El cañoneo de Valmy, el ejército del Pueblo se cubre de gloria

cañoneo de valmy

Hasta el 20 de septiembre de 1792 el ejército ciudadano francés sufria derrota tras derrota ante la alianza austro-prusiana. Todo cambió en el desfiladero de Valmy

En 1792 solo hacía tres años que se había desencadenado la Revolución Francesa, y su fervor revolucionario era temido por las casas reales de toda Europa, que tuvieron que acoger a miles de nobles huidos. Finalmente el 20 de abril Francia declaraba la guerra a Austria, que formó una coalición de prusianos, austriacos, hessianos y émigrés para destruir a la república en ciernes.

La primera maniobra francesa fue la invasión de los Países Bajos austriacos, donde sufrieron derrota tras derrota a causa de la nula disciplina imperante. La Revolución Francesa había purgado el escalafón militar de oficiales competentes y disuelto muchos cuerpos antiguos bajo el pretexto de que se daban aires aristocráticos. Las quejas de los soldados sobre sus superiores eran tenidas en cuenta, y no era raro que se abriera una investigación en haras de los principios de igualdad y fraternidad. Del ejército de Luis XVI, aristocrático y mercenario, no quedaba mucho; solo la rama artillera conservaba parte de sus mandos pre-revolucionarios.

estutua general kellerman

Estatua de Kellerman en Valmy. Pidió ser enterrado junto a sus hombres.

La alianza austro-prusiana comandada porFederico de Brunswick se reunió en Coblenza. Seguidamente atacaron el borde francés y tomaron Longwy. Verdún, que estaba todavía menos defendido, no tardó en caer el 3 de septiembre. El coronel Beaurepaire incapaz de detener a los absolutistas se descerrajó un tiro en la cabeza. El camino a París quedaba expedito y Federico II de Prusia metió prisa a Brunswick. La cabeza de Luis XVI peligraba.

Pero dos ejércitos galos iban a converger enValmy el 20 de septiembre para detener el avance prusiano: el Armee du Nord comandado por Dumouriez y el Ejército Centro de Kellerman el viejo.

Dumouriez, concentrado en en Valenciennes para atacar Bélgica, viró audazmente y se plantó ante el flanco de Brunswick. Bloqueó los cinco pasos de Argonne, un terreno escabroso, al que llamó “las Termópilas francesas”. Kellerman, en Metz, se aproximó de forma más cauta, lo que dio tiempo a los prusianos de reforzar su línea de defensa.

Valmy se llamaba el pueblecito donde Kellerman se posicionó,dominando undesfiladero coronado por un molino de viento. La hilazón de los dos ejércitos franceses no era total debido a un pantano situado en medio. Los Aliados creyendo que los revolucionarios iban a desbandarse como en otras ocasiones, iniciaron un breve cañoneo, al que la artilleria francesa respondió con fuego de contrabatería.

El poeta alemán Goethe, que acompañaba a los Aliados como mero espectador, cuenta que “la favorable posición francesa estaba dispuesta en semicírculo con gran calma y serenidad. Kellerman, en el ala izquierda, era el más fácil de alcanzar”.

Brunswick ordenó a tres columnas de asalto que probaran la voluntad de combatir de sus oponentes. Los hombres de Kellerman no se arredraron y permanecieron como estatuas gritando “¡Vive le nation!”. El ataque prusiano se frenó y los ejércitos se miraron mutuamente hasta que Brunswick exclamó “Aquí no luchamos!”.

El “cañoneo de Valmy” a pesar de ser poco cruento, fue la primera victoria de las armas revolucionarias, y refrendó que un ejército ciudadano podía batir y vencer a los planteamientos bélicos del Antiguo Régimen. Un día después se proclamaba la Primera República Francesa.

Cuando se le preguntó a Goethe acerca de sus impresiones sobre la batalla, no pudo sino decir que “en este sitio, y a partir de este día, comienza una nueva era en la historia mundial, y vosotros solo podréis decir que estuvisteis presentes en su nacimiento“.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

Samuel Adams, de cervecero a instigador del Motín del Té

samuel adams boston lagerSamuel Adams no solo es la marca de cerveza más cara del mundo; también es el nombre de uno de los Padres de la Independencia de Estados Unidos (1722-1803). Considerado un agitador social por unos, y un clarividente que se opuso a los abusos de la metrópoli desde mucho antes de la Revolución Americana por otros; lo cierto es que el personaje histórico fue a la vez un hombre de Estado y un filosofo político. El austero “Catón de América” tuvo un lugar prominente en los hechos posteriores al Motín del Té (1773).

Nació en Boston, Massachusetts, en el seno de una familia religiosa y políticamente activa. Adams tuvo doce hermanos,de los que solo sobrevivieron tres; lo que le permitió estudiar enHarvard. Al graduarse pensó en dedicarse a la abogacía, pero fue recaudador de impuestos y pésimo hombre de negocios. Su padre le prestó 1.000 libras, una cantidad nada despreciable para la época, pero era mal gestor y el dinero se esfumó de sus manos. Durante unos años trabajó en la fabrica de cervezas familiar. De ahí que un poeta le llamara burlescamente Sam the maltser.

motin del té de boston

Motín del Té de Boston. No todos los asaltantes iban disfrazados de indios mohawks.

Adams pronto pasó a su gran pasión: la política, oponiéndose a los esfuerzos del Parlamento Británico por cobrar impuestos desmedidos en sus colonias. Lanzó un diario antibritánico, el Independent Adverster, que conminaba a la gente a resistir contra los abusos de poder de la metropoli.

El enorme costo económico de la Guerra de los Siete años contra Francia (1756-1764), decidió a Gran Bretaña a subir la tasa impositiva en sus colonias. Fueron medidas paulatinas y que chocaron con las tradiciones de libre mercado de los estadounidenses.El Parlamento impuso en 1764 la Sugar Act, que obligó a pagar impuestos por el azúcar. En 1765, la aprobación de la Stamp Act, suponía el pagar un canon por la mayoría de los materiales impresos. Ante la ira y el boicot popular, el Parlamento dio marcha atrás.

Las Townshend Acts suponen la tercera subida impositiva. El Parlamento introdujo una serie de impuestos leves a determinados bienes, para dejar sentado el precedente de cobrar tasas, inexistente en las Trece Colonias. Adams volvió a llamar al boicott. Esta vez Inglaterra no dio marcha atrás y mandó dos regimientos a ocupar Boston en 1768.

logo samuel adams cerveza

Padre de la Patria e icono popular.

La prensa local, manipulada por Adams, pintó a los casacas rojas como monstruos dedicados al pillaje; y poco después se produjo la masacre de Boston (1770), en la que murieron 5 civiles. Ante la protesta de los lugareños, los ingleses se retiraron a Casttle William.

Después de un Periodo de Calma de tres años, en el que los colonos levantaron el veto a los productos ingleses, se produjo el famoso evento iconográfico de la Revolución Américana: el motín del Té. Un grupo de habitantes de Boston, que se calculan entre 30 y 130, asaltó tres barcos británicos; el Darthmouth, elEleanor y el Deaver, y arrojaron su cargamento al fondo marino. Los estadounidenses estaban cansados de los monopolios y de que decidiera sus asuntos un tirano, Jorge III, a un océano de distancia. Se desconoce si Adams participó en el acto, pero defendió a capa y espada ese hecho de rebeldía.

Gran Betraña respondió con las Coercitive Acts, que imponían grandes sanciones al Pueblo norteamericano. Adams partió a Philadelphia donde tomo parte en el Primer Congreso Continental, en el que se aprobo la Carta de Derechos y la oposición a las Coercitive Acts. El 4 de julio de 1776 se firmó la Declaración de Independencia de Estados Unidos, y Adams la firmó, aunque como regia el secretismo no sabemos que grado de participación tuvo en ella.

La guerra le llevo a ejercer la supervisión del esfuerzo económico, e impulso la gratificación monetaria a los que se realistaran en el Ejército Continental. Castigó severamente a los colonos que apoyaban a Inglaterra, pues los veía como“enemigos de la libertad”.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

Sir Arthur Conan Doyle, cazador de focas

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El padre de Sherlock Holmes, escritor de inmenso éxito y cocainómano, como el propio inquilino de Baker Street, fue  cirujano a bordo de un barco ballenero antes de de comenzar su carrera literaria, aspecto poco conocido que ahora revela un diario inédito que escribió durante su periplo marino. Los descendientes del escritor escocés han consentido la publicación, 130 años más tarde, de las memorias de un veinteañero Conan Doyle mientras fue tripulante del Hope, en pos de la grasa y la piel de ballenas y focas. Este descubrimiento literario, el más apetecible de los últimos tiempos, arroja luz sobre un escritor del que parecía haberse dicho todo.

arthur conan doyle

Sir Arthur Conan Doyle en la cuarentena.

El diario fue escrito en 1880, y cuenta su periplo al terminar su tercer año de medicina. Decidió embarcarse en uno de los destinos más peligrosos que un joven podía emprender. No era raro que encallaran en aguas del Ártico varias decenas de barcos al año, hundidos por los inmisericordes icebergs. Estuvo, sin duda,  atraído por los dos peniques y tres chelines mensuales de paga, y por el incentivo de tres peniques por tonelada de aceite de ballena conseguido.

Las jornadas eran sangrientas e intensas, y la labor del marinero era matar tantas focas como pudiera. No todo es carnaza, pues el libro, escrito con preciosa caligrafía, contiene ilustraciones del barco y del terreno que exploraron en el Ártico.

Los siete meses que duró la expedición son un testimonio de la indiscriminada caza de ballenas de Groenlandia, llamadas las “right” (correctas), porque flotaban al morir y por eso eran las “correctas”. Su aceite era muy apreciado como combustible para lámparas, y sus fibras dentales eran usadas para que los corsés de las señoras victorianas lucieran espléndidos. En esos días no había sentimientos proconservacionistas. Un renombrado capitán, William Scoresby, daba gracias a Dios al final de su vida por haber acabado con 533 cetáceos.

Para finales del siglo XIX no quedaban muchas ballenas; pero sí “millones” de focas. “Parecen un cruce entre un cordero y una babosa gigante” opinaba Doyle. La crueldad con las que las liquidaban queda reflejada en esta frase, “a las madres se las dispara, y a los hijos se les descalabra el cerebro con mazas picudas. Después sondesolladas donde caen, y su grasa y piel son transportadas por su asesino al barco”.

Las matanzas de focas eran algo habitual en ese tiempo, a pesar de que Doyle escribiera sentimientos de empatía hacia esos animales. También describe la belleza del paisaje de hielo, y como se sentía afligido al ver el temor a la muerte en los pequeños ojos de las ballenas jorobadas antes de arponearlas.

orca conan doyle

Doyle tenía una mala opinión sobre las orcas.

Aun a pesar de sentir ciertos remordimientos, Doyle expresa toda la crueldad de su oficio al describir el trágico fin de un elefante marino. El enorme animal se ocultaba de una manada de orcas en lo alto de un tempano de hielo. Mientras las ballenas asesinas jugaban a derribarlo, el pínipedo, desesperado, buscó cobijo cerca del barco, donde los hombres, en vez de ayudarle, lo mataron con un arpón.

También trató dolencias leves en su rol de cirujano. Dolores que no pusieron a  prueba sus dotes medicas, hasta que tuvo que curar a un sujeto con un grave problema intestinal. Tenía los intestinos pinzados y Doyle solo pudo ofrecerle cloroformo y morfina. El marinero murió poco después y fue lanzado al océano con todos los honores, “sin salpicar”.

Estos trabajos primerizos, tanto de ficción como de no ficción, sirvieron para que las editoriales le echaran un ojo a sus escritos. Completó la carrera de medicina y ejerció un tiempo como cirujano. Pronto se percató que su verdadero talento radicaba en la escritura.

Carlos de Lorenzo

C.d.lorenz@hotmail.com

James Garfield, magnicidio fallido rematado por los médicos

retrato james garfield

Un estudio de la escritora Candice Millard indaga en la figura del presidente estadounidense, muerto tanto por los disparos como por la negligencia médica.

De los cuatro presidentes de Estados Unidos que han sido asesinados, solo Lincoln yKennedy están grabados en la memoria colectiva. James Garfield es el menos conocido, pero no cabe duda de que era un hombre extraordinario. Fue asesinado por Charles Guiteau, un fracasado que le descerrajó dos tiros en el hombro y la espalda. Sin embargo, según una investigación de Candice Miller, autora de The river of doubt, las balas no le provocaron la muerte. Fue la incompetencia de los médicos que hurgaron las heridas con sus dedos desesterilizados en el lugar del crimen, una mugrienta estación de tren. Ni las pesquisas por localizar la bala de Alexander Graham Bell, el inventor del teléfono, le salvaron la vida.

William McKinley había sido presidente durante un mandato consecutivo antes de ser asesinado a finales del siglo XX. Pero James A. Garfield, presidente durante menos de cuatro meses antes de que le dispararan en 1881, es para los americanos una nota a pie de página de la Historia. Pese a ello, la figura de Garfield se nos presenta extraordinaria. Criado en la más absoluta pobreza, se convirtió en un hombre brillante. Su padre murió antes de su segundo cumpleaños. Se graduó en 1856 como estudiante excepcional e impartió idiomas clásicos, antes de pasar a ser director de instituto de 1857 hasta 1860, cuando decidió dedicarse a la vida política y a la abogacía.

En la Convención de Chicago de 1880 fue elegido representante del partido republicano al no alcanzarse consenso entre sus rivales: James Blaine, John Sherman y Ulises S. Grant. Él era lo que se llama un dark horse, es decir un candidato oscuro que no estaba en la lista de favoritos.

“Su perdida es más descorazonadora”, escribe Candice Millard“porque ni siquiera tenia que haber muerto”. James Garfield, el héroe de la Guerra Civil y nueve veces congresista que fue elegido por los republicanos para ser Presidente, nunca quiso el cargo. Él llamaba a ese puesto de responsabilidad “una montaña inhóspita”.

Era una época de clientelismo político y Garfield sabía que su posición era muy solitaria y comprometida. Se le podía acusar de dar puestos a gente sin habilidad ni experiencia. El Presidente recibía más de 100 visitas al día pidiendo favoresCharles Guiteau era uno de estos buscadores de ésos. “Era un hombre que había fracasado en todo lo que había intentado” dice Millard. “Estudió derecho, practicó el evangelismo. Probó a vivir en una comuna de amor libre y fracasó allí también. A Charles Guiteau las mujeres le llamaban“Charles Get Out”

asesinato james garfield

James Garfield recibe el tiro en el hombro y en la espalda de Charles Guiteau.

El 2 de julio de 1881 el presidente tenía pensado viajar en tren desde Washingtong D.Ca Massachusetts.“Así que Guiteau se despertó por la mañana y se encaminó al andén de la estación. Tenia los zapatos relucientes y el arma preparada”. Estaba expectante pues sabía la atención que recibiría. El Presidente llegó a la estación acompañado de dos de sus hijos. Anduvieron un poco, sólo unos pasos, cuando Guiteau apareció de entre las sombras y le disparó dos tiros a quemarropa, uno en el hombro y otro en la espalda.

El tiro en la espalda no fue mortal, no alcanzó ningún órgano vital. La bala quedó alojadacerca del páncreas.“Si se la hubieran dejado en su sitio hubiese sobrevivido con toda certeza” asegura Millard.

En pocos minutos los cirujanos rodearon al presidente y hurgaron con sus dedosdesesterilizados en sus heridas. El primer examen se practico en el suelo de la terminal y estas se infectaron. “No se puede imaginar un lugar más infestado de germenes” aseguró Candice Millard.

Los médicos americanos de aquel tiempo no creían en la existencia de gérmenes. Jefrey Reznick, de la Biblioteca Nacional de Medicina, dice que rehusaron utilizar antisépticos descubiertos por el cirujano británico Joseph Lister, del que proviene el termino Listerine. Los doctores estadounidenses pensaban empero en la teoría del miasma, y que las enfermedades las causaban los efluvios del aire, no los gérmenes. “No creían en cosas que no podían ver” asevera Millard.

En la escena del crimen estaba Robert Todd Lincoln, presente en la muerte de su padre 16 años antes y que vería la de McKinley 20 años después. Fue Lincoln quién avisó al doctor Doctor Wiliard Bliss (Doctor era su nombre de pila). Bliss era muy despótico con sus decisiones y no consultaba a sus colegas de profesión. Durante 80 días, agravados por el calor veraniego de Washington, James Garfield sufrió y empeoró. “En este punto estabacarcomido por la infección y tenia abscesos por todo el cuerpo”.

Languidecía poco a poco y perdía peso a ojos vista, incapaz de digerir las suntuosas comidas que se le preparaban. Ante el pánico por encontrar la bala alojada en el cuerpo de Garfield, Bliss llamó al inventor del teléfono, Alexander Graham Bell. La misión de Bell era usar su “balanza de inducción”, una especie de detector de metales para que la bala fuera extraída de una vez por todas.

Había un dato que Bell desconocía, que la cama en la que yacía Garfield era metálica, “hecho que obviamente afecto al detector de metales”, dice Millard. Peor todavía era la creencia de Bliss de que la bala permanecía en el lado derecho, cuando realmente se había desplazado a la izquierda. El presidente Garfield murió el 19 de septiembre de 1881. La autopsia confirmó la ignorancia de Bliss.

“El presidente Garfield no tenia que morir” confirma el Dr. Reznick. “Garfield murió por lo que los médicos le hicieron y por lo que los médicos no le hicieron”. “Lo único bueno que se sacó del asunto fue que los médicos americanos aceptaron rápidamente el uso deantisépticos” apuntala Reznick.

Charles Guiteau fue ahorcado, dándose cuenta en el ultimo momento de que no iba a ser una celebridad por matar al presidente, de hecho Guiteau dijo “yo solo disparé, los doctores hicieron el resto”.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

¿Jack el Destripador era una mujer?

Lizzie-Williams

El escritor John Morris sostiene en “Jack the Ripper: the hand of a woman” que el asesino de cinco prostitutas en el Londres victoriano era Lizzie Williams, la mujer del que ha sido considerado el principal sospechoso, el cirujano sir John Williams.

La última teoría sobre el más famoso de los asesinos en serie es que Jack el destripador podría ocultarse tras la falda y las curvas de una mujer estéril. El escritor John Morris, oriundo de Birmingham y a quien ha entrevistado Historiavera , ha rebautizado en su libro, Jack the Ripper: the hand of a woman, a la galesa Lizzie Williams como el monstruo de Whitechapel, que mataba a sus víctimas frustrada porque no podía concebir hijos. Han pasado más de 120 años y, una vez más, se pretende apellidar al asesino en serie victoriano que más ríos de tinta ha vertido.

Durante diez semanas de 1888 el Destripador atacó cinco veces, manteniendo en vilo a la policía y al barrio londinense de Whitechapel. Las víctimas tenían nombre propio: Mary Ann Nichols, Anne Chapman, Elisabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. Todas eran prostitutas del East End londinense y tres tenían la matriz del útero extirpado. El sórdido vecindario era el lugar ideal para cometer los crímenes pues por sus calles merodeaban pobres, mendigos y prostitutas. En la hipócrita Inglaterra victoriana, cuyo imperio ocupaba tres cuartas partes del mundo, se daban las más abismales diferencias sociales: a veces el lujo vivía a unas manzanas de distancia de la miseria.

Morris sostiene que Lizzie Williams, nacida en 1850, era estéril y que se cobró terrible venganza en las meretrices del East End. Lizzie era la mujer del médico personal de la Reina Victoria, Sir John Williams, considerado como el principal sospechoso. El oscuro objeto de deseo era la sensación de posesión de esos órganos que en ella eran inútiles. Merece la pena hacer hincapié en que muchos datos con los que trabajan los ripperologos están basados en los periódicos amarillistas de la época, y que la primera carta que firmó Jack el destripador la inventó un periodista sensacionalista.

Los principales asideros a los que se aferra Morris para probar su teoría son poco esclarecedores por separado, por eso su tesis estudia los cinco asesinatos de Whitechapel en su conjunto. Una característica común es que ninguna mujer presentaba signos de agresión sexual, aunque si bien es cierto que los asesinos en serie varones están comúnmente motivados por la sexualidad, no todos ellos matan por frustraciones u obsesiones de este tipo.

Annie Chapman fue salvajemente mutilada el 7 de septiembre y sus objetos personales fueron puestos a sus pies de “una forma muy femenina” según los rotativos de la época. Este argumento de Morris choca con las pesquisas de Scotland Yard que ubicaban a John Pizer, un zapatero judío de origen polaco, en el lugar del crimen.

El domingo 30 de septiembre Jack mató a Elisabeth Stride a la que no pudo terminar de mutilar al aparecer un transeúnte en la escena del crimen. Ese mismo día consumó su cuarto asesinato, el de Catherine Eddowes. Los tres botones sanguinolentos de una bota de mujer hacen pensar, según Morris,  que el asesino no era varón. Jack escribió en la pared “no hay que culpar a los judíos”, aludiendo al zapatero John Pizer. Estaba claro que leía los periódicos y disfrutaba del éxito mediático.

La ultima victima era joven y guapa, y su asesinato el más brutal de todos. Mary Kelly fue liquidada en un cuartucho de la calle Millers Court. Fue degollada, desmembrada y cortada en mil pedazos. Tenía la nariz, las orejas y los senos arrancados, así como sus vísceras repartidas por toda la habitación. Morris se apoya aquí en la ropa femenina encontrada en la chimenea, y que no pertenecía a Mary Kelly.

La furia asesina terminó con Mary Kelly y el porqué, explica Morris, lo encontramos en que el marido de Lizzie, Sir John, que se sacaba un sobresueldo en una clínica de abortos clandestinos de Whitechapel, mantenía escarceos sexuales con la difunta. Con la consumación de este crimen pasional Lizzie dio por terminado el problema.

Este último caso provocó la dimisión de sir Charles Warren, el jefe de policía. Sin embargo lo que resulta curioso es que la policía decidiera en 1889 cejar en la búsqueda de Jack el Destripador y el cese de las patrullas por Whitechapel, lo que hizo sospechar que las fuerzas del orden conocían la verdadera identidad del asesino.

La investigación de John Morris es la última de una larga lista de teorías sobre el legendario asesino en serie. A lo largo de la historia han sido numerosos los nombres que se han barajado, entre ellos el duque de Clarence, hijo de Eduardo VII. El medico Sir John Williams, el marido de Lizzie, fue acusado por uno de sus descendientes en el libro Uncle Jack. Esta obra afirma que un cuchillo del galeno fue usado para cometer los crímenes.

Todo el mundo parecía tener su opinión sobre el tema. Artur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes, pensaba al igual que Morris que podía tratarse de una mujer, o quizás de un clérigo, alguien que no llamase la atención de las fuerzas de la ley. Bernard Shaw, proclamaba que Jack era un “reformador social” que mataba para llamar la atención sobre la miseria del proletariado inglés. Hasta la Reina Victoria tenía su propia teoría sobre el asunto.

Entre los numerosos personajes de los que sospechaba la policía se encontraba George Chapman. Poco después de los asesinatos emigró a Nueva Jersey, una población que se vio sacudida por una ola de crímenes similares a los de Londres. Chapman fue ahorcado en 1902 por haber envenenado a sus tres esposas. Si se citan todos los posibles homicidas salen más de cien, incluidos Lewis Carroll, el autor de Alicia en el país de las maravillas y el artista Walter Richard Sickert, cuyos lienzos guardaban una sorprendemente similitud con las imágenes postmortem de las víctimas,  por lo que esta última teoría se viene a añadir a una abultada lista.

Y, sin embargo, en palabras del autor “hay muchas pistas diseminadas por los crímenes que, tomadas individualmente, dicen poco, pero que una vez agrupadas señalan a que una mujer está detrás de los asesinatos”.

Carlos de Lorenzo

c.d.lorenz@hotmail.com

Al paso de la carne de caballo

division

Distintos cortes realizables a la carcasa de un caballo.

La carne de caballo ha pasado de estar prohibida por una bula papal (732) a ser una comida económica para las clases bajas, y hoy es plato predilecto en muchos países como Francia, sin llegar al estatus de manjar. La presencia y la retirada del mercado de carne equina rumana en precongelados, que a priori eran solo de ternera, ha hecho saltar todas las alarmas sanitarias. No hay que temer, la carne de los nobles brutos es tierna, magra y sana, siempre que pasen los controles por triquinosis.

animal trabajo

Los nobles brutos siguen siendo considerados animales de trabajo.

Hace 25.000 años el caballo era un animal cinegético, presa y no compañero, del que se obtenía carne y cuero. El caballo fue aumentando en alzada, prestando su lomo como transporte y animal de labranza, así como montura para hacer la guerra, por lo que comerlo pasó a ser considerado tabú en Occidente y Oriente Próximo.

Su domesticación comenzó hace 5.000 años. Las modernas técnicas de procesamiento han permitido el paso de las piezas en salazón a los cortes enfriados y envasados al vacio y a los congelados, así como la conservación de otros productos como vísceras, aceites y grasas.

Se come en Europa desde edades muy antiguas, sobre todo en Germania por los pueblos bárbaros de allende los limes de Roma. Cada guerra y cada hambruna ha reavivado el gusto por este animal. A Francia el apetito equino le viene de las Guerras Napoleonicas; en 1807 tras la batalla de Eylau, el cirujano-jefe del éjercito Dominique-Jean Larrey recomendó a las hambrientas tropas que despojaran de las corazas metálicas a los curassiers caídos y las utilizaran para asar la carne, condimentandola con pólvora.

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La pelicula Warhorse de Steven Spielberg explora los vínculos creados entre el caballo y su jinete.

A partir de esto, la carne de caballo se hizo popular en Europa y sobre todo en Francia durante el Segundo Imperio Francés. Durante el asedio de París en 1870 y su hambruna mucha gente continuó la tradición. En otras culturas sigue viéndose el consumo de esta carne como tabú, un ultimo recurso. En la postguerra aumentó su consumo tanto en Estados Unidos como en Inglaterra al ser más barata que la carne porcina o vacuna.

Entre sus características gastronómicas destaca su bajo contenido en grasas, su consistencia aceitosa y su color amarillento, debido a la alta presencia de ácido oleico que determina su alta digestibilidad y su alto contenido en glucógeno que le confiere un sabor dulzón. Se la considera una carne saludable debido a su alto contenido en hierro, y mantiene una alta cantidad de proteínas de alto valor biológico.

Carlos de Lorenzo

Cdlorenz@hotmailcom