1992, el año en el que la Historia acabó

El politólogo Francis Fukuyama publicó en 1992 un libro titulado El fin de la Historia y el último hombre.

Cuando Francis Fukuyama se atrevió a escribir en 1992 un libro titulado El fin de la Historia y el último hombre lo hacía desde una perspectiva humanista. Creía que la democracia liberal que había surgido triunfante de la Guerra Fría iba a significar el fin de las guerras y de las revoluciones sangrientas. Comenzaba su famoso ensayo comentando que los chinos ya tenían televisión a color y que en Moscú se había abrazado el consumismo.

Yo le opondría una canción de Joaquín Sabina titulada El muro de Berlín. La tonada se compuso en 1990 y el artículo de Fukuyama se redactó en 1992, por lo tanto deducimos que el cantautor español puede hacer análisis tan profundos como un politólogo nisei.

No habrá revolución, es el fin de la utopía
que viva la bisutería.
Y uno no sabe si reír o si llorar
viendo a Trotsky en Wall Street fumar la pipa de la paz.

La Lucha Final que pronosticaba Marx entre los trabajadores y sus empleadores nunca se produjo; la frase final del Manifiesto Comunista se quedó en las palabras vacías de una ideología suicidada. Y sin choque de ideologías la forma de pelear por los escasos recursos del planeta sería la dictada por las reglas del Libre Mercado.

“El muro de Berlin”, de Joaquín Sabina, 1990. PINCHA PARA VER.

La China de Deng Xiaping se abrió al mundo en los años 80. Su élite se educaba en la mejores universidades norteamericanas y su mercado se liberalizó (al principio solo la agricultura), generando impresionantes beneficios y despertando al dragón de su letargo. Bill Clinton derrotó a George Bush padre en las elecciones presidenciales de 1992, el mismo año en el que Fukuyama publicaba su libro, con el pegadizo slogan “es la economía, estúpido”.

Quedaba claro que las reglas del juego habían cambiado. Ahora el mundo era una única economía global, en la que containers de Singapur inundaban de productos low cost los muelles de Rotterdam, los rusos se ensuciaban las manos con Big Macs capitalistas y el Banco Mundial hacía prestamos mil millonarios en Latinoamérica.

Ahora es cuando podemos tomar al manído Hegel, o prostituirle, diciendo que la humanidad ha alcanzado el súmmum desde el prístino cazador-recolector armado con lanza de sílex hasta el liberal progre equipado con su paquete de derechos humanos.

Infografía de las exportaciones que ofrecen más rédito a cada país. La globalización 2.0 crea unos lazos de interdependencia díficilmente quebrables sin que se venga abajo el sístema.

Fukuyama ya hablaba de un “Estado universal homogéneo”, propiciado por la tecnología y la ciencia. La globalización no solo implica el tráfico de bienes materiales; trae asociada la circulación de ideas (a veces peligrosas), de personas (y de genes), de cultura, moda (casual y prêt-à-porter) y enfermedades (infecciosas y víricas).

La globalización no es un fenómeno nuevo, pues comenzó tímidamente circa 5.000 a.C, cuando surgen las primeras comunidades complejas. Las guerras y los intercambios se multiplicaron por toda la latitud este-oeste de Eurasia, desde Finisterre hasta Pekín, pasando por la ruta de la Seda. El mercantilismo del siglo XVI y el Descubrimiento de América solo aceleraron el proceso, uniendo el Nuevo Mundo con el Viejo y añadiendo el África negra y las Antípodas.

Hoy las divisas se guarecen en paraísos fiscales opacos mientras que las clases medias pueden comprar experiencias en paraísos de sol y playa (que muchas veces coinciden con los otros). Los obreros de la socialdemocracia europea ya no van al Paraíso, como en “los Treinta Gloriosos” (1947-1977), pero sí que un mayor porcentaje de la población global está conociendo la buena vida e incluso el lujo.

Pareja surcoreana comiendo pulpo vivo por diversión durante un festival gastronómico celebrado en Seúl, 2013.

Hace poco fui a cenar con una amiga hispano-norcoreana a un restaurante étnico. Lo mejor que podía ofrecer Seúl era una sopita con trozos (pocos) de cerdo y mucho picante (que normalmente se utiliza para camuflar el mal estado de los productos).* La cocina tradicional de un país se nutre de lo que está disponible y un país montañoso, ocupado y pobre como ha sido Corea hasta hace poco no disponía de superávit cárnico. La occidentalización; el libre mercado; los chaebols, y Samsung han provocado que su dieta haya pasado de 2.000 calorías en 1960 a 3.300; mientras que el consumo de carne se ha multiplicado por cinco.

Pero volviendo a Fukuyama y sus influencias. ¡Qué pretencioso es opinar que la Historia acaba cuando uno lo diga! Me indigna que el profesor Kojevé dijera que la Historia acababa en Jena. Con la victoria de Napoleón en esa batalla los ideales de la Revolución Francesa se habrían propagado por Europa y la humanidad había llegado a su cenit. ¿Y por qué no en Austerlitz?, cuyo sol fue mucho más glorioso, ¿o tal vez durante el cañoneo de Valmy?

Napoleón escribiendo la última página de la Historia en la batalla de Jena-Auërstadt.

Claro, que esto Kojevé lo decía en 1930, antes de la guerra más sangrienta de la humanidad y antes de cuarenta años de Guerra Fría. Es fácil rescatar del cubo de basura la Historia a pensadores obsoletos cuando cambia la coyuntura, cuando realmente lo que ha impedido que la Historia siga su curso ha sido la espada de Damocles nuclear.

Fukuyama quizás se refiere a que las guerras a gran escala entre potencias han terminado. Pero conflictos limitados, a veces no declarados, se han producido con cierta frecuencia desde entonces. Empezando por la guerra de los Bálcanes, misiones humanitarias en el Cuerno de Africa (de las que se tiene que huir con el rabo entre las piernas), la operación de castigo contra Afganistán, la invasión de Irak o la anexión de Crimea.

Es cierto que ahora las guerras se declaran con más cuidado. La propaganda se ha perfeccionado mucho desde el Britons, your country needs you de Lord Kitchener, y para engañar a la lupa de la opinión pública es necesario cocinar los casus belli mejor que antes. La posesión y desarrollo de armas de destrucción masiva o el bombardeo de civiles con gas sarín valdrían.

Proceso de formación de una isla artificial china, 2015.

Muchos conflictos regionales vienen arrastrándose desde la Segunda Guerra Mundial o la descolonización. Tenemos el inestable borde indo-pakistaní; la bomba de relojería israelí, la megalomana Corea del Norte; una África trazada con escuadra y cartabón; el Estado Islámico adueñándose de los vacíos de poder, y antiguas grandes potencias que siguen jugando sus partidas de Risk particulares.

China está construyendo islas artificiales por todo el océano Pacifico (en donde pueden repostar sus submarinos nucleares). Amparándose en una vieja reivindicación de las islas Paracelso ha soltado un órdago a sus vecinos con su “línea de los nueve puntos”, tratando se adueñarse del 90% del mar de China meridional y de su zona económica exclusiva. Aquí no hay más ideología que las relaciones internacionales y el reparto de zonas de influencia.

Integristas islámicos antes de atentar en el aeropuerto de Bruselas, 2016. La crisis y los enemigos internos y externos alimentan al populismo y al nacionalismo.

Fukuyama también asegura de que no hay motivos para que vuelva el fascismo, aclarando que no por no plantear un modelo de sociedad valido, sino porque fue completamente derrotado. A mi entender el ultranacionalismo (Japón) y el populismo, que están floreciendo por Europa son primos hermanos de ese modelo; el cual revive como ave fénix en tiempos de crisis o como reacción a un enemigo externo (o interno).

Además la credibilidad del neoliberalismo es cuestionada por organismos como la CEPAL, que postula que el subdesarrollo del Tercer Mundo está ligado a la industrialización de los países productores de manufacturas (que continuan subsidiando su agrícultura mientras exigen a los países pobres la apertura a sus exportaciones). Como diría el historiador israelí Harari el Libre Mercado vendría a ser un Dios intersubjetivo al que le podríamos rendir pleitesía sin problemas en el hemisferio norte.

En cuanto a la pregunta de si sería posible un régimen distinto a la democracia liberal; falta por añadir algunas variables que desestabilizarán toda la ecuación y plantearan problemas éticos sin precedentes: robots y superhumanos.

Cinco robots Kiva de la plantilla de Amazon. No se afilian a sindicatos, no paran a la hora del bocadillo, no cobran sueldo y trabajan a velocidad de vértigo. PINCHA PARA VER.

Si hacemos caso de las maravillas que nos anuncian desde Silicon Valley en no muchos años en la mayoría de los trabajos los seres humanos serán sustituidos por Inteligencia Artificial. Por fin nos libraremos de la maldición bíblica del trabajo. Si los Estados no quieren una revolución violenta, como las que Fukuyama dice extintas, lo mejor será abrir el melón de la renta básica universal.

Lo que si le voy a comprar a Fukuyama es la parte del “último humano”. Cuando sea posible editar el genoma de nuestros hijos para dotarles de capacidades sin paragón pocos se resistirán a ello. Paulatinamente surgirá un nuevo genero de Homo Superior que desbancará a los sapiens que han tenido que reproducirse manualmente. ¿Y quién sabe qué tipo de moralidad tendrán?

Los chinos tenían una maldición contraintuitiva: “ojalá vivas tiempos interesantes”. Conviene rescatarla porque estos tiempos postmodernos y los que están por venir no van a carecer de sobresaltos.

Carlos de Lorenzo Ramos

Fuentes consultadas:

FUKUYAMA, Francis, El fin de la Historia y el último Hombre, Planeta, 1992

STIGLITZ, Joseph E., El malestar en la globalización, Taurus, 2002

HARARI, Yuval Noah, Sapiens, De animales a dioses, Debate, 2015

HARARI, Yuval Noah, Homo Deus, Breve Historia del mañana, Debate, 2016

DIAMOND, Jared, Armas, gérmenes y acero, Debate, 2016

JUDT, Tony, Algo va mal, Taurus, 2016

Mi ex-amiga hispanocoreana se ha reido y ha dado su consentimiento para publicar la anecdota (aunque como en “Ghost in the Shell” no era necesario)

Guerra nuclear: el estado de la cuestión

Mapa de los países con armamento atómico según Greenpeace. Las cifras bailan dependiendo de la fuente, ya que el número exacto de bombas es secreto de Estado.

El que suscribe estas líneas cumple 30 años. Nació cuando el Reloj del Apocalipsis daba 3 minutos para la medianoche; aunque en los años siguientes, tras la caída de la URSS y el fin de la Guerra Fría, éste se retrasaría hasta las 11:43 en 1991 (la mayor distensión desde 1945). Hoy, tras la victoria de Trump; del florecimiento de los nacionalismos europeos; del brexit; de la guerra en Siria; de la anexión rusa de Crimea y de la amenaza nuclear coreana, las manecillas se han reajustado de nuevo. Según los expertos del Bulletin of Atomic Scientists estamos a tan solo 2,5 minutos del fin.

El Reloj del Juicio Final marca los minutos que quedan para la medianoche nuclear.

Éste organismo denuncia los nuevos problemas que plantean las armas de destrucción masiva, el mal uso de la tecnología o el calentamiento global. Obviamente su advertencia es una llamada de atención de la sociedad civil a todos aquellos que controlan el botón atómico, y quizás hacerles más sensibles a las consecuencias de una III Guerra Mundial, en la que está en juego la misma supervivencia de la humanidad.

En los primeros cuarenta años de la Guerra Fría desarrollaron armamento nuclear: Estados Unidos (1945), Rusia (1949), Reino Unido (1952), Francia (1960), China (1964); firmantes los cinco de los Tratados de No Proliferación. India detonó “Buda Sonriente” en 1974 e Israel posee armamento nuclear desde la década de los 60 pero no lo ha declarado públicamente. Desde 1987 dos nuevos actores se han unido al club atómico: Pakistán y Corea del Norte, aumentando su capacidad de “chantajear” o de evitar la injerencia de los vecinos en sus asuntos internos.

Hongo atómico y columna de agua generada por la bomba atómica submarina Baker detonada por EEUU en el atolón de Bikini, 1946.

Otro punto caliente es la franja siriopalestina, en la que el Estado de Israel, de tan solo 8 millones, está rodeado de países árabes hostiles poblados por más de 120 millones de personas; y el conflicto latente en Cachemira entre indios y pakistanies, que ya ha desencadenado varias guerras. Justamente estos países poseedores de armas de destrucción masiva y que son foco de tensión regional no han firmado los acuerdos NPT.

En cuanto a la proliferación, el punto álgido fue en 1986, con 70.300 cabezas nucleares. Según la FAS (Federeation of American Scientists) a principios de 2017 se cuantificaban 14.900 armas nucleares en el mundo, poseyendo Estados Unidos 6.970 y Rusia 7.300, el 93% del total. Esto es una capacidad capaz de destruir a la humanidad varias veces (solo bastarían 16.000 bombas Tzar para destruir todos los rincones del orbe). Que hayan disminuido los arsenales tiene que ver con los acuerdos de no proliferación, con la obsolescencia de los dispositivos más antiguos y sobre todo por la mayor efectividad de los misiles balísticos. Unas 3.900 cabezas nucleares son operacionales y de ellas 1.800 están en estado de máxima alerta.

Vídeo musical con todas las explosiones nucleares desde el Proyecto Manhattan en 1945 hasta las pruebas pakistaníes de 1998. PINCHA PARA VER.

Desde 1945 se han producido 2.056 pruebas nucleares. Hasta 1980 se habían lanzado sobre la Tierra el equivalente a 29.000 bombas de Hiroshima. En 1963 se acordó no detonar las bombas en la atmósfera, bajo el agua o en el espacio, aunque China continuó detonandolas en la superficie hasta 1980. Tras el fin de la Guerra Fría descendieron las pruebas. El último test norteamericano se produjo en 1992, y sus expertos dicen que pueden seguir ahondando en el conocimiento atómico sin detonar bombas. Países con menos experiencia como Pakistan y Corea del Norte han explotado sus bombas desde entonces para hacer demostraciones de fuerza y afinar sus arsenales.

La Triada nuclear: misiles de tierra, bombarderos estratégicos y misiles desde submarinos nucleares.

Aunque la competencia entre los dos grandes actores de la Guerra Fría haya disminuido y hayan reducido su arsenal, tanto China (260) como India (110) y Pakistán (140) están invirtiendo en el desarrollo de misiles balísticos, misiles de crucero y misiles desde el mar. Siguen modernizando sus arsenales y el número exacto de cabezas nucleares que poseen es secreto de Estado. Pakistán ha aumentado su capacidad nuclear a escala táctica para disuadir a la India de un intento de invasión convencional a sus fronteras.

Preocupan los llamados “Estados irresponsables” como Corea del Norte y el clima de tensión que genera Pyongyang. así como el temor de EEUU, Israel y otras naciones árabes no chíies a que Irán desarrolle bombas atómicas gracias a su programa nuclear. Los acuerdos alcanzados entre Irán y la administración Obama parece que están en peligro con la llegada de Trump.

Una de las consecuencias de la guerra total sería el Invierno Nuclear. La capa de polvo generada impediría la entrada de rayos solares a la atmósfera y morirían las plantas, y con ellas los eslabones superiores de la cadena trófica. Se produciría una extinción masiva parecida a la que acabó con los dinosaurios, 65 millones de años atrás y ni siquiera los humanos protegidos en refugios con suficiente comida y agua tendrían garantizada la supervivencia en este ambiente postnuclear. Una guerra limitada entre India y Pakistán, en la que se detonarían 50 bombas de 15 megatones por bando, sería suficiente para producir este efecto, o al menos un descenso abrupto de las temperaturas, y con ello hambre y enfermedades.

En Juegos de Guerra (1983) un hacker se cuela por la puerta trasera del sistema de defensa norteamericano haciéndoles creer que la URSS está desencadenando un ataque termonuclear.

En el blockbuster de 1983 Wargames se especulaba con la posibilidad de que un hacker se introdujera en los sistemas de defensa estadounidenses e iniciara la III Guerra Mundial por error. Hoy ese fantasma resucita en la forma de la ciberguerra que llevan todas las naciones de forma encubierta en la Red. Al igual que The War Game (1965) sirvió de catarsis sobre las consecuencias humanas de una guerra de este tipo (Ronald Reagan anotó en su diario haberla visto), seguramente la primera hizo lo propio para optimizar el firewall ante troyanos malintencionados, y sino el sentido común, porque hay piratas avizor.

La opinión pública no está hoy muy concienciada con el problema y hasta cierto punto el Reloj del Juicio Final parece un anacronismo de la Guerra Fría, sin embargo una guerra nuclear limitada si parece un escenario probable si la tensión escala: los escenarios podrían ser ambos lados del paralelo 38, Oriente Medio y la península del Indostán.

La saga de videojuegos Fallout está ambientada en una distopía postnuclear con mutantes, servoarmaduras y tecnología con la estética de los años 50.

En caso de que se produzca una guerra nuclear total las consecuencias han sido tratadas de forma frívola (aunque es un tema lícito y apasionante) en películas como El libro de Eli, o videojuegos como Metro 2033 y por supuesto la saga Fallout. En ninguno la humanidad se extingue tras el invierno nuclear, pero no parece que estos escenarios dantescos sean lugares agradables donde vivir.

En el 2016 la revista Vanity Fair realizó una encuesta títulada How Americans Really Think the World Will End.

Lo que si parece positivo hoy es que 20% de los norteamericanos piensen que jamás se debe pulsar el botón atómico y un 55% solo como respuesta en caso de ataque. En 1951 el 67% pensaba que en caso de guerra ellos debían atacar primero.

Y ya que está de moda en la ficción imaginar escenarios apocalípticos, una encuesta de Vanity Fair halló que el 35% de los encuestados temía que un desastre nuclear fuera el fin de la humanidad frente al 23% que pensaba que iba a acabar con ella un virus mortal, un 15% el calentamiento global, un 8% el impacto de un asteroide y un 15% que Jesuscristo iba a descender de los cielos a separar el grano de la mies.

Carlos de Lorenzo Ramos

*  Como Historiavera no tiene nada que envidiar a Vanity Fair os dejo un cuestionario para que votéis por vuestro día del juicio final favorito

Exoesqueletos militares: Call of duty y la guerra del futuro

call_of_duty_advanced_warfare-wide (1)

“La guerra nunca cambia” Ron Perlman.

 

Call of Duty Advanced Warfare es un videojuego bélico ambientado 40 años en el futuro (2054). Un mundo en el que la guerra sucia la llevan megacorporaciones a sueldo del gobierno que más pague. Mercenarios sin escrúpulos que hacen uso de tecnología militar puntera: rayos láser, drones de combate y sobre todo, exoesqueletos que confieren cualidades sobrehumanas. El cuerpo humano es un saco de huesos que se cansa y necesita reposo. El exoesqueleto rompe esas limitaciones; diseñado como un traje que se acopla a la espalda, sigue los movimientos del usuario, permitiendole levantar quintales sin esfuerzo y desplazamientos verticales y laterales que desafían a la gravedad. Call of Duty exprime esta tecnología hoy embrionaria, investigada con fines militares y de rehabilitación, para relanzar una cansada saga que lleva 11 entregas y ha recaudado 3.000 millones de dolares.

 El oscarizado actor Kevin Spacey junto a su alter ego digital, Jonathan Irons, poderoso magnate de la compañía militar privada ATLAS.


El oscarizado actor Kevin Spacey junto a su alter ego digital, Jonathan Irons, poderoso magnate de la compañía militar privada ATLAS.

Sledgehammer Games se ha asegurado de contar con un villano carismático contratando al actor Kevin Spacey (House of cards), que presta voz e imagen al magnate Jonathan Irons. Un personaje oscuro, emboscado bajo una fachada de hombre recto, que es dueño de ATLAS, la compañía militar privada más poderosa de occidente. Estados Unidos contrata a su grupo mercenario para frenar los ataques terroristas del KVA, que pretenden devolver al mundo a la Edad de Piedra. Los despreciables tecnotrogloditas creen que la humanidad merece castigo por su abuso de la tecnología. Aplican su dogma destruyendo centrales nucleares y masacrando “pecadores” consumistas al por mayor.

exoesqueleto tom cruise al filo del mañana

Los exoesqueletos de la película “Al filo del mañana” elevan esta tecnología a cotas impensables hoy en día. Su diseño está inspirado en el manga japonés.

Nuestro papel en el videojuego no comienza ligado profesionalmente al maquiavelico empresario, sino alistado en los marines con su idealista hijo Will. Somos destinados a la defensa de Seúl cuando Corea del Norte cruza el paralelo 38 y lanza una masiva ofensiva contra su vecino. La lucha por la capital se encarniza entre rascacielos que se derrumban, y en lo más crudo de esa jungla de cristal Will queda atrapado. Entre negativas a abandonarle, una bomba te cercena el brazo hasta el codo y todo se va a negro.

Tras sobrevivir a la vorágine y ser reclutado por Irons, Call of Duty Advanced Warfare va in crescendo mostrando tecnología puntera que hoy se intuye vagamente. Desde un brazo mecánico, que corre a cuenta de ATLAS, hasta exoesqueletos que multiplican las habilidades humanas: como el recuperarse de los daños sufridos en segundos, mejorar la velocidad del personaje, silenciar las pisadas o amortiguar caídas fatales. El séptimo arte no se cansa de mostrarnos distintos diseños del futurista armazón, como el que usa Tom Cruise en “Al filo del mañana” o la espectacular armadura de Iron Man.

El exoesqueleto HULC, diseñado por Lockheed Martin, permite acarrear hasta 100 kg a una velocidad de 10 km/h sin esfuerzo.

El exoesqueleto HULC, diseñado por Lockheed Martin, permite acarrear hasta 100 kg  y mantener un ritmo de 10 km/h sin esfuerzo.

Sin embargo los Exosuits no son hoy en día un ingenio de ficción, hacen uso de una tecnología embrionaria, pero que modificará el rol del soldado del futuro. Diseñados como un armazón mecánico que detecta, mediante sensores barométricos, las señales nerviosas enviadas a los músculos de las extremidades. El aparato las procesa y actúa, en una fracción de segundo, acompasando su movimiento. Los exoesqueletos orientados al mundo civil conferirán a las personas ancianas y minusvalidas la capacidad de andar de nuevo, pero los ejércitos y compañías privadas que están invirtiendo presupuesto en esta tecnología pretenden maximizarla para obtener superioridad militar.

Existen dos prototipos que pueden catalogarse como exoesqueletos militares: el XOS desarrolado por Sarcos y el HULC de Lockheed Martin. Ninguno ha sido testado en combate, pero permiten a su portador cargar hasta 100 kg de peso a una velocidad de 10 km/h por prolongados periodos de tiempo. Antes de que lleguen al campo de batalla se habrán aligerado lo suficiente como para ser un “arma” pulida, pudiendo desmontarse rápidamente si la situación lo requiere.

Marines en Irak, cargando peso y cansandose, como los infantes de toda la vida, desde las mulas de Mario a la caballería de a pie de Stonewall Jackson.

Marines en Irak, cargando peso y cansandose, como los infantes de toda la vida, desde las mulas de Mario a la caballería de a pie de Stonewall Jackson.

El Alto Mando estadounidense ha mostrado interés en el concepto de exoesqueletos perfeccionados, llamados “armaduras de combate”, tentadoramente similares a los mechs del manga japonés, pero es escéptico hacía una tecnología que adolezca de “enfermedades infantiles” al ser desplegada. El problema más acuciante es el diseño de un motor potente y compacto que permita al exoesqueleto operar autónomamente por prolongados periodos de tiempo sin dejar al usuario a merced del enemigo.

El LaWs (Laser Weapon system) es otra arma fúturista desarrollada por la Marina Estadounidense que ya está disponible en su arsenal. Fue instalada en el USS Ponce a principios de 2014, y un informe reciente (diciembre) informa de su perfecto funcionamiento. El rayo láser tiene como fin la destrucción de drones o embarcaciones de pequeño calado que ataquen de cerca al destructor.

dron de combate no tripulado

Dron de combate no tripulado, el ingenio del siglo XXI que puede deshumanizar la guerra aún más si cabe.

Los drones son protagonistas de muchos boletines informativos, y cada vez lo serán más, ya que EEUU pretende que en 20 años la mitad de sus fuerzas desplegadas sean vehículos de combate aéreo no tripulados. Su principal desventaja es el alto coste de mantenimiento y producción y la insensibilización de sus operadores, que no verían el verdadero rostro de la guerra, creando conflictos éticos nunca vistos y por resolver.

Regresando al Call of Duty Modern Warfare, merece la pena apuntar la linealidad de su campaña de un solo jugador, sus gráficos continuistas y para nada sorprendentes y un multijugador que puede prolongar las horas de juego, pero que por si solo no justifica los sesenta euros que cuesta. El videojuego se redime por el revolucionario concepto de los exoesqueletos y por el Doppelgänger digital de Kevin Spacey. El oscarizado actor arregla un roto y un descosido.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

 

Los falsos documentales del Discovery Channel

Animal Planet

Recreación 3D de los sirénidos que dicen haber visto los científicos de Mermaids: the body found.

Los falsos documentales son un subgénero de moda al que se ha apuntado Discovery Channel. Especulan con un hecho ficticio, como la existencia de sirenas o dragones, pero camuflandolo con un barniz de realidad. Para conseguir esto tergiversan pruebas científicas y les dan otro enfoque; y en el peor de los casos las inventan directamente. Contratan a actores poco conocidos y les calzan una bata de charcutero, et voila, se convierten en científicos, arqueólogos o biólogos con una laureada carrera a sus espaldas. Discovery Channel, el canal por antonomasia de cultura de masas, ha cometido el pecado de rendirse a este canto de sirena para subir la audiencia de sus programas.

Paul-Rosolie-with-anaconda

El explorador Paul Rosolie sujeta a la anaconda que le devorará.

El último escándalo versa sobre una anaconda de 10 metros zampándose al explorador Paul Rosolie, que relata sus vivencias dentro de las entrañas del ofidio. La joya, EatenAlive,  se estrena el 7 de diciembre (2014) a pesar de las 21.000 firmas en contra. Por un lado se maltrata al animal y por otro se vende la falsa imagen de que los humanos son parte del  menú de las grandes serpientes.

En 2013 Discovery Channel emitió La leyenda del Megalodón. En él un megatiburón de 20 metros, extinto a mediados del Pleistoceno, reaparece cerca de la costa sudafricana para atacar a una embarcación. Supuestamente el escualo hundió el barco y devoró a sus ocupantes, que filmaron su fin, y Discovery emitió el “sorprente material”, encontrado junto al destrozado pecio. El montaje potenció la semana del tiburón, alcanzando un pico de 5 millones de espectadores. Nadie echó de menos a los cuatro turistas “sacrificados” por la productora, ni ninguna cadena de televisión abrió los informativos con el ataque de esta macrobestia.

A los ejecutivos del canal de no-ficción les pareció licito mentir a la audiencia para conseguir mejores resultados en el share. Los jefes de contenido barajaron los pros y los contras y decidieron que les era rentable. El precio pagado fue el descrédito ante los ojos de una generación que creció aprendiendo sobre el mundo con el canal Discovery. Se destruyeron años de confianza en 83 minutos. La cadena pidió disculpas ante la avalancha de críticas y se excusó alegando que era un experimento para fomentar la curiosidad.

Megalodon submarino

Submarinos nazis y megalodones, un cocktel explosivo aportado como prueba.

“Gracias Dicovery, por hacerme dudar de todo lo que he visto y habéis hecho” respondía un enfadado espectador en el facebook de la empresa, minutos después de que la emisora expresara sus disculpas por la estafa:

“Aunque algunos eventos y personajes en la cinta han sido dramatizados, avistamientos de la criatura gigante continúan a día de hoy. El megalodón fue un tiburón real. Las leyendas de marrajos gigantes persisten por todo el mundo. Todavía se debate que pueden ser”

Ya en 2012 el canal emitió un monográfico sobre la existencia de sirenas. Mermaids: the body found trató de avalar la hipótesis del simio acuático. Esta teoría mantiene que el antecesor del hombre y el mono, hará 7 millones de años en la costa este africana, vivió en un ambiente semiacuático alimentándose de moluscos e irguiendo su columna al caminar por el agua. Supuestamente la subida del nivel del mar separó a los homínidos en dos troncos que divergieron en su evolución.

133839973236313668601101197_Hiding

Falsa pintura rupestre de 30.000 años encontrada en una cueva egipcia. Muestra un combate entre hombres y sirénidos.

Para dar credibilidad a la teoría, Discovery nos presenta la historia de tres científicos que investigan la causa del varamiento masivo de ballenas en playas de todo el mundo. Pronto llegan a la conclusión de que los cetáceos mueren debido al uso de una tecnología secreta de la marina de EE.UU: un sonar que revienta el sistema auditivo y genera embolias masivas a los mamíferos acuáticos.

Los investigadores, que son actores camuflados de biólogo, se amparan en este hecho real para asegurar haber visto seres mitad hombre mitad pez junto a las ballenas. Para su frustración siempre llegan a la escena unos misteriosos agentes del gobierno para llevarse esos cadáveres. Denuncian los científicos que es para eliminar las pruebas de que seres inteligentes del lecho marino perecen cada vez que el ejército prueba su arma.

XjuvAlj

Según la teoría del mono marino, los sirénidos divergieron del Hombre hace 7 millones de años, adaptándose al medio acuático.

Más tarde encuentran un sirénido en el vientre de un tiburón blanco, pero esta vez es el gobierno sudafricano el que les confisca el “increible” hallazgo. El documental continua aportando falsas pruebas, como pinturas rupestres de 30.000 años que plasman un enfrentamiento entre humanos y hombres pez en el antiguo Egipto. Y como colofón los investigadores contactan con dos niños que grabaron a un ser con el teléfono móvil. Se observa como el animal alza su mano hacia el zagal, que huye despavorido. La escena está muy bien cocinada por la productora, pues según avanza el programa se desvela más metraje, hasta la espectacular entree del ser mitológico que embrujó a Ulises (pero este es más grotesco que bello).

Los falsos documentales, o mockumentarys (de burla), tienen su antecedente en La guerra de los mundos de Orson Welles (1938), que radió una invasión extraterrestre. Juegan con la ventaja de que el receptor suele creer lo que ve si se le presenta de la forma adecuada.

Blogdoc5

Video que muestra a un sirénido varado atacando a un niño. PINCHA PARA VER.

En 2014 se estrenó en España Operación Palace, un reportaje sobre el fallido golpe de Estado del 23-F. Resultó ser un falso documental en el que se entrevistaba a testigos presenciales. Solo al final se destapó que era un montaje con el objetivo de denunciar la falta de transparencia del Estado español que, treinta y tres años después, no ha revelado la verdad de lo acontecido. Se convirtió en el programa (no deportivo) más visto de la cadena, con 5,2 millones de espectadores.

La Dirección de Discovery Channel sabía la tremenda repercusión que tendría Mermaids; the body found, y por eso se desvirgaron en 2012 con un mockumentary de libro. Tuvo todos los ingredientes para triunfar: un guión sustentado en hechos verdaderos, buenos actores, el afán del ser humano por creer en quimeras que no existen y el aval de ser, hasta ese momento, un canal divulgativo respetable y con principios. Dejando a un lado el papel de abogado del diablo, es cierto que las pruebas presentadas de forma tan convincente estimulan la imaginación y dejan ese regusto en el paladar de “y si…”. Pero no.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

 

 

Alepo: la guerra civil siria puede destruir la ancestral ciudad

destroyedmosque

La Gran Mezquita de Alepo (715 d.C), destruida durante los combates de abril de 2013.

Una de las ciudades más antiguas del mundo ve como su patrimonio se vuelve trizas por la guerra.

Fue una ciudad dominada por hititas, amoritas, asirios, persas, griegos, romanos, bizantinos, musulmanes, mongoles y otomanos. Durante milenios estuvo entre las ambiciones de cualquier gobernante que pretendiera hacerse con un enclave estratégico en la región y con una reputación.

Se trata de Alepo, ciudad siria que desde 3000 a.C. no se ha movido de ese lugar entre el mar Mediterráneo y toda la civilización que floreció con el agua que le brindó el río Éufrates. Por ella pasaba todo el comercio del mundo antiguo, y se enriqueció privilegiada con distintas culturas.
No obstante los conflictos, ese legado nutrido perduró hasta nuestros días. Ni siquiera los terremotos pudieron impedir que esa ciudad ostentara actualmente construcciones que son Patrimonio de la Humanidad, según la Unesco.

Alepo-1-1200x900-06012014

Alepo antes de iniciarse los enfrentamientos.

Hoy, incluso la habitan minorías judías y cristianas que se asentaron desde tiempos inmemoriales. Pero la guerra civil que hoy atraviesa Siria ya está generando nefastas consecuencias para todo ese legado histórico y cultural que dejaron milenios de existencia de Alepo.

El lugar con toda la Historia
Es tan antigua, tan rica, que nos recuerda a otro lugar con un nombre muy similar, pero en la literatura: El Aleph de Jorge Luis Borges. En ella también pasa toda la Historia y se puede recorrer todo el mundo sin alejarse un paso.

La obra del escritor argentino, si nos tomamos la licencia, puede ser la metáfora de la riqueza del ahora amenazado lugar. Realidad y fantasía, tal como nos lo explicó de modo magistral un Nobel colombiano, están mucho más vinculadas de lo que parecen.

No se tiene certeza de donde proviene el nombre de la ciudad. Está expresado en una palabra mucho más antigua que la árabe (Halab). Puede ser tan viejo como la historia humana. Alepo sólo remite al arameo, una lengua que a duras penas se conserva en el país de boca en boca. La palabra “Halaba” significa “Blanco”, aludiendo tal vez a la cantidad de mármol existente en la zona.

Otro escritor que utilizó la ciudad como inspiración y lugar para su literatura fue, sin ir más lejos, quizá el mejor de todos, William Shakespeare. Dos de sus grandes obras incluyen a Alepo en parte de sus pasajes: Otelo y Macbeth. El escritor intentaba tal vez que las obras se cargaran de esa alma misteriosa de sus calles.

Alepo-2-1200x900-06012014

Vista actual de la ciudad de Alepo desde un satélite.

Es que Alepo tiene mística. Tan antigua y rica que tiene espíritu. Tal vez el fantasma de Alejandro Magno, que la conquistó en uno de sus 32 años de leyenda militar, haya vuelto a ella aferrándose a este mundo que casi pudo haber tenido en su mano. O Saladino, que se jactó del poder que tenían los musulmanes para el año 1174 invadiéndola y dejándole el legado de la época de oro del mundo árabe. Alepo es ese puente del mundo antiguo con el nuevo, y de todos los mundos. Es testimonio de la humanidad. Esta, con uno de sus peores inventos, la guerra, amenaza con destruir su espíritu milenario.

Absurda destrucción
La Unesco alarmó al mundo entero en octubre de 2012, al repudiar los daños ocasionados por un incendio que destruyó parte de los callejones comerciales de la ciudad vieja de Alepo. A pesar del temprano aviso, la humanidad sigue viendo apenas por televisión cómo la ciudad es destruida, especialmente por los bombardeos del régimen.

Por entonces Irina Bokova, directora general de dicho organismo de la ONU decía: “la destrucción del patrimonio cultural, testigo de la historia milenaria de Siria y admirada en el mundo entero, hace aún más trágico el sufrimiento de por sí extremo en esa ciudad”.

Todo fue empeorando. Días después, siguió en esa creciente ola de destrucción, como si se tratara de un tsunami, la Gran Mezquita de Alepo, fundada en el año 710 (durante el Califato de los Omeyas), que impotente quedó situada en medio de los combates. Un año pasó y sus paredes se llenaron de hoyos y cenizas.

Bisley_Staples_Crusades

Tomada por Saladino en 1176, se convirtió en un baluarte estratégico clave en su lucha con el Reino de Jerusalén durante las Cruzadas,

Pero su torre, fiel a la histórica resistencia de ese legado frente a los desastres, seguía en pie. La realidad se impuso el 24 de abril de 2013: fue destruida tras cruentos combates por el control de la zona. Tras su caída, comenzaron las declaraciones cruzadas de ambos bandos intentando culpar al enemigo.

La agencia de propaganda estatal dijo que el minarete fue volado por el grupo Jabhat al Nusra, vinculado con Al Qaeda. El activista Mohamed al-Khatib, con sede en Alepo, sostuvo que un tanque del ejército sirio disparó el cañonazo que “destruyó totalmente” el minarete. ¿Quién era culpable? Tal vez todos los soldados de esta guerra.

De no esclarecerse el rumbo a la paz, Alepo seguirá entre las ciudades más golpeadas, y su legado se verá amenazado. Hay muchos más lugares esperando clemencia en medio de la guerra: la vieja ciudadela de Alepo, ubicada en una colina en la que se encontraron vestigios de ser habitada desde por lo menos el 2000 a.c.

Hoy vemos un castillo que data del reinado de la dinastía ayubí (1171-1250), pero se comprobó que el sitio había sido ocupado desde tiempos pasados por griegos, bizantinos y luego por mamelucos.

Como este, innumerables testimonios de gentes cristianas, judías, romanas y demás esperan no morir. Los sirios, mientras tanto, luchan por imponer su idea de país a futuro, pero destruyen lo que significa realmente el pasado ancestral.

Daniel Armirola R.

Howard Wasdin, un Navy SEAL en la Batalla de Mogasdicio

07_black_hawk_down_blu-ray

El sargento Eversmann y un ranger parapetados tras una esquina que da a la calle Hawaldig. Enfrente, un vehículo artillado somalí (Black Hawk Derribado, 2001)

Howard Wasdin, es autor del libro Seal TEAM SIX; en él relata su duro entrenamiento para entrar en los Navy Seal, la élite de la marina norteamericana.

Quienes demuestran cualidades casi sobrehumanas pueden aspirar al todavía más selecto Team 6, un cuerpo secreto creado después de los atentados de Irán en 1980. La obra empieza narrando con fuentes de primera mano la operación que acabó con la muerte de Bin Laden en la que participó esta fuerza de combate. Multitud de detalles contados desde dentro que arrojan luz sobre asuntos poco claros de la actualidad. Wasdin estuvo desplegado en la Operación Tormenta del Desierto y aporta datos vívidos de la Batalla de Mogadiscio, donde acertó a un miliciano a 750 metros y fue herido en la tibia por una ráfaga de AK-47.

Diez preguntas al Navy Seal Howard WasdinEn inglés

howard-wasdin-entrenamiento-navy-seal-video

Howard Wasdin explica el intenso entrenamiento al que se someten los Navy Seals. PINCHA PARA VER.

En 1993 las calles de Mogadiscio, la capital de Somalia, eran un hervidero de hombres armados. El país se hallaba inmerso en una guerra civil donde los Señores de la Guerra pugnaban por alzarse con la hegemonía. Los milicianos del caudillo más poderoso, Mohamed Farah Aidid, robaban el alimento enviado por la Comunidad Internacional y ametrallaban a la multitud hambrienta. Cuando Aidid utilizó una mina de detonación para matar a cuatro policías militares norteamericanos, el presidente Bill Clinton envió tropas de refresco para su captura, incluido Wasdin y otros tres Navy Seal.

black-hawk-sobre-playa-somali

El derribo de dos helicópteros UH-60, el 3 de octubre de 1993, terminó con 19 soldados estadounidenses y más de 500 somalies, entre civiles y milicianos, muertos.

La misión se orquestó el 3 de octubre y lo que empezó como una sencilla misión de captura, terminó con dos helicópteros Blackhawk derribados y con 19 estadounidenses muertos, dos de ellos, los Delta Force Shugart y Gordon, fueron paseados sin vida por una muchedumbre desmadrada, lo que presionó a Clinton para abandonar Somalia. Mike Durant, piloto del Super Seis Cuatro, fue hecho cautivo y liberado una semana después.

osama

En Seal Team Six se narra la muerte de Bin Laden. Nueva información contradice lo expuesto en el libro.

La batalla tiene muchos nombres: del Mar Negro, del Black Hawk derribado, o como los somalíes la llaman, Ma-alinti Rangers (el día de los rangers) y fue la batalla terrestre más importante de Norteamérica desde Vietnam hasta Afganistan en el 2001.

Olvidado episodio para las autoridades militares, fue el periodista del Philadelphia Inquirer Mark Bowden en Black Hawk Derribado el que reconstruyó fidedignamente el cerco a los 99 soldados estadounidenses en la antigua ciudad africana, y que posteriormente fue llevada a Holywood por Ridley Scott. Entrevistó a la mayoría de los rangers implicados y viajó a Somalia para hacer lo propio con los milicianos de Aidid. Tuvo acceso a los vídeos del avión espía del comandante Garrison, lo que le permitió dar coherencia a los sucesos segundo a segundo. Lógicamente encontró problemas para recopilar testimonios de los cuerpos secretos: la Delta Force y los Navy Seals.

seal team six

SEAL TEAM SIX, Howard Wasdin, Barcelona, Crítica, 352 págs., 24 €

El libro de Wasdin aparte de sumergirnos en el combate a pie de calle, complementa y se solapa al de Bowden de una forma sorprendente. Wasdin, que pasó los dos meses anteriores a la batalla realizando operaciones secretas en un piso franco, revela el doble juego que se seguía en la Embajada italiana. Asegura que informaban a Aidid de cada movimiento estadounidense y a su vez apoyaban la labor de los cascos azules.

La batalla tuvo consecuencias políticas importantes. Según Bowden, acabó con el breve y emocionante periodo de inocencia que siguió a la Guerra Fría, una época en la que se creía poder barrer del planeta a los dictadores corruptos. El Gobierno de Estados Unidos fue testigo mudo del arranque genocida de Ruanda y Zaire un año después. Además se adoptó la decisión de no poner tropas estadounidenses bajo mandato de la ONU.

Pero este libro no solo narra pasajes de la historia bélica reciente de EE UU. Cuenta la superación personal de un hombre al que sufría malos tratos paternos, cómo superó todos los esfuerzos físicos requeridos para alistarse en los seals y, por último, cómo se reintegró a su vida civil. Fue guardaespaldas del embajador norteamericano en Filipinas, policía en un barrio conflictivo, vendedor de coches y hace poco se graduó en fisioterapia. Dice que nunca quitó una vida por placer.

Carlos de Lorenzo Ramos