratería contra las ricas naves del continente desde sus barcoluengos.

Berseker del clan An Craite suplementado con el equivalente a la amanita muscaria.

La inspiración para Skellige parecería de forma evidente 100% vikinga: barcos piratas con mascarones de dragones, gobernantes denominados “jarls”, el culto a la diosa Freya, “característicos” cascos cornudos (con licencia claramente fantástica y artística) … de no ser por varios detalles que hacen de este tema un asunto más complejo, y a la vez más satisfactorio e interesante, como el componente gaélico presente en la toponimia y en los nombres de algunos personajes y clanes isleños, la profunda división en clanes que usan entre sus símbolos unos característicos tartanes a cuadros, o la utilización de acentos irlandeses y norirlandeses para en el doblaje de los isleños, entre otros. Es por esto por lo que la cultura del mundo real que parece haber influenciado la ambientación de Skellige es la hiberno-nórdica o nórdica-gaélica, la cual surge precisamente de la mezcla cultural entre los nativos gaélicos de Irlanda y las Hébridas y los colonos nórdicos durante la Edad Vikinga.

De Geralt depende la elección del nuevo Konung de Skellige: Hjalmar se volcará en la piratería tradicional, Svanrige convertirá la monarquía en hereditaria y Cerys apostará por el desarrollo agrícola.

Para concluir el repaso de las culturas presentes en el mundo, no estaría de más hablar de aquellos territorios que, si bien Geralt no llega a visitar, sí que son mencionados en varias ocasiones, e incluso podemos llegar a conocer personajes procedentes de los mismos. Ofir, por ejemplo, (que toma el nombre de un puerto bíblico famoso por su riqueza) es una región que parece análoga al Oriente Próximo medieval, con gentes, vestiduras y armaduras de marcada inspiración arabesca o turca. Hay también otros lugares aún más exóticos y desconocidos, como Zerrikania, famosa por la adoración que sus habitantes profesan a los dragones, y por sus doncellas guerreras tatuadas; y Zangwebar, una lejana tierra con “caballos blancos con rayas negras” (¿o eran caballos negros con rayas blancas tal vez?) y terroríficas enfermedades tropicales y parasitarias.

Es hora de derribar la cuarta pared a martillazos añadiendo que las criaturas de este mundo parecen ocupar un lugar en el cosmos, con sus rutinas y sus motivaciones, pero también sus bajezas. No hace falta activar los sentidos de brujo para percibir un entretejido de folklore eslavo, leyendas populares, dramas shakesperianos o escenas sacadas del séptimo arte; ni siempre es necesario desenvainar el acero para matar hombres o la plata para matar monstruos para cumplir con éxito una misión.

Video recopilatorio de todas las escenas cinemáticas de The Witcher 3. Geralt y su maestro Vesemir rastrean las huellas dejadas por Yennefer de Vengerberg. PINCHA PARA VER.

A veces Geralt debe resolver entuertos con maña, como cuando un banquero enano le atrapa en un enredo burocrático. La oficina se niega a extenderle un pagaré porque en Toussaint tiene estatus de muerto presunto. Tras recorrer de arriba a abajo el banco, y de esperar horas sentado horas, deduce que la única forma de salir de ese circulo vicioso de formularios es flirteando con las cajeras de las ventanillas para conseguir audiencia con el jefe.

La cautivante maga Triss Merigold es dulce y  sabe dejarse querer en su justa medida.

Es fácil que una funcionaria con un trabajo tedioso se ofrezca complaciente, pero también las mujeres interesantes se rinden ante la voz raspada, la espalda de anchos omóplatos (tan surcada de cicatrices que uno sospecha que no todas las heridas son de uñas de bestia) y la mirada de gatopardo del cínico brujo.

Pese a ser parco en palabras, pero empleándolas bien, el brujo se enreda en varios triángulos amorosos. Está esa encantadora maga pelirroja, Triss Merigold, con la que perderse por laberintos gastando máscaras venecianas y está Yennefer de Vengerberg, la hechicera de larga melena negra y olor a almizcle y grosellas, que personifica ese tipo de mujer fatal con la que solo basta cruzar una mirada para ser suyo para siempre y cuyo aroma persigue hasta en sueños.

Hay más candidatas al amor, como una impúdica bruja que vive en un edénico universo de bolsillo o Shani, una intelectual con pelo del color del fuego y una fabulosa mandíbula rediana, que si bien es modosita, tiene los pies más en la tierra que el resto, y con la que se pueden experimentar momentos complices bajo la luz del cielo estrellado. Jugar a dos o tres bandas es exponerse a acabar rindiendo tributo a Onán o a tener que recurrir a los encantos de las meretrices del Passiflora. (Ahondar en la trata de elfas o en la inmunidad de los brujos a las enfermedades de transmisión sexual –debido a su prematura exposición a mutágenos- excede del propósito de este artículo.)

Tras una encantadora velada poseído por un fantasma cosaco, de revolcarse entre cerdos, pescando zapatos en el estanque y peleándose con borrachos, Geralt y Shani se disponen a amarse a la luz de la luna.

Aun contraviniendo los contratos, Geralt puede optar entre escoger el mal menor cuando se enfrenta a decisiones morales complicadas (como la de si respetar la vida del último basilisco plateado), o permitir que algún personaje se cobre una justa venganza. Hay que olvidarse de elecciones fáciles en un mundo en el que tras cada esquina acecha alguien para sacarte los higadillos, las moiras se alimentan de carne de niño para rejuvenecer, las degollinas están a la orden del día, los reyes sacrifican súbditos como si fueran piezas de ajedrez y los psicópatas descuartizan mujeres en cuartuchos.

Chaperos bailando sobre taburetes en los prostíbulos más sórdidos de Novigrado, súcubos arracimadas en torno a las piernas de elfos albinos de dos metros de alto, partisanos temerios que preguntan interesados, como Geralt es un hombre viajado, que si en otras partes del mundo las mujeres se afeitan el coño o alguaciles redianos que argumentan con vehemencia la falta de belleza de las intelectuales…es en estos pequeños detalles donde el juego pisa las peligrosas alturas de lo sublime.

Fanart que que referencia al Aquelarre de las pinturas negras goyescas, sustituyendo al macho cabrío por una demonibestia. En las ciénagas de Velen los campesinos rinden culto a entes oscuros.

Todas las criaturas hablan de lo suyo y de lo que pasa a su alrededor. La soldadesca se expresa con un vocabulario soez y valentón, el mismo al que descienden los burgueses cuando son poseídos por los daimones del vino; los caballeros andantes de Toussaint emplean formas arcaizantes cuando patrullan los caminos, y en las comidas campestres los cortesanos discuten entre sorbos de buen vino sobre si el arte imita a la vida o es la vida la que imita al arte.

¿Es la vida la que imita al arte o es el arte el que imita a the Witcher?

Queda por mencionar un fenómeno cultural que trasciende razas, reinos, estamentos, géneros y edades. Hablamos del juego de cartas llamado Gwent; tanto en su vertiente lúdica como profesional o de simple coleccionismo, este juego levanta pasiones, se organizan torneos (recientemente se ha incorporado una nueva facción, Skellige, para disgusto de los puristas) y las apuestas vuelan altas. Cada naipe se elabora con mimo por artesanos enanos y por conseguir los mejores se llega al latrocinio e incluso al asesinato.

Además Gwent se ha convertido en una ramificación stand-alone de the Witcher y Netflix va a producir una serie de televisión continuando el canon literario y desechando el del videojuego, terminando así de reventar en pedazos la metarealidad desde la que habla este narrador

Dependiendo de las elecciones tomadas el destino de los personajes puede variar. En éste Geralt y Yennefer comen perdices por fin (o hasta que les venza el tedio). PINCHA PARA VER.

Victor Calero Moreno y Carlos de Lorenzo Ramos

Aldert Geert quería ver la guerra de primera mano y el abismo le devolvió la mirada. Un soldado de poca monta le mató para robarle las botas poco después de la partida de Gwent con Geralt. Geert dignifica nuestra profesión; no se limitó a escribir sobre los hechos de “hombres mejores que él”, asumió riesgos en vez de permanecer en Oxenfurt dejando que información de segunda mano llegara hasta él. Descanse en paz Aldert Geert, cronista de mundos que nunca existieron.

Animales fantásticos en la propaganda de la Segunda Guerra Mundial

El líder nacionalista indio Subhash Chandra Bose descabeza al león británico respaldado por tanques de papel nipones

La Segunda Guerra Mundial no se libró sólo en los campos de batalla. Mientras los hombres se mataban por tierra, mar y aire, una guerra más sutil se libraba por los corazones y las mentes. El arma empleada fue la propaganda; que las democracias occidentales habían perfeccionado durante el periodo de entreguerras, incorporando la radio y el cine a los mass media. Pero lo visual seguía siendo importante, y la representación zoomorfa tenía un alto cupo en la sátira política y en la cartelística.

Así, las alegorías de animales convivieron con referencias históricas, mitológicas, literarias, artísticas, de la cultura popular y líderes caricaturizados. Éste totum revolutum de códigos compartidos permitió estereotipar al enemigo y desfigurarlo; mantener los odios candentes para dar fuel a las batallas, y generar una retórica patriótica, aglutinando a la sociedad en torno a un objetivo común.

Fragmento del Atlas de Europa de W. Blaeu llenando de osos el septentrión. Grabado en cobre (1617-1630).

Jugando con un canon ya asentado en el subconsciente colectivo, estos seres plasmaban simbólicamente las virtudes y los vicios de un país. Algunos eran básicos y pertenecían en exclusiva a un contendiente, como el oso ruso y su temible abrazo; pero otros no tenían asignación fija y simplemente constituían un fondo de saco de alimañas o seres repugnantes: pulpos, arañas, sierpes, hienas o buitres.

Para un artista era fácil recurrir al león británico si quería expresar orgullo y compostura, pero apretando un poco lo que conseguía era una imagen de soberbia y altanería. El oso soviético pasaba de poderoso a perezoso y el águila norteamericana de celosa guardiana de la democracia a pájaro rapaz de ademán inmisericorde. Mediante sonrisas amables o desfigurando sus rasgos con colmillos extralargos o mirada embrutecida los caricaturistas del Eje, del Mundo Libre y de la URSS distorsionaban a placer los símbolos nacionales preestablecidos.

The brithish lion & Le coq gaulois salvan a la damisela en apuros turca del oso ruso en una escena animada de la  película The Charge of the Light Brigade (1968). PINCHA PARA VER.

No siempre coincidían los deseos del comitente y del dibujante. Los carteles de propaganda, cargados de un componente visual impactante, se ajustaban strictu sensu al aparato político que aprobaba su impresión. Pero las tiras satíricas eran redactadas por periodistas, no títeres gubernamentales, por lo que la libertad de prensa, los juegos de palabras y las dobles lecturas animaban a la aparición de dibujantes díscolos que contravenían los partidismos del director u ofendían a alguna primera espada del ruedo político.

La elegante sequedad del humor británico

En las democracias occidentales, donde había una larga tradición de autocrítica, era parte del oficio el saber encajar las burlas de la prensa. El caricaturista David Low señaló con el dedo la tibieza de la clase política británica ante el expansionismo nazi y su no intervención en la guerra civil española. Este laissez faire prebélico cesa en septiembre de 1939; y es a partir del trauma que supuso Dunkerke (1940) y del blitz de Londres cuando todos los medios ingleses se ponen al servicio de la maquinaria estatal, sin fisuras.

El semanario británico Punch  puede servir como paradigma de esta lectura en clave de humor negro de la actualidad, con unos sets and settings autorreferenciantes y unas frases lapidarias que complementan deliciosamente las viñetas.

Un motivo clásico fue la representación de choques fronterizos coprotagonizados por un perro con malas pulgas, un allanador de la propiedad privada, y una valla que simbolizaba la frontera entre dos países; los actores variaban, pero el mensaje era cave canem!. Si el agredido estaba en clara posición de inferioridad se lo representaba como a un niño indefenso (Bélgica en la I Guerra Mundial) o como a un monigote que suscitara lastima (Neville Chamberlain).

Los negritos van cayendo uno a uno de la rama de la neutralidad. Leslie Illinworth.

Otra pieza narrativa recurrente fue la de representar a la Unión Soviética como a un oso metido en un foso al que no convenía molestar. Hitler se metió en la osera y no pudo salir. Más tarde el Tío Sam, conocedor de como se las gastaba el plantígrado soviético, le extenderá con cautela el Plan Baruch. Éste Bear pit of Europe será un escenario habitual durante toda la Guerra Fría (1947-1989).

Pero durante un breve lapso, tras el pacto germano-soviético (1939-1941), rusos y alemanes fueron homologables. Una viñeta de Leslie Illinworth muestra dos caimanes, uno con una esvástica tatuada en el lomo y otro con una hoz y un martillo, merodeando la rama de la neutralidad de la que van desprendiéndose negritos a los que engullir. Finlandia, Austria, Polonia y Checoslovaquia ya han caído y los demás murmuran sollozando que si se quedan calladitos igual les dejan tranquilos.

Otra viñeta archiconocida representa a Hitler y a Stalin como dos pitones que han dislocado su cuerpo para tragarse Europa Oriental. El mencionado Low caricaturiza a los dos líderes saludándose cortesmente en la línea Curzon sobre el cuerpo tendido de un soldado polaco. Otro dibujo los pinta directamente cogidos de la mano  y viviendo una imposible luna de miel. Solo a raíz de la invasión alemana a Rusia en 1941 se paralizan las afrentas al bolchevismo y Stalin pasa a ser conocido como el Tio Joe. El oso se transforma en la bete noir del fascismo, que abriendo sus enormes fauces se traga paladas de millones de landsers.

Esta vez el Führer arrastra un trofeo más grande de lo que puede manejar, Dr. Seuss.

Walt Disney contra los japanazis

Al otro lado del charco las tiras políticas norteamericanas se permitieron el lujo de hacer sátira de una forma desenfadada e irreverente -como si la guerra europea no fuera con ellos- hasta el ataque japonés a Pearl Harbor (7 de diciembre de 1941). A partir de esta fecha la guerra se globaliza y la producción industrial se engrasa saturando al ejército de material bélico y el país se empapela de posters destinados a la venta de bonos de guerra y a la deshumanización del enemigo. Los sloganes eran simples y contundentes, capaces de ser desentrañados sin dotes hermenéuticas por el norteamericano medio.

Hollywood produjo películas de propaganda para el gobierno y Walt Disney prestó sus iconos pop y animalillos a la causa Aliada. Destaca un cortometraje títulado Der Fuehrer’s Face en el cual el Pato Donald sueña que vive en nutzi land, sometido a una dieta espartana: café de un solo grano, aerosol con sabor a huevos con bacon y un mendrugo de pan; al Mein Kampf como libro de cabecera, y al trabajo de sol a sol en una fabrica de municiones. Disney también produjo los cortos Education for Death, The Spirit of ’43 y los documentales Why We Fight?

En el Nuevo Orden Mundial cuando aparece una fotografía de Adolf Hitler es obligatorio saludar brazo en alto. Der Fuehrer’s Face (1943). PINCHA PARA VER.

La Warner Bros aportó su granito de arena con The Ducktators (1942) que narra en forma de sátira el ascenso de los dictadores del Eje (eclosionando metafóricamente de huevos corruptos). Prácticamente todos los iconos pop de la Edad de Oro de la animación norteamericana lucharon por el Tio Sam en el celuloide: Popeye el Marino, Superman, el Pato Lucas, el Pájaro Loco, Bambi…

Y es que aunque no patearan traseros nazis, tanto se habían encariñado los soldados con estos dibujos que todo artilugio que se moviera con gasolina era susceptible de ser decorado con motivos dyswaltianos; pero la mayor parte de la parafernalia se pintaba en el fuselaje de los aviones junto a chicas pin-up y nose art de fauces de tiburón.

Pero la magia de Disney era universal: Hitler pintaba enanitos a escondidas y ases de la aviación como Adolf Galland adornaron sus Me-109E con Mickey Mouse. Debía ser humillante para un piloto de caza ser derribado y que lo último que viera fuera la jovial sonrisa del ratón.

Un monstruo viene a verme

Hay que apuntar que gran la obsesión yankee fue la deshumanización del japonés representándolo como un hombrecillo miope, de prominente dentadura y de rezumante crueldad. Cuando Roosevelt decide destinar más recursos al teatro europeo de operaciones, con el slogan Germany First, surgen posters que híbridan a krauts y gooks en una bestia bicéfala: el monstruo japanazi.

Aunque fue Japón quien comenzó las hostilidades la propaganda estadounidense equiparó a japoneses y nazis para mentalizar a la población de que el esfuerzo más grande se iba a hacer en Europa.

Con la contienda ya avanzada y la revelación de las atrocidades nazis – los campos de concentración o masacres como la de las fosas Ardeatinas- los animales prebélicos se transformarán en monstruos sacados directamente de las pesadillas de un interno de psiquiátrico. Los alemanes preferirán quimeras amalgamadas, como una especie de yeti semita comunista-liberal, o un engendro gigante con capucha del ku-klux klan, negros enjaulados, miss america, y diversos tópicos yankees. Si trazamos el linaje patrilineal de estos kingkones vemos que su progenitor es el kaiser Guillermo II con filiación de bastardia del propio Hitler

La inspección de Marte, Simplicissimus, 1942. El Dios de la Guerra pasa revista al estado físico de los lideres Aliados.

Esta tendencia se puede percibir a partir de 1943 en los alemanes, 1940 en los británicos y desde el principio en los soviéticos. El motivo es que cuando la guerra es de signo favorable o permanece en tablas lo interesante es mostrar al rival como alguien inferior, que no infunda mucho respeto, sin embargo cuando cambian las tornas hay que persuadir a la población de que resista a ultranza, promoviendo la resistencia contra un enemigo sanguinario e implacable.

Las revistas germanas Simplicissimus o Lustige Blätter dedicaron sus páginas de la primera mitad de la contienda a presentar a Churchill como un alcohólico o a Roosevelt como un lisiado al que su mujer le engañaba. Tras la batalla de Kursk, en agosto de 1943, ya no aparecen caricaturas sino versiones pentagruélicas de los lideres enemigos.

La imaginación al poder

Las escenas que acabamos de estudiar están convenientemente melodramatizadas. La virtud de un buen cartelista es la de poder imaginar escenas con anclajes a referencias compartidas, haciendo un buen arte, interesante por si mismo, y saber apelar a los instintos más primarios. Las viñetas satíricas, por otra parte, son un poco más exigentes y demandan un público más cultivado.

Cartel de reclutamiento en Sri Lanka. El león británico pide ayuda a su primo, el león de Lanka.

Por ello un propagandista todoterreno debe tener sensibilidad artística, dotes de psicólogo y de publicista, habilidad en las relaciones públicas y tener muy claro el mantra de que los hombres no saben juzgar sus intereses. Los eslóganes solo son interiorizados si cuentan con aprobación social, y aquí entramos en el terreno del relativismo cultural del que los anglosajones se hicieron maestros.

A continuación un ejemplo de libro de cómo no hay que hacerlo. Cuando Alemania invadió Bélgica durante la Primera Guerra Mundial intentó tachar a los belgas como partisanos ante la opinión publica norteamericana. Vendiéndolos como franc tireurs que no seguían las “reglas de la guerra” no tuvo en cuenta que en EEUU eso no era algo mal visto, pues ellos siguieron esa misma táctica en su guerra de Independencia ante los británicos. Los minutemen eran colonos que se movilizaban “en menos de un minuto” para hostigar a los casacas rojas ingleses.

Los británicos, por otra parte, vendieron la invasión de Bélgica como una violación de su neutralidad y pusieron a trabajar su maquina propagandista para capitalizar el sufrimiento del pueblo belga. Las sensacionalistas historias de los desmanes teutones llenaron los tabloides de imaginación desbordante: carniceros troceando a bebés sobre tocones de madera, crucifixiones al borde del camino o monjas a las que se les cortaban los pechos; ejemplos estándar de lo que posteriormente se ha conocido como propaganda de la atrocidad.

Aunque a posteriori se comprobó que la represión alemana fue desproporcionada en relación a la actividad guerrillera belga, ésta no llegó a las cotas de barbarie difundidas por los ingleses. Pero, como un buen propagandista sabe, ¿qué es más importante?, ¿lo que pasó o lo que la gente cree realmente que pasó?

Carlos de Lorenzo Ramos

Fuentes consultadas:

Horne, German Atrocities, 1914: A History of Denial

Jackal, Propaganda

McCloskey, Artists of World War II

Rhodes, Propaganda The Art of Persuasion: World War II 

http://www.punch.co.uk/

http://www.simplicissimus.info/index.php?id=5

http://www.historynet.com/interview-with-world-war-ii-luftwaffe-general-and-ace-pilot-adolf-galland.html

 

1992, el año en el que la Historia acabó

El politólogo Francis Fukuyama publicó en 1992 un libro titulado El fin de la Historia y el último hombre.

Cuando Francis Fukuyama se atrevió a escribir su ejercicio de anticipación histórica El fin de la Historia y el último hombre lo hacía desde una perspectiva humanista. Creía que la democracia liberal que había surgido triunfante de la Guerra Fría iba a significar el fin de las guerras y de las revoluciones sangrientas. Comenzaba su famoso ensayo comentando que los chinos ya tenían televisión a color y que en Moscú se había abrazado el consumismo.

Yo le opondría una canción de Joaquín Sabina titulada El muro de Berlín. La tonada se compuso en 1990 y el artículo de Fukuyama se redactó en 1992, por lo tanto deducimos que el cantautor español puede hacer análisis tan profundos como un politólogo nisei.

No habrá revolución, es el fin de la utopía
que viva la bisutería.
Y uno no sabe si reír o si llorar
viendo a Trotsky en Wall Street fumar la pipa de la paz.

La Lucha Final que pronosticaba Marx entre los trabajadores y sus empleadores nunca se produjo; la frase final del Manifiesto Comunista se quedó en las palabras vacías de una ideología suicidada. Y sin choque de ideologías la forma de pelear por los escasos recursos del planeta sería la dictada por las reglas del Libre Mercado.

“El muro de Berlin”, de Joaquín Sabina, 1990. PINCHA PARA VER.

La China de Deng Xiaping se abrió al mundo en los años 80. Su élite se educaba en la mejores universidades norteamericanas y su mercado se liberalizó (al principio solo la agricultura), generando impresionantes beneficios y despertando al dragón de su letargo. Bill Clinton derrotó a George Bush padre en las elecciones presidenciales de 1992, el mismo año en el que Fukuyama publicaba su libro, con el pegadizo slogan “es la economía, estúpido”.

Quedaba claro que las reglas del juego habían cambiado. Ahora el mundo era una única economía global, en la que containers de Singapur inundaban de productos low cost los muelles de Rotterdam, los rusos se ensuciaban las manos con Big Macs capitalistas y el Banco Mundial hacía prestamos mil millonarios en Latinoamérica.

Ahora es cuando podemos tomar al manído Hegel, o prostituirle, diciendo que la humanidad ha alcanzado el súmmum desde el prístino cazador-recolector armado con lanza de sílex hasta el liberal progre equipado con su paquete de derechos humanos.

Infografía de las exportaciones que ofrecen más rédito a cada país. La globalización 2.0 crea unos lazos de interdependencia díficilmente quebrables sin que se venga abajo el sístema.

Fukuyama ya hablaba de un “Estado universal homogéneo”, propiciado por la ciencia y la tecnología. La globalización no solo implica el tráfico de bienes materiales; trae asociada la circulación de ideas (a veces peligrosas), de personas (y de genes), de cultura, moda (casual y prêt-à-porter) y enfermedades (infecciosas y víricas).

La globalización no es un fenómeno nuevo, pues comenzó tímidamente circa 5.000 a.C, cuando surgen las primeras comunidades complejas. Las guerras y los intercambios se multiplicaron por toda la latitud este-oeste de Eurasia, desde Finisterre hasta Pekín, pasando por la ruta de la Seda. El mercantilismo del siglo XVI y el Descubrimiento de América sólo aceleraron el proceso, uniendo el Nuevo Mundo con el Viejo y añadiendo el África negra y las Antípodas.

Hoy las divisas se guarecen en paraísos fiscales opacos mientras que las clases medias pueden comprar experiencias en paraísos de sol y playa (que muchas veces coinciden con los otros). Los obreros de la socialdemocracia europea ya no van al Paraíso, como en “los Treinta Gloriosos” (1947-1977), pero sí que un mayor porcentaje de la población global está conociendo la buena vida e incluso el lujo.

Pareja surcoreana comiendo pulpo vivo por diversión durante un festival gastronómico celebrado en Seúl, 2013.

Hace poco fui a cenar con una amiga hispanocoreana a un restaurante étnico. Lo mejor que podía ofrecer Seúl era una sopita con trozos (pocos) de cerdo y mucho picante (que normalmente se utiliza para camuflar el mal estado de los productos).* La cocina tradicional de un país se nutre de lo que está disponible y un país montañoso, ocupado y pobre como ha sido Corea hasta hace poco no disponía de superávit cárnico. La occidentalización; el libre mercado; los chaebols, y Samsung han provocado que su dieta haya pasado de 2.000 calorías en 1960 a 3.300; mientras que el consumo de carne se ha multiplicado por cinco.

Pero volviendo a Fukuyama y sus influencias. ¡Qué pretencioso es opinar que la Historia acaba cuando uno lo diga! Me indigna que el profesor Kojevé dijera que la Historia acababa en Jena. Con la victoria de Napoleón en esa batalla los ideales de la Revolución Francesa se habrían propagado por Europa y la humanidad había llegado a su cenit. ¿Y por qué no en Austerlitz?, cuyo sol fue mucho más glorioso, ¿o tal vez durante el cañoneo de Valmy?

Napoleón escribiendo la última página de la Historia en la batalla de Jena-Auërstadt.

Claro, que esto Kojevé lo decía en 1930, antes de la guerra más sangrienta de la humanidad y antes de cuarenta años de Guerra Fría. Es fácil rescatar del cubo de basura la Historia a pensadores obsoletos cuando cambia la coyuntura, cuando realmente lo que ha impedido que la Historia siga su curso ha sido la espada de Damocles nuclear.

Fukuyama quizás se refiere a que las guerras a gran escala entre potencias han terminado. Pero conflictos limitados, a veces no declarados, se han producido con cierta frecuencia desde entonces. Empezando por la guerra de los Bálcanes, misiones humanitarias en el Cuerno de Africa (de las que se tiene que huir con el rabo entre las piernas), la operación de castigo contra Afganistán, la invasión de Irak o la anexión de Crimea.

Es cierto que ahora las guerras se declaran con más cuidado. La propaganda se ha perfeccionado mucho desde el Britons, your country needs you de Lord Kitchener, y para engañar a la lupa de la opinión pública es necesario cocinar los casus belli mejor que antes. La posesión y desarrollo de armas de destrucción masiva o el bombardeo de civiles con gas sarín valdrían.

Proceso de formación de una isla artificial china, 2015.

Muchos conflictos regionales vienen arrastrándose desde la Segunda Guerra Mundial o la descolonización. Tenemos el inestable borde indo-pakistaní; la bomba de relojería israelí, la megalomana Corea del Norte; una África trazada con escuadra y cartabón; el Estado Islámico adueñándose de los vacíos de poder, y antiguas grandes potencias que siguen jugando sus partidas de Risk particulares.

China está construyendo islas artificiales por todo el océano Pacifico (en donde pueden repostar sus submarinos nucleares). Amparándose en una vieja reivindicación de las islas Paracelso ha soltado un órdago a sus vecinos con su “línea de los nueve puntos”, tratando se adueñarse del 90% del mar de China meridional y de su zona económica exclusiva. Aquí no hay más ideología que las relaciones internacionales y el reparto de zonas de influencia.

Integristas islámicos antes de atentar en el aeropuerto de Bruselas, 2016. La crisis y los enemigos internos y externos alimentan al populismo y al nacionalismo.

Fukuyama también asegura de que no hay motivos para que vuelva el fascismo, aclarando que no por no plantear un modelo de sociedad valido, sino porque fue completamente derrotado. A mi entender el ultranacionalismo (Japón) y el populismo, que están floreciendo por Europa son primos hermanos de ese modelo; el cual revive como ave fénix en tiempos de crisis o como reacción a un enemigo externo (o interno).

Además la credibilidad del neoliberalismo es cuestionada por organismos como la CEPAL, que postula que el subdesarrollo del Tercer Mundo está ligado a la industrialización de los países productores de manufacturas (que continuan subsidiando su agrícultura mientras exigen a los países pobres la apertura a sus exportaciones). Como diría el historiador israelí Harari el Libre Mercado vendría a ser un Dios intersubjetivo al que le podríamos rendir pleitesía sin problemas en el hemisferio norte.

En cuanto a la pregunta de si sería posible un régimen distinto a la democracia liberal; falta por añadir algunas variables que desestabilizarán toda la ecuación y plantearan problemas éticos sin precedentes: robots y superhumanos.

Cinco robots Kiva de la plantilla de Amazon. No se afilian a sindicatos, no paran a la hora del bocadillo, no cobran sueldo y trabajan a velocidad de vértigo. PINCHA PARA VER.

Si hacemos caso de las maravillas que nos anuncian desde Silicon Valley en no muchos años en la mayoría de los trabajos los seres humanos serán sustituidos por Inteligencia Artificial. Por fin nos libraremos de la maldición bíblica del trabajo. Si los Estados no quieren una revolución violenta, como las que Fukuyama dice extintas, lo mejor será abrir el melón de la renta básica universal.

Lo que si le voy a comprar a Fukuyama es la parte del “último humano”. Cuando sea posible editar el genoma de nuestros hijos para dotarles de capacidades sin paragón pocos se resistirán a ello. Paulatinamente surgirá un nuevo genero de Homo Superior que desbancará a los sapiens que han tenido que reproducirse manualmente. ¿Y quién sabe qué tipo de moralidad tendrán?

Los chinos tenían una maldición contraintuitiva: “ojalá vivas tiempos interesantes”. Conviene rescatarla porque estos tiempos posmodernos, y los que están por venir, no van a carecer de sobresaltos.

Carlos de Lorenzo Ramos

Fuentes consultadas:

FUKUYAMA, Francis, El fin de la Historia y el último Hombre, Planeta, 1992

STIGLITZ, Joseph E., El malestar en la globalización, Taurus, 2002

HARARI, Yuval Noah, Sapiens, De animales a dioses, Debate, 2015

HARARI, Yuval Noah, Homo Deus, Breve Historia del mañana, Debate, 2016

DIAMOND, Jared, Armas, gérmenes y acero, Debate, 2016

JUDT, Tony, Algo va mal, Taurus, 2016

Consejos de Maquiavelo a Ramsey Bolton

ramsey-bolton-batalla-de-los-bastardos

Ramsey Bolton comandando las huestes de Fuerte Terror durante la Batalla de los Bastardos, 330 a.C.

“Arrancadles la piel. Lord Bolton solía decir que un hombre desnudo tiene pocos secretos, pero uno despellejado no tiene ninguno”. Sabiduría Bolton legada de padres a hijos

En el mundo feudal de Juego de Tronos el blasón de una Casa es sacrosanto, actuando como recordatorio perenne de un modo de comportarse; pero sería osado decir que todos los Lannister tienen alma de león por mucha panthera leo que adorne los muros de Roca Casterly. Son humanos que se mueven en una escala de grises moral, anteponiendo su interés familiar o personal sin importarles demasiado dañar a sus semejantes. La trama les va sometiendo a pruebas y las cabezas van rodando, pero en todos relucen destellos de redención parcial, haciéndose grandes ellos mismos y a la saga de George R.R. Martin.

heraldica-casa-bolton

El hombre desollado. Emblema de la Casa Bolton.

Mas a veces el blasón condiciona a su portador a representar un papel monstruoso, actuando como huella del proceder de un linaje a través de sus distintas generaciones. No es casualidad que el emblema de la Casa Bolton sea un hombre desollado. Su último representante no es hombre ni bestia, es una abominación que se ha desprendido de toda la piel de moralidad y escrúpulos que permite que nos podamos mirar al espejo por las mañanas.

Caza campesinas por los bosques para luego violarlas, despellejarlas y alimentar a sus perras; desolla lentamente a sus enemigos hasta convertirlos en juguetes rotos; se salta la línea sucesoria envenenando a los herederos legítimos o promete cuartel a una ciudad rendida e incumple su palabra. Este repugnante ser que ha transgredido todas las leyes naturales goza causando dolor, es inteligente y hace buen uso del poder: se llama Ramsey Bolton, el bastardo de Fuerte Terror.

Espéculo de psicópatas

Los psicólogos adjudican una personalidad maquiavélica a este psicópata al que se le ha abierto la veda por ser quien es. Ni mucho menos, su modus operandi no es el de manipular para alcanzar un fin, sino que el engaño es el fin en si mismo. Igual que el fin de este artículo no es redactar un compendio de taras psíquicas sino analizar las decisiones políticas del Bastardo. Por ello rescatemos al ideólogo florentino Nicolás de Maquiavelo (1469-1527) de su reposo en los Infiernos, donde estará departiendo animosamente con tiranos de diverso pelaje o déspotas consagrados como Napoleón; todos ávidos lectores de su tratado político El Príncipe (1513).*

mapa-de-poniente-antes-de-la-guerra-de-los-cinco-reyes

Mapa de los Siete Reinos de Poniente, 298 a.C.

Como saben los telespectadores de la HBO, pero no el florentino, los Siete Reinos se hayan inmersos en una guerra civil cuyo premio es el Trono de Hierro. Uno de los pretendientes que más cerca estuvo del sillón forjado con mil espadas fue Robb Stark, el autoproclamado Rey en el Norte, pero una personalidad demasiado noble y unos vasallos felones terminaron con su cuerpo cosido a la cabeza de su lobo huargo (como ofensa a su blasón).

Robb no era el Príncipe de Maquiavelo: era justo, era valiente y leal, sus súbditos le amaban; y murió por ello. El padre de Ramsey Bolton, Roose, le apuñaló el corazón mirándole a la cara mientras su hijo tomaba mediante un ardid Invernalia, la capital norteña.

Si hacemos caso a las perlas de conocimiento que ofrece Maquiavelo es primordial eliminar a la descendencia del anterior gobernante y establecerse en su capital, ya que “el Pueblo, acostumbrado a la dinastía legitima, solo tiene que esperar a que el usurpador sufra el primer tropiezo”. Para quebrar viejas lealtades Ramsey hace ahorcar a dos supuestos herederos Stark, consuma matrimonio con una falsa princesa de ese linaje y establece Invernalia como su base de operaciones.

El siguiente paso de un buen estadista es “castigar a los delincuentes, vigilar a los poderosos y reforzar a los más débiles”. Este importante consejo es ignorado por Ramsey, que se rodea de una corte de tarados cuyos nombres hablan por si mismos: Damon Bailaparami, el Desollador y Alyn el Amargo, más conocidos como los bribones del Bastardo. Estos aduladores despiadados ni siquiera le son fieles ya que son espías a sueldo de su padre.

ramsey-y-sus-bribones

Ramsey y sus bribones deshojando margaritas humanas. Justo los tipos con los que vuestra madre os prohibía que os juntarais.

Este banco está ocupado

En cuanto a la crueldad que Ramsey muestra en todo momento, tanto Roose como Maquiavelo, coordinándose en sus consejos, la desaprobarían. El florentino creía que “todo usurpador debe reflexionar sobre los crímenes que le es preciso cometer, y ejecutarlos todos a la vez (…) para que durando menos hieran menos”. Lord Bolton añadiría a esto un lema personal: “una tierra tranquila, un pueblo tranquilo, esa siempre ha sido mi norma”.

fuerte-terror-opening-juego-de-tronos

Fuerte Terror en una secuencia a vista de águila del opening de “Juego de Tronos”.

Sin ser un santo considera que las perversiones deben quedar intramuros de Fuerte Terror. El padre es percibido como un gobernante frío, relativamente ecuánime y respetuoso con las tradiciones del norte. De sus desmanes nadie habla (nadie se atreve), pero un monstruo también habita bajo su dermis. A Ramsey lo concibió ejerciendo su derecho de pernada con la mujer de un molinero al que ahorcó.

“Pocos ven lo que eres, pero todos ven lo que aparentas” reza la máxima maquiavélica y por ello Lord Bolton legitima a su bastardo borrándole el maculoso apellido Nieve. No le mueve el afecto paterno-filial sino la ausencia de herederos adultos. Su gorda tercera esposa está encinta de un nonato, pero “los señores niño son la muerte de cualquier Casa” y al fin y al cabo Ramsey “tiene sus ojos”.

Invernalia está pacificada y la mayoría de señores feudales, cansados de la guerra del “joven lobo” se han pasado gustosos a Fuerte Terror. Aprovechando el vacio de poder en el sur Roose llega a un acuerdo con los Lannister y recibe el título de Guardian del Norte, respaldado además por una vieja pretensión de los Bolton frente a los Stark. Hasta este punto padre e hijo han demostrado tener piel de zorro cosida a cuerpo de león.

familia-bolton-roose-ramsey-walda

Bonita estampa de la familia Bolton. Empezando por la izquierda: Walda la madrastra, Ramsey el bastardo y el pater familias Roose.

Hic Sunt Spoilers!

Entramos en la temida zona spoiler para los lectores de papel. A los que se han recreado con la morbosidad ramseiniana no les importará que les destripe el argumento. Apuntalamos en este inciso que el Ramsey literario es un ser que expresa físicamente la podredumbre de su alma, muy lejos del galés con cara de niño bueno interpretado por Iwan Rheon con el que forran las adolescentes sus carpetas.

stannis-baratheon-derrotado-invernalia

El legitimo pretendiente al Trono de Hierro, Stannis Baratheon, derrotado a los muros de Invernalia.

Las salvajadas cometidas para asegurar el hinterland incluyen unos cuantos hombres del hierro desollados y algunos campesinos convertidos en purina. Los típicos problemas de pacificación interna. Es el ejército de Stannis Baratheon, el pretendiente legitimo al Trono de Hierro, la primera gran amenaza a la que deben enfrentarse los Bolton.

Ramsey sigue las recomendaciones de Maquiavelo en el capítulo X (de como deben medirse las fuerzas de todos los principados) y se fortifica en Invernalia, abandonando el resto del territorio, “pues los hombres se apartan de las empresas en las que se aprecia dificultad” y nada es más difícil que el asedio. Mostrando la audacia y la temeridad que le caracterizan destruye los suministros de Stannis y cuando el ejército sureño se planta ante las murallas de Invernalia ya solo es una triste sombra. En medio de una tormenta de nieve el señor de Rocadragón es aniquilado junto a sus pretensiones.

Tu quoque bastardus mi

Entre esta victoria y el clímax de la sexta temporada Ramsey se dedica a deshojar margaritas humanas y a despejar la línea sucesoria. Cuando Lord Bolton recibe la noticia de que Walda ha parido un hijo legitimo Ramsey culmina su complejo de Edipo finiquitandolos a todos.

En la ramificación televisiva de Weis y Benioff la fuerza centrípeta que ejerce Desembarco del Rey sobre las Grandes Casas ha terminado por resquebrajarse. Ahora se combate localmente por adueñarse de los despojos del vacío de poder. Más al norte de Invernalia ha surgido un caudillo carismático capaz de contestar a Ramsey su nuevo señorío. El resucitado Jon Nieve/Stark y su constelación de pequeños vasallos y salvajes de Más Alla del Muro.

ramsey-bolton-mata-a-su-padre

Roose es apuñalado por Ramsey cuando éste recibe la noticia de que ha llegado la cigüeña.

La subsiguiente Batalla de los Bastardos ha sido catalogada como uno de los mejores capítulos de la historia televisiva por su violencia casi pornográfica, su medio millar de extras y unos efectos especiales costosísimos.

Maquiavelo advierte en contra del uso de mercenarios para librar las guerras porque”carecen de unidad y son ambiciosas” y solo son valientes ante sus iguales. Ningún bando tiene ese problema ya que los Primeros Hombres son de una materia prima excelente, duros como la tierra de la que proceden.

De lo que si depende el Bolton es de auxiliares Karstark y Umber, a lo que advierte el florentino que “pedir auxilio  es abrir la puerta a todos los males del mundo”, y que no deben exceder de un tercio del ejército ni llevarse los laureles de la lucha.

batalla-de-los-bastardos-cannae

Fragmento del capítulo 6×09: “La Batalla de los Bastardos”. PINCHA PARA VER.

Y efectivamente aquí Ramsey se luce tentando a su rival para que cargue irreflexivamente. Los norteños chocan y mueren derrochando tanta valentía que se forma una pila de cadáveres que sobrepasa la estatura humana. Los lanceros de Fuerte Terror arrinconan a la mesnada Stark formando un semicírculo contra los muertos, cual Aníbal en Cannae, y solo la aparición de un ejército de relevo frustra una tremenda victoria de Ramsey Bolton.

Diría Maquiavelo que la fortuna es caprichosa y que ni el plan mejor calculado es garantía de éxito. El plot armour que da el carisma se termina en este momento para un archivillano que ha sobrevivido a muchos buenazos ingenuos. Ramsey Bolton es derrotado en combate singular por Jon Stark y enjaulado con sus hijas. Las perras llevan varios días sin comer, y pasa lo que pasa. Al final no hay poesía en que tus perros te coman la cara.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

sonrisa-de-maquiavelo-galeria-de-los-ufizzi

La particular sonrisa de Maquiavelo.

*Si uno pasea por la Galería de los Uffizi se encontrará con una estatua con una mirada y sonrisa singulares. El que nos escruta es Nicolás de Maquiavelo y su mueca que no es de maldad, es la cicatriz que deja en el alma a los hombres el percatarse del nivel más profundo de las cosas.

Fuentes consultadas:

MARTIN, George R. R., Danza de dragones, Gigamesh, 2012

VIROLI, Maurizio, La sonrisa de Maquiavelo, Tusquets Editores, 2002

MAQUIAVELO, Nicolás, El Príncipe, Tikal, 2014

JUEGO DE TRONOS: Temporadas 1-6. Directores: David Benioff, D.B Weiss

 

Sobre el fin de Warhammer Fantasy y sus lazos con la Historia

batalla imperio contra el caos

Tropas imperiales aguantando como pueden la embestida de las fuerzas del Caos.

¿Existe algún universo donde los lanquenetes de Carlos V no batallaran contra protestantes sino contra demonios de tres metros con la sola ayuda de sus mandobles?. ¿Podrían los alabarderos suizos de Francisco I de Francia aguantar la embestida de una horda de orcos hipermusculados?

La respuesta a este sueño húmedo de aficionado militar la dio la compañía de miniaturas Games Workshop en 1983. Su Warhammer Fantasy Battles mezclaba la vieja Europa del siglo XVI con elementos de fantasía tradicionales, donde la mitología, la magia negra y la Tierra Media de Tolkien se daban la mano.

El wargame oponía ejércitos equilibrados de hasta 15 facciones: valientes humanos, nobles elfos, arrogantes enanos, salvajes orcos, terribles demonios o pestilentes hombres rata. Cada unidad tenía unas estadísticas que reflejaban sus virtudes y debilidades (los elfos silvanos destacaban en la fase de disparo o los bretonianos por su caballería) mientras que un dado de seis caras aleatorizaba los enfrentamientos. Así decenas de unidades agrupadas en compañías y escuadrones llenaban el tablero, acompañadas de figuras individuales poderosas: artillería, magos, héroes y monstruos.

artilleria imperial warhammer

Un poco de artillería humana, ¿quién dijo miedo?. Tras la barricada les aguarda una descarga de metralla a los demonios.

Si utilizo el pasado para referirme a Warhammer Fantasy Battles es porque ya no existe. No ha sobrevivido al empuje de los videojuegos, que satisfacen el ansia de inmediatez actual, ni a las subidas de precios continuas, ni a la abundante competencia de la que Games Workshop es padre. En julio de 2015 idearon un evento apocalíptico llamado “El Fin de los Tiempos” donde, tras una titánica batalla, el mundo salta en pedazos, y de sus rescoldos surge Warhammer: Age of Sigmar, despojado de lazos con el pasado.

Una decisión que ha enrabietado a los fans pues la fama de Warhammer no se debe solo a sus detalladas miniaturas; detrás de ellas hay un lore (trasfondo) que en tres décadas ha dado una plétora de historias, novelas y (rindiéndose a la evidencia) videojuegos. Eso y unas ilustraciones majestuosamente épicas y oscuras (grimdark) hacen especial y reconocible la franquicia.

demonios de khorne warhammer fantasy

Demonios de Khorne. Su lema es “sangre para el Dios de la sangre. Cráneos para el trono de cráneos”.

Por ello Games Workshop defiende a capa y espada su Propiedad Intelectual, no dudando en demandar al que utilice el genérico “marine espacial”. Warhammer Fantasy aparte de generar perdidas, al contrario que su gemelo futurista Warhammer 40.000, bebía de demasiados elementos no patentables, y eso les dolía. “Imperio”, “alto elfo”u “orco” son términos de espada y brujería genéricos legítimamente plagiables por marcas rivales.

En su primera edición la ambientación poco perfilada recibía influencias de Tolkien, Robert E. Howard (Conan el Bárbaro) o Michael Morcook. Ocho ediciones después, y un desfile parejo de codexWarhammer exhibía estilo distintivo propio: calaveras omnipresentes, arquitectura gótica, armas y hombreras absurdamente grandes y finas dosis de humor negro (black commedy).

bretonia carga

Como sacados de las novelas artúricas, los caballeros bretonianos cargan contra una horda no-muerta para proteger el reino.

El hincapié en lo satírico merece su explicación. Muchos ejércitos parodiaban lo emulado, deformando exponencialmente sus rasgos definitorios. Es el caso de Bretonia, una nación humana feudal, inspirada en las leyendas artúricas, donde caballeros con armadura de punta en blanco trasplantados de la Francia bajomedieval se desvivían por honrar su blasón y el noblesse oblige no les impedía oprimir a masas de campesinos harapientos. En la vida real un arquero o artillero podía aniquilar a distancia a un caballero que dedicaba toda su vida a prepararse para el cuerpo a cuerpo. En Warhammer no, unas letanías a la Dama del Lago antes de la batalla y los aristócratas quedaban mágicamente protegidos de esas armas innobles.

marine espacial

Marine espacial de la versión futurista, Warhammer 40.000, cuyo éxito aun mantiene en pie dicho universo.

En otros ejércitos también abundaban los guiños históricos. La nación más poderosa de El Viejo Mundo: El Imperio, semejante a la Alemania del siglo XVI, se dividía en provincias gobernadas por condes electores con difusos vínculos de fidelidad para con el Emperador (Karl Franz). Su medianía humana era puesta a prueba cada varias generaciones por invasiones a gran escala de orcos, skavens o guerreros del Caos.

Bandas de forajidos, cultistas del Caos por doquier, bosques infestados de Hombres Bestia, y el subsuelo de muchas ciudades acumulando Hombres Rata. Y aun así el Imperio es la Luz, comparado con el resto del mundo era relativamente seguro. El comercio fluvial florecia y en los colegios de ingenieros se diseñaban tanques de vapor sacados de los manuscritos de Leonardo da Vinci. Y para proteger el corazón del reino siempre podían levarse los regimientos estatales. Hombres, sí, ¡pero que hombres!, nacidos bajo omnipresente amenaza, su valor y resistencia no tiene parangón en nuestra era.

mapamundi warhammer

Mapamundi del mundo de Warhammer. Las referencias históricas y geográficas a nuestro mundo son obvias, y parte de su encanto.

En la lejana provincia de Sylvannia gobernaban los condes vampiro, sacados de las novelas de Bram Stoker, seres refinados que llenaban sus inmortales vidas con enredos de poder, lujuria y avaricia desmedidas. Las junglas del sur del Viejo Mundo eran el hábitat de guerreros saurio que custodiaban saberes ancestrales de piramides con reminiscencia maya. En las montañas del Fin del Mundo los belicistas orcos cockney parlantes (dialecto vulgar londinense) tenían una sola razón de ser: el WAAAGH! (guerra total contra todo/s.) Para más inri los pielesverdes no eran de clado animal, sino plantas: se reproducían por esporas y estaban emparentados con los hongos, las setas o la levadura.

warhammer total war captura de pantalla

¿Recordáis como empezaba este artículo?. El videojuego Warhammer: Total War promete satisfacer ese sueño húmedo.

Podría seguir describiendo ese mundo fascinante (y si hay comentarios positivos habrá una segunda parte), pero el rico y detallado trasfondo fue desechado por la compañía en julio de 2015. La tabula rasa implica que los lansquenetes de Karl Franz jamás volverán a hacer “cosas varoniles con el montante” contra sensuales diablesas de Slanesh, gargantuescas ratas ogro o lo que se les cruce por delante.

A los nostálgicos aun les queda un clavo al que aferrarse: el videojuego de estrategia en tiempo real Warhammer: Total War, que se estrenará en abril de 2016. Cedido con afán recaudatorio por parte de GW, si Creative Asembly lo ejecuta con cariño, pues son fans declarados, puede ser el canto de cisne que merece este universo.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

 

 

Entrevista al ilustrador militar Peter Dennis

messines peter dennis

Messines, 7 de junio de 1917. Los británicos toman la loma de Messines tras hacer estallar 19 minas (450 toneladas de explosivos), causando 10.000 bajas y aprovechando la ventaja estratégica.

Historiavera entrevista a Peter Dennis, ilustrador de decenas de títulos de la editorial bélica Osprey Publishing

Cuando murió Angus McBride  me quedé desolado; aunque mi interés por la historia militar venía de antiguo, fueron sus ilustraciones para Concord y Osprey las que liberaron todos los demonios. Ese vacío tardó en llenarse, pero tras su estela descubrí mucho talento. Con los años aprendí a disfrutar los nuevos cuadros de mi póker de ases favorito: Ferrer-Dalmau, Cabrera Peña, Karashuk y Peter Dennis. La persona a la que hoy entrevisto, el incombustible Peter Dennis (1950), bebe de esos lugares comunes, pues él mismo descubrió su pasión en los trazos de McBride o los hermanos Embleton.

peter dennis portrait

Peter Dennis volcado en un proyecto. Horario de trabajo: 4 am-6 pm.


Peter
es un artista tan prolífico que se rumorea que está encadenado en una mazmorra de Osprey Publishing recreando sin pausa combates del pasado. Nada más lejos de la realidad; se despierta pronto y trabaja incansablemente hasta que termina el proyecto que le absorbe. Su trayectoria es larga, y en ella ha ilustrado cientos de libros, no siempre de temas militares. Está orgulloso de haber trabajado en tantos campos desde que se graduó en el Liverpool Art Colege. Aceptó todo tipo de encargos de sus editores hasta que pudo dedicarse al 100%a su hobby, la ilustración militar.

Algunos de los trabajos de Dennis incluyen: “Dinosaurs through time”, “hunt! can you survive the stone age”, “pyramid”, “Winnie-the-poo”, “ghostly tales from long ago”… una larga lista en todos los campos del saber. Pero son las ilustraciones para Osprey las que le han traido a Historiavera. Osprey Publishing es una editorial británica especializada en historia militar. Es famosa por sus laminas a todo color y por sus miles de libros ocupándose de la historia de como la humanidad se ha matado mutuamente; desde la Edad de Bronce hasta antes de ayer. Por solo citar algunos títulos en los que ha colaborado: “Berlin 1945”, “Stalingrad 1942”, “Anzio 1944”, “Borodino 1812”, “King Tiger vs Is-2”, “Platea 479 BC”, “Viena 1683”, “Alesia 52 BC”. ¿Seguimos?; el buscador interno de Osprey nos devuelve 160 títulos suyos, y vienen más en los próximos meses. Dejemos que el mismo nos hable en la siguiente entrevista:

batalla de berlin osprey emboscada tanques

Combate callejero en Berlin, 1945. Nadie como Dennis para captar el momentum. Una columna blindada soviética se bate el cobre a la desesperada contra miembros del volksturm y retales de otras unidades. Los jinetes de carros caen como moscas.

P- ¿Cómo comenzó su afición a la Historia?

R- La Historia ha sido mi pasión desde que tengo uso de memoria. Culpo de ello a los soldados de plomo, jugaba con ellos cuando era niño y de alguna forma nunca he dejado de hacerlo. Había una revista llamada “Look and Learn”, cuando crecí un poco, con fantásticas ilustraciones de historia militar de Ron y Gerry Embleton y después por Angus McBride. Creo que fue esa revista la que primero me hizo pensar en vivir de pintar e ilustrar. Si alguien estaba dibujando todo esto, tal vez podría hacerlo yo también.

termopilas peter dennis

Desfiladero de las Termópilas, 480 a.C. “Quiero que mis ilustraciones capturen la naturaleza real de los combates antiguos- cercano, personal y terrible. “

Así que pasé por el Liverpool Art Colege y comencé a ilustrar todo lo que mi agente me enviaba. Me llevó muchos años el poder restringir ese trabajo a temas históricos. Ilustré muchos libros para Dorling Kindersley y otras publicaciones británicas antes de empezar a trabajar para Osprey, donde trabajaban todos mis ídolos de juventud, ¡aunque el dinero no era mucho!

Ahora me centro por completo en historia militar, trabajando para Osprey y otras publicaciones militares, y dibujando caratulas de wargames de miniaturas.

P- ¿Cuál es su técnica de trabajo?

R- Trabajo al estilo antiguo, dibujando a lápiz y después pintando con tinta acrílica. Uso airbrush muy a menudo, que es la única de mis herramientas que un ilustrador medieval no reconocería. Me gusta levantarme temprano y trabajar intensamente en un proyecto todo el tiempo que haga falta. De esta forma puedo completar una escena de batalla para Osprey en tres días, aunque algunas llevan más tiempo.

P- Profundizando en el proceso de pintura, su fama de rápido es casi legendaria, así como la capacidad de plasmar gran número de soldados, cada uno viviendo su momentum. ¿Qué opina de ello?

R- El proceso de dibujo es casi el mismo. Dibujo la escena a lápiz, tratando de capturar el drama del momento. Después corrijo el dibujo fotografiando modelos a escala de tanques, o haciendo posar a las figuras principales y fotografiandolas. Después  mando el boceto a lápiz al autor del libro o editor para conseguir su visto bueno. A continuación aplico la tinta con cuidado alrededor del trazo del lápiz, y luego dibujo!

Algunos editores piensan que soy rápido porque trabajo muy intensamente, empezando a las 4 am y trabajando hasta las 6 pm. Las obras parecen surgir muy lentamente en el papel, ¡creedme!

Y con respecto al número de personajes, quiero que mis ilustraciones capturen la naturaleza real de los combates antiguos- cercano, personal y terrible. Las películas siempre muestran un puñado de individuos dispersos. Cuando era niño amaba esas batallas tumultuosas de las mejores ilustraciones históricas y quise continuar esa tradición. Desafortunadamente no se me paga más por el número de figuras…

belleau wood peter dennis

Belleau Wood 1918. Una de las batallas más enconadas en las que participó el Cuerpo Expedicionario Estadounidense en la Gran Guerra. Los alemanes apodaron a los marines “teufel hunden”, los perros del infierno.

P- ¿Qué periodo histórico le interesa más?

R- Estoy interesado en todos los periodos históricos. No tengo ninguno favorito. Todas las eras militares tienen un impacto visual único, ya sea un caballero acorazado con malla normando o las actuales fuerzas especiales con su variedad de camuflaje y armamento complejo.

P- ¿Qué le supone mayores desafíos a la hora de dibujar?

R- Encuentro que cada cosa tiene sus desafíos. He estado trabajando recientemente en soldados de papel para un nuevo proyecto con Helion Books y encuentro que una idea tan simple como la vista delantera y trasera de esos guerreros en formación tiene complicaciones fascinantes que estoy disfrutando mucho.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com