Guerra nuclear: el estado de la cuestión

Mapa de los países con armamento atómico según Greenpeace. Las cifras bailan dependiendo de la fuente, ya que el número exacto de bombas es secreto de Estado.

El que suscribe estas líneas cumple 30 años. Nació cuando el Reloj del Apocalipsis daba 3 minutos para la medianoche; aunque en los años siguientes, tras la caída de la URSS y el fin de la Guerra Fría, éste se retrasaría hasta las 11:43 en 1991 (la mayor distensión desde 1945). Hoy tras la victoria de Trump, el florecimiento de los nacionalismos europeos, del brexit, de la guerra en Siria, la anexión rusa de Crimea y de la amenaza nuclear coreana, las manecillas se han reajustado de nuevo. Según los expertos del Bulletin of Atomic Scientists estamos a tan solo 2,5 minutos del fin.

El Reloj del Juicio Final marca los minutos que quedan para la medianoche nuclear.

Este organismo denuncia los nuevos problemas que plantean las armas de destrucción masiva, el mal uso de la tecnología o el calentamiento global. Obviamente su advertencia es una llamada de atención de la sociedad civil a todos aquellos que controlan el botón atómico, y quizás hacerles más sensibles a las consecuencias de una III Guerra Mundial, en la que está en juego la misma supervivencia de la humanidad.

En los primeros cuarenta años de la Guerra Fría desarrollaron armamento nuclear: Estados Unidos (1945), Rusia (1949), Reino Unido (1952), Francia (1960), China (1964); firmantes los cinco de los Tratados de No Proliferación. India detonó “Buda Sonriente” en 1974 e Israel posee armamento nuclear desde la década de los 60 pero no lo ha declarado públicamente. Desde 1987 dos nuevos actores se han unido al club atómico: Pakistán y Corea del Norte, aumentando su capacidad de “chantajear” o de evitar la injerencia de los vecinos en sus asuntos internos.

Hongo atómico y columna de agua generada por la bomba atómica submarina Baker detonada por EEUU en el atolón de Bikini, 1946.

Otro punto caliente es la franja siriopalestina, en la que el Estado de Israel, de tan solo 8 millones, está rodeado de países árabes hostiles poblados por más de 120 millones de personas; y el conflicto latente en Cachemira entre indios y pakistanies, que ya ha desencadenado varias guerras. Justamente estos países poseedores de armas de destrucción masiva y que son foco de tensión regional no han firmado los acuerdos NPT.

En cuanto a la proliferación, el punto álgido fue en 1986, con 70.300 cabezas nucleares. Según la FAS (Federeation of American Scientists) a principios de 2017 se cuantificaban 14.900 armas nucleares en el mundo, poseyendo Estados Unidos 6.970 y Rusia 7.300, el 93% del total. Esto es una capacidad capaz de destruir a la humanidad varias veces (solo bastarían 16.000 bombas Tzar para destruir todos los rincones del orbe). Que hayan disminuido los arsenales tiene que ver con los acuerdos de no proliferación, con la obsolescencia de los dispositivos más antiguos y sobre todo por la mayor efectividad de los misiles balísticos. Unas 3.900 cabezas nucleares son operacionales y de ellas 1.800 están en estado de máxima alerta.

Vídeo musical con todas las explosiones nucleares desde el Proyecto Manhattan en 1945 hasta las pruebas pakistaníes de 1998. PINCHA PARA VER.

Desde 1945 se han producido 2.056 pruebas nucleares. Hasta 1980 se habían lanzado sobre la Tierra el equivalente a 29.000 bombas de Hiroshima. En 1963 se acordó no detonar las bombas en la atmósfera, bajo el agua o en el espacio, aunque China continuó detonandolas en la superficie hasta 1980. Tras el fin de la Guerra Fría descendieron las pruebas. El último test norteamericano se produjo en 1992, y sus expertos dicen que pueden seguir ahondando en el conocimiento atómico sin detonar bombas. Países con menos experiencia como Pakistan y Corea del Norte han explotado sus bombas desde entonces para hacer demostraciones de fuerza y afinar sus arsenales.

La Triada nuclear: misiles de tierra, bombarderos estratégicos y misiles desde submarinos nucleares.

Aunque la competencia entre los dos grandes actores de la Guerra Fría haya disminuido y hayan reducido su arsenal, tanto China (260) como India (110) y Pakistán (140) están invirtiendo en el desarrollo de misiles balísticos, misiles de crucero y misiles desde el mar. Siguen modernizando sus arsenales y el número exacto de cabezas nucleares que poseen es secreto de Estado. Pakistán ha aumentado su capacidad nuclear a escala táctica para disuadir a la India de un intento de invasión convencional a sus fronteras.

Preocupan los llamados “Estados irresponsables” como Corea del Norte y el clima de tensión que genera Pyongyang. así como el temor de EEUU, Israel y otras naciones árabes no chíies a que Irán desarrolle bombas atómicas gracias a su programa nuclear. Los acuerdos alcanzados entre Irán y la administración Obama parece que están en peligro con la llegada de Trump.

Una de las consecuencias de la guerra total sería el Invierno Nuclear. La capa de polvo generada impediría la entrada de rayos solares a la atmósfera y morirían las plantas, y con ellas los eslabones superiores de la cadena trófica. Se produciría una extinción masiva parecida a la que acabó con los dinosaurios, 65 millones de años atrás y ni siquiera los humanos protegidos en refugios con suficiente comida y agua tendrían garantizada la supervivencia en este ambiente postnuclear. Una guerra limitada entre India y Pakistán, en la que se detonarían 50 bombas de 15 megatones por bando, sería suficiente para producir este efecto, o al menos un descenso abrupto de las temperaturas, y con ello hambre y enfermedades.

En Juegos de Guerra (1983) un hacker se cuela por la puerta trasera del sistema de defensa norteamericano haciéndoles creer que la URSS está desencadenando un ataque termonuclear.

En el blockbuster de 1983 Wargames se especulaba con la posibilidad de que un hacker se introdujera en los sistemas de defensa estadounidenses e iniciara la III Guerra Mundial por error. Hoy ese fantasma resucita en la forma de la ciberguerra que llevan todas las naciones de forma encubierta en la Red. Al igual que The War Game (1965) sirvió de catarsis sobre las consecuencias humanas de una guerra de este tipo (Ronald Reagan anotó en su diario haberla visto), seguramente la primera hizo lo propio para optimizar el firewall ante troyanos malintencionados, y sino el sentido común, porque hay piratas avizor.

La opinión pública no está hoy muy concienciada con el problema y hasta cierto punto el Reloj del Juicio Final parece un anacronismo de la Guerra Fría, sin embargo una guerra nuclear limitada si parece un escenario probable si la tensión escala: los escenarios podrían ser ambos lados del paralelo 38, Oriente Medio y la península del Indostán.

La saga de videojuegos Fallout está ambientada en una distopía postnuclear con mutantes, servoarmaduras y tecnología con la estética de los años 50.

En caso de que se produzca una guerra nuclear total las consecuencias han sido tratadas de forma frívola (aunque es un tema lícito y apasionante) en películas como El libro de Eli, o videojuegos como Metro 2033 y por supuesto la saga Fallout. En ninguno la humanidad se extingue tras el invierno nuclear, pero no parece que estos escenarios dantescos sean lugares agradables donde vivir.

En el 2016 la revista Vanity Fair realizó una encuesta títulada How Americans Really Think the World Will End.

Lo que si parece positivo hoy es que 20% de los norteamericanos piensen que jamás se debe pulsar el botón atómico y un 55% solo como respuesta en caso de ataque. En 1951 el 67% pensaba que en caso de guerra ellos debían atacar primero.

Y ya que está de moda en la ficción imaginar escenarios apocalípticos, una encuesta de Vanity Fair halló que el 35% de los encuestados temía que un desastre nuclear fuera el fin de la humanidad frente al 23% que pensaba que iba a acabar con ella un virus mortal, un 15% el calentamiento global, un 8% el impacto de un asteroide y un 15% que Jesuscristo iba a descender de los cielos a separar el grano de la mies.

Carlos de Lorenzo Ramos

*  Como Historiavera no tiene nada que envidiar a Vanity Fair os dejo un cuestionario para que votéis por vuestro día del juicio final favorito

Lauri Torni, el soldado que luchó por Finlandia, las Waffen SS y murió en la guerra de Vietnam

lauri torni en vietnam 1965

El capitán Larry Thorne (Lauri Torni), a la izquierda, antes de subir al helicoptero Sikorsky para su última misión, 18 de octubre de 1965.

El capitán Larry Thorne murió por EEUU en la Guerra de Vietnam, pero antes luchó por Finlandia y para las Waffen SS durante la Segunda Guerra Mundial

Los rotores de un Sikorsky H – 34 que volaba bajo por las selvas y montañas de Vietnam del Sur tenían un sonido siniestro para el capitán Thorne, que supervisaba las todavía labores clandestinas de los Boinas Verdes estadounidenses para blindar al incipiente Estado del magnetismo de la revolución comunista y campesina de Ho Chi Minh, en el norte.

Fu, fu, fu, fu, fu.

Las aspas cortaban el aire húmedo de Indochina y dejaban un sonido inconcluso, una melodía de incertidumbre. Parecían los órganos de Stalin (los lanzacohetes múltiples Katyusha BM-8/BM-13, BM-14, BM-21, BM-27 y BM-30), quemando las nieves perpetuas de Finlandia, que lo forjaron desde joven. Ahí seguro se trasladó a sus memorias de la SGM, y recordó el miedo que le daba a sus hermanos finlandeses esa música destructiva, y la valentía con que arengaba entre aquellos duros inviernos entre el 39 y el 41, y la rabia con la que repartía plomo a filas y filas de rusos.

mapa de la guerra de continuacion

Mapa de la Guerra de Continuación, 1941-1944, en la que Finlandia se enfrentó a la URSS junto a Alemania.

De esta forma, pronto fue ascendido a capitán en el pequeño pero sañudo Ejército de Finlandia, y entrenado por las Waffen SS alemanas durante siete semanas en Viena. Cuando volvió a su país incluso como Segundo Teniente de las SS, se convirtió rápidamente en uno de los efectivos más destacados en la Guerra de Continuación (1941-1944) que libraba Finlandia contra los soviéticos. Dirigiendo una unidad de infantería (las mismas que simbolizaron el conflicto recorriendo en esquí el vasto y plano territorio finlandés), fue ganando rápidamente fama.

Los soldados bajo su mando pronto utilizaron un relámpago con una T (de Törni), como insignia de la unidad, y advertencia de la rapidez con la que destrozaban filas soviéticas. El grupo de 60 efectivos empezó a ser conocido como “Destacamento Törni”, y se especializó en labores de sabotaje y reconocimiento. Durante esos años fríos, Törni sería el único oficial finlandés sobre el cuál Stalin ofreció una recompensa (3 millones de marcos finlandeses), para quien lo entregara. Y burló también todo esto. En cualquier caso, los soviéticos serían a la postre el bando que derrotaría de forma contundente a los nazis, y ni los finlandeses se mantendrían resistiendo como piedra en el zapato tras algunos años.

lauri torni 1944 guerra de continuacion

Lauri Torni, en el centro, junto a otros miembros de su destacamento en 1944. Se hicieron famosos por sus sabotajes y misiones de reconocimiento.

Törni era ya un ferviente anticomunista, y quería seguir la lucha. Así fue reclutado por un movimiento insurgente pro-alemán (los finlandeses se vieron luego forzados a combatir a los nazis que estaban en el país durante la Guerra de Laponia, tras la firma del Armisticio de Moscú, en septiembre del 44), y estuvo algunos meses de 1945 en Berlín, siendo entrenado en tareas de sabotaje por la Kriegsmarine. Los rusos avanzaban rápidamente, como si buscaran dejar en ridículo lo que alguna vez fue la atemorizante Blitzkrieg.

destacamento torni 1943

Parche del “Destacamento Torni”.

Para cuando Törni terminó su entrenamiento, los Aliados ya tenían cercados a los nazis y taparon sus salidas. No encontró puerto que lo llevara a Finlandia. Entre abril y mayo de 1945 fue arrestado por los ingleses y llevado a un campo de prisioneros de guerra, del que escapó en junio. Volvió a Finlandia como un traidor que se unió a los alemanes. Fue encarcelado tres veces en su país, entre 1945 y 1947, y la última de estas fue condenado por traición a siete años de prisión.

El presidente Juho Paasikivi lo amnistió en 1948, con lo que iniciaría un largo trayecto rumbo a una vida en la que intentaría sepultar en el pasado los crímenes y asesinatos que cometió, y su estrecha vinculación con uno de los cuerpos más sanguinarios de la locura nazi, las SS.

Más sed de sangre comunista

Cruzó en 1949 la frontera rumbo a Suecia, acompañado de su amigo Holger Pitkänen. Fue recibido por la baronesa Von Essen —conocida ahora en la historia por alojar a muchos oficiales finlandeses fugitivos tras la SGM—. Su amigo fue apresado y devuelto a Finlandia, él contó con suerte, al punto de que conoció a Marja Kops, con la que se comprometió.

Su paranoia lo llevó a cruzar el Atlántico rumbo a Venezuela, en 1950. Allí fue ayudado por otro militar finlandés, Matti Aarnio, quien le informó que EE.UU. estaba dispuesto a aceptar una legión de experimentados combatientes anticomunistas, con la Guerra Fría escribiendo incipiente sus primeros capítulos.

sabaton soldier of three armies

Video del grupo de metal sueco Sabaton dedicado a Lauri Torni, llamado “Soldier of three armies”. PINCHA PARA VER.

Vio ahí su oportunidad, y se embarcó pronto en el navío sueco MS Skagen, entre cargamentos y libros. A la altura de Alabama los marinos le dieron la señal que esperó durante semanas; se lanzó al agua y nadó a toda máquina rumbo a la orilla. Era ya un refugiado político y empezó a mover sus fichas. Encontró, durante tres años o más, en la comunidad finlandesa de Estados Unidos, un refugio. Eso le sirvió para aguantar hasta que el Congreso estadounidense aprobó el Acta Lodge-Philbin, que ofrecía la nacionalidad a los extranjeros que hicieran carrera militar.

La alegría bélica, la adrenalina, volvió. Pronto lideraba el grupo “Los hombres de Marttinen”, de finlandeses en el Ejército de EE.UU. De inmediato el talento y la astucia que lo caracterizaron en la guerra contra los rusos salió a flote, e ingresó en las Fuerzas Especiales compartiendo su conocimiento en supervivencia, montañismo, guerra de guerrillas, entre otros asuntos. Ascendió a teniente primero en 1957, a capitán en 1960.

allan thorne

Larry Thorne con su nueva identidad de capitán norteamericano.

Aprendió él a su vez de los norteamericanos en sus fuertes, tal como el paracaidismo en la Escuela Aerotransportada del Ejército “Escuela de Salto”, y diversidad de estrategias en la Escuela de Candidatos a Oficiales. Solo faltaba entrar nuevamente en guerra.

Estados Unidos llevaba 6 años con la papa caliente de Indochina en sus manos, desde la humillante salida de los franceses ante las tácticas de desgaste de Vo Guyen Giap, el carisma de Ho Chi Minh, y la sed de independencia de un pueblo oprimido por siglos —si es que no milenios—. Como de costumbre por esos años, Washington pensó que debía implementar una política exterior como la que le garantizaba el control de Latinoamérica: el apoyo a gobiernos autoritarios, las constantes traiciones y conspiraciones, el trabajo sucio de la inteligencia, la alianza con criminales o mafiosos.

En la selva de Vietnam, entre licores de arroz, avispas y cantos budistas, todo ese cometido se embrujó, se infectó, se envenenó. Mientras que Hanói brillaba por su revolución y unidad, el Sur se mantenía con dictaduras corruptas y artificiales, que no dudaban en reprimir cualquier reivindicación social. En ojos del pueblo vietnamita, era claro qué estaba mejor. Siempre estuvo convencido de ello, tanto que el Norte pedía con prepotencia celebrar elecciones, previendo unificación y el consecuente final de Vietnam del Sur como intento de nación.

mapa de la guerra de vietnam 1965

Mapa de la Guerra de Vietnam, 1965.

Nacía el Frente Nacional de Liberación de Vietnam (FNLV) “Viet Cong”, en 1960. Cualquier pantano harapiento era ahora un importante frente de batalla en la Guerra Fría. Endiosado en nombres de aeropuertos, filmes y tumbas, John F. Kennedy fue el mandatario estadounidense que decidiría un papel más agresivo de Estados Unidos en Indochina. Su entrada fue desesperada, viéndose en 1961 humillado por el comunismo en escenarios como Bahía de Cochinos (victoria cubana), Berlín, entre otros. “Ahora tenemos serios problemas en hacer nuestro poder creíble, y creo que Vietnam parece el lugar para hacerlo”, dijo al periodista James Reston de The New York Times tras una tensa reunión con la contraparte, Nikita Krushev.

La cifra de soldados estadounidenses asesorando al régimen survietnamita se triplicó en 1961, y nuevamente en 1963, tras el asesinato de JFK. Törni llega a la sangrienta Guerra de Vietnam en esa segunda oleada, quizás con la mente tranquila, como todos los demás al principio de la contienda, luchando aunque de forma solapada entre las sombras de la multitud de arboles que cubren Indochina. Intentando que los survietnamitas combatieran con éxito por ellos mismos, un objetivo que nunca cuajó plenamente y que siguió marcando el fracaso del experimento estadounidense hasta 1975. Precisamente, los años de Törni en Vietnam, los últimos de su vida, fueron los de la esperanza yankee.

jfk vietnam

John F. Kennedy se metió a la desesperada en la Guerra de Vietnam, triplicando la cifra de asesores militares en 1963.

Los comunistas eran golpeados duramente en distintos frentes y pantanos. 1964 y 1965 fueron dolores de cabeza para Guyen Giap. Los soldados y guerrilleros muertos se contaban por decenas de miles (las cifras del bando ganador por año son difusas, en parte por la censuradora y bastarda Guerra Fría). El hecho es que retrocedieron las filas de Ho Chi Minh, como tal vez él no lo había anticipado con tal apoyo popular, y esto suscitó una profunda reflexión que empezaría a germinar para que años después, como un cáñamo vietnamita del que tanto fumaron los marines, floreciera la victoria del comunismo.

La reflexión de 1965 dejó estos pilares que guiarían la estrategia norvietnamita y el exitoso conflicto de desgaste que iniciaría, tal como explica María Largo Alonso en “La guerra de Vietnam”:

– Mantener el apoyo campesino con una incansable campaña de adoctrinamiento (y de terror, por supuesto). – Rehusar el combate en campo abierto o en terreno fácilmente abarcable (usar la selva a favor).

– Luchar siempre utilizando la flexibilidad, la dispersión y la sorpresa, para evitar el fuego de artillería.

– No permanecer demasiado tiempo en la misma posición y abandonarla en cuanto sus adversarios ofrecieran excesiva resistencia (incluso usualmente lanzaban tres granadas de mortero y se marchaban antes de ver donde caían).

– Continuar la construcción de túneles, tanto en las llanuras como en colinas, para contar con un refugio relativamente seguro y poder evaporarse delante del enemigo (especial énfasis en la logística y los suministros, la Ruta Ho Chi Minh se vuelve clave).

– Tener paciencia y perseverar por la convicción de que una sociedad industrializada no puede mantener por mucho tiempo una guerra costosa sin resultados exitosos más o menos inmediatos.

– Compartir todos las mismas condiciones de vida y hacerlos sentirse partes de una lucha común. Así los oficiales norvietnamitas solían vivir en los mismos agujeros que sus soldados, los miembros del politburó de Hanói solían adentrarse en la Ruta Ho Chi Minh para animar a los zapadores y a las Brigadas de Choque de las Juventudes especiales.

Green Berets Captain Larry Thorne (aka Lauri Törni) in Vietnam

El capitán Larry Thorne de los Boinas Verdes en una misión en la jungla vietnamita, 1965.

Törni tuvo en todo caso la oportunidad de despedazar en reiteradas ocasiones y con pesadas ametralladoras a aquellos comunistas que empezó a odiar desde los duros inviernos de 1939 y 1940, y que siempre consideró el mismo enemigo. No importaba si esta vez él era el gigante invasor ante una fuerza que defendía el derecho a su tierra, a su independencia.

Los papeles se habían invertido y parecía él comandar ahora un comando de Spetsnaz solo que para una dictadura capitalista apoyada por intereses neocoloniales de Occidente. ¿Qué lo llevó a estar combatiendo allí, tan lejos de esos inviernos y planicies de Europa, después de tanta sangrienta historia de un Siglo XX que dejó atrás tan fácil —tan impune— a la SGM?

En diálogo con Historiavera, David Solar, reputado historiador español, periodista y exdirector de La Aventura de la Historia, consideró que relatos como el de Törni (tres guerras, tres ejércitos) no son tan insólitos como se creen: “Es un caso relativamente frecuente. Es decir, hay muchos soldados que se convierten adictos al combate. Fuera del frente, de la amistad y camaradería de armas, del peligro y la acción, no le encuentran sentido a la vida”.

“Cuando los soldados volvían a la casa tras la SGM ya deseaban volver a la batalla. Se dieron muchísimos casos en Europa, después de dicha contienda. Alemanes, franceses y británicos, inadaptables a la vida civil luego de pasar 5 años combatiendo. Y posteriormente terminan peleando para la Legión Extranjera Francesa en Indochina o Argelia, o simplemente como mercenarios en el Congo Belga”, advirtió.

bob denard soldados de fortuna

Robert Denard, uno de los más afamados soldados de fortuna de la posguerra.

“Allí Robert ‘Bob’ Denard, fue muy conocido por levantar un sanguinario ejército de mercenarios para defender los intereses económicos extranjeros en Kabinda, una zona extraordinariamente rica en diamantes. Las guerras africanas, y otras como la de Irak, tienen muchos mercenarios europeos o americanos, como infantería o asesores. Todos ellos han hecho de la guerra una forma de vivir”, concluyó.

Morir y no aburrirse en el intento

No parece tan simple al regresar a Törni —o Larry Thorne, según su identidad estadounidense—. No peleó por dinero, no era solo esoHabía un componente de odio al comunismo en sus incursiones al combate. Solo que tal vez no previó la capacidad de adaptación y la determinación del norvietnamita, o no le importó, quería morir peleando. En esos últimos instantes, con el helicóptero cayendo a tierra inexpugnable el 18 de octubre de 1965fu, fu, fu, fu—, tal vez eso fue lo que pensó. Le importaba el máximo honor, un rincón en la historia como un Héctor del Siglo XX abatido después de mucha lidia.

larry allan thorne lapida

Lápida compartida de Torni y sus compañeros en el cementerio militar de Arlintong, en Washintong.

No necesitó ver más. Se hubiera avergonzado del papelón de su ejército tras el 65. Fracaso tras fracaso y una guerra que le empezó a saber a plomo, pantano y gangrena a todos sus colegas. Fue precisamente otro Boina Verde el que describió bien todo, tal como lo registró Juan Antonio Guerrero en “Crónica de la Guerra de Vietnam (1965 – 1975)”: “Me gustaba más en el 65 y 66. Entonces eras tú contra ellos. Ahora te sientas y esperas a que salten por los aires o lo hagas tú”.

Törni no se hubiera quedado esperando en una trinchera.

Daniel Armirola R. (Twitter: @Salsero77)

Fidel Castro reclutó a oficiales de las Waffen SS

fidel castro

El Dictador cubano alistó a mandos de la rama armada de las SS nazis para entrenar al ejército revolucionario cubano a raíz de la Crisis de los misiles de 1962.

En unos documentos desclasificados por el Servicio Secreto alemán (BND), se revela que dos de los cuatro oficiales de las SS contactados acudieron a La Habana y aceptaron el encargo de adiestrar al neófito ejército revolucionario cubano. El gancho que convenció a los nacionalsocialistas fue la promesa de una sustanciosa recompensa: 1000 marcos mensuales más 1000 marcos en cualquier divisa europea, cuatro veces el salario medio alemán de aquel tiempo.

misiles alcance cuba

Documento desclasificado norteamericano en donde se prevé el alcance de los misiles cubanos.

Los datos también desvelan que el Presidente cubano compró armas de fabricación belga a dos hombres muy vinculados con la extrema derecha germana. Los documentos muestran una serie de planes desarrollados en octubre de 1962, en el clímax de la Crisis de los misiles cubana.

Castro, públicamente entregado al comunismo, antepuso el control absoluto de la isla a su ideología con el fin de contener a la disidencia y prevenir una invasión desde Estados Unidos.

Bodo Hechelhammer, director del departamento de investigaciones históricas del BND, ha dicho que: “Evidentemente, el Ejército revolucionario cubano no temía el contagio ideológico de sus soldados por el contacto con personal vinculado al nazismo, al menos mientras sirviera a sus propósitos”.

En lo concerniente a la compra de armas provenientes de la extrema-derecha, Castro se puso en contacto con dos traficantes: Otto Ernst Remer y Ernst Wilhelm Springer, con la compra de 4.000 subfusiles. Con estas adquisiciones Castro pretendía rebajar su dependencia de armas de procedencia soviética.

Octubre de 1962 fue el mes en el que la Guerra Fría estuvo más cerca de provocar una Tercera Guerra Mundial. Los Estados Unidos y la URSS casi entraron en conflicto al instalar estos últimos cohetes de medio alcance con capacidad nuclear en la isla caribeña.

Las Waffen SS como institución fue condenada por crímenes de guerra en los Juicios de Nuremberg.

La Waffen SS fueron condenadas por crímenes de guerra en los Juicios de Nuremberg.

Los 13 días de confrontación, entre el 16 y el 28 de octubre, acabaron con un acuerdo secreto entre el presidente norteamericano John F Kennedy y su contra-parte soviética Nikita Krushev.

Públicamente, los rusos acordaron el desmantelamiento de sus silos de misiles en Cuba y Estados unidos se comprometió a no invadir la isla. Secretamente EE.UU también acepto desmantelar todos sus sistemas Jupiter desplegados en Turquía e Italia.

Ésta información aparece 50 años después de aquella crisis, cuando se han desclasificado miles de documentos atribuidos a Kennedy así como complots para asesinar a Fidel Castro.

Durante estos años Robert F. Kennedy fue el consejero más cercano a su hermano John, y son 2.700 las páginas que ofrecen un resumen de las decisiones del gobierno de EE.UU durante la Guerra Fría.

Un documento de la CIA contiene el perfil de Castro: se refiere a él como inteligente, pero “no muy estable”, así como otras anotaciones y el plan de asesinar al líder cubano en 1962 valiéndose de la Mafia.

Los cubanos en el exilio ofrecieron la suma de 100.000 dolares por el asesinato de Castro y otros 20.000 por matar a su hermano Raúl y a Ernesto Che Guevara.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

La influencia del Plan Marshall en la creación de una Unión Europea

plan marshall reparto de dinero

La asignación monetaria que insufló vida a las depauperadas economías europeas tras la Segunda Guerra Mundial.

Principios del Plan Marshall

Al finalizar la II Guerra Mundial, las naciones de la Europa occidental estaban muy tocadas por la catástrofe; pero desde luego no tanto como lo estaban los países de la esfera de influencia soviética, que habían perdido en torno a 27 millones de personas. Se debía encontrar la manera de recuperar la estabilidad política y económica europeas si se quería evitar el caos absoluto, y a las naciones europeas solo les quedaba la opción de acercarse al sistema capitalista o al comunista. La radicalidad de los comunistas y su dependencia de lo que se dijera en Moscú no terminaba de convencer dentro de las naciones más importantes de Europa en este momento (Francia y Gran Bretaña, aunque en Italia sí que tendría más fuerza el Partido Comunista) y tanto conservadores como socialistas buscaron la eliminación de los comunistas de la vida política. Todos estos movimientos políticos eran observados por Estados Unidos con lupa, ya que las tensiones de la Guerra Fría ya eran patentes antes de que se propusiera el Plan Marshall. El enfrentamiento ideológico que mantenían la U.R.S.S. y Estados Unidos transformó Europa en su campo de juego político, y esto queda demostrado en el reparto que se hizo de los fondos del oficialmente denominado European Recovery Program o ERP y comúnmente apodado Plan Marshall, referido así por su promotor, el entonces Secretario de Estado de los Estados Unidos, George Marshall.

truman plan marshall

El presidente estadounidense Harry Truman firma el Plan Marshall.

Cuando se ofreció a las naciones europeas la participación en este proyecto muchas se mostraron reacias ante la posibilidad de condiciones demasiado favorables para Estados Unidos, como es el destacado caso de los gaullistas en Francia; pero otras lo vieron como un gesto de buena fe y solidaridad tras la guerra. Aquí veremos que la simpatía política sería una de las mejores armas para introducir el Plan Marshall y con él formar una Europa unida que representaría el telón de seda del capitalismo. Me tomo la libertad de denominar a la Europa occidental telón de seda al representar un freno ideológico para el comunismo a favor de Estados Unidos, igual que lo eran las democracias soviéticas a favor de Moscú; solo que en vez de estar representado por un muro físico, como lo fue el telón de acero se representaba con el modelo de mercado: el Mercado Común.

Buscando este Mercado Común europeo, Estados Unidos buscaba aumentar la producción industrial de sus aliados a la vez que frenaba el avance de una economía comunista, mucho más próxima geográficamente a las potencias occidentales europeas. Lo más llamativo es el propio reparto de fondos, tanto en las áreas a las que se destinaba su inversión como la cantidad que los países suscritos recibieron.

Reparto Económico

Entre 1947 y 1951 Estados Unidos destinó 13.000 millones de dólares distribuidos de la siguiente manera:

urss se niega a plan marshall

Propaganda soviética en la que un digno obrero rechaza las rupias judeocapitalistas.

Si atendemos a este reparto observamos que los 3 países que más dinero recibieron no eran precisamente los que más pérdidas de infraestructuras habían sufrido, salvo la Alemania occidental. Por el contrario, Bélgica, los Países Bajos y Grecia fueron los que más daño físico sufrieron en la esfera occidental, y aunque sean naciones más pequeñas, la desproporción de este reparto destaca el interés político que había tras los fondos. Las entregas se realizaban de manera anual imponiendo una serie de condiciones para tener acceso a ellos, y dependiendo del grado de cumplimiento los países tenían acceso a más o menos fondos, incluyendo la posibilidad de la suspensión de los mismos si no se alcanzaban las cuotas propuestas.

Estas medidas ofrecían a Estados Unidos una puerta de entrada al intervencionismo en las políticas económicas de los países que accedían al acuerdo, y para poder controlar tanto el reparto como el destino de los fondos se crearon diversas instituciones supranacionales: la ECA (Economic Cooperation Administration) y la OECE (Organization for European Economic Cooperation), teniendo la primera su sede en Washington bajo control norteamericano y la segunda con sede en París. La OECE se creó con carácter permanente para garantizar que esa cooperación económica se mantenía. Los fondos eran destinados al aumento y mejora de las infraestructuras de producción, comunicación y mercado, obligando al saneamiento de las monedas y las industrias europeas y la integración de medidas que fomentasen un mercado liberal. Esta serie de medidas provocaron en  los países europeos que las aplicaron recortes en el gasto público, los servicios sociales y despidos en masa de funcionarios y trabajadores de baja extracción social (por ejemplo, en Francia aumentó un 85% el número de desempleados entre 1948 y 1949). Lo que se consiguió con todo ello era justo lo que Estados Unidos buscaba: los grupos comunistas existentes en los países occidentales se radicalizaron ante la pérdida de derechos y poder adquisitivo, lo que provocaba el descontento político y el consiguiente aislamiento de los partidos comunistas de la vida política.

marshall general

George Marshall (1880-1959). Militar y politico estadounidense galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su contribución al plan que lleva su nombre.

Los fondos además se podían recibir de dos maneras: una era el pago en dólares para dar liquidez a las naciones occidentales con el objetivo de comerciar entre sí y con Estados Unidos, la otra era en forma de recursos materiales. El comercio que debían realizar estos países europeos con Estados Unidos era así mismo de materias primas, recibiendo descuentos en función del cumplimiento de las condiciones anteriormente mencionadas; cuanto más afín a la política económica americana, más descuento se recibía. Con estas medidas se fomentaba un comercio fluido entre Europa y Estados Unidos, evitando la bancarrota del sistema capitalista y lo más importante, la aceptación de un modelo económico contrario al proteccionismo que había imperado en las economías europeas hasta el momento.

Intervencionismo en Europa

La aceptación de estas medidas aseguraba a Estados Unidos una serie de importantes concesiones en materia económica, militar e ideológica en la esfera occidental europea. Si fijamos nuestra atención en el porcentaje que suponía la inversión norteamericana comparada con el producto nacional bruto de los países receptores (en los países que más ayudas recibieron este porcentaje no supera el 10%), nos damos cuenta de que no supuso una gran diferencia en el crecimiento de estas, pues ellas mismas hubiesen logrado crecer económicamente. Supuso un cambio en cuanto a la mentalidad de los inversores: al anunciarse esta serie de ayudas, antes incluso de que llegasen a entregarse, las inversiones aumentaron exponencialmente, generando mayor riqueza e intercambios comerciales fluidos. Pero también generó devaluaciones de las monedas nacionales al producirse una inflación en el conjunto de los mercados.

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Fotograma de “Bienvenido Mr. Marshall”. España se quedó fuera del plan al estar gobernada por la dictadura franquista, posteriormente EEUU encontró un buen aliado contra el comunismo.

A Estados Unidos no le interesaba una Unión Europea propiamente dicha, pues su sistema comercial se basaba en el pensamiento roseeveltiano de una cooperación comercial internacional en la que los norteamericanos tuvieran el control, pero el que Europa se mantuviera unida ideológicamente era primordial para frenar el avance del comunismo. Por este motivo buscó diversas formas de conseguir ventajas políticas a través de los pagos del Plan Marshall y de influir en la construcción de la nueva Europa. Es muy llamativa la resolución presentada por el senador Fullbright el 22 de marzo de 1947, aprobada tras la declaración de la doctrina Truman, en la que se declaraba literalmente que “el Congreso de Estados Unidos favorece la creación de Estados Unidos de Europa”. Sus intenciones quedan suficientemente claras.

Considero necesario presentar una serie de ejemplos que ilustran los beneficios que obtuvo Estados Unidos sobre las naciones europeas que estaban a la cabeza de la economía, buscando que fueran éstas y no otras las que sirvieran de guía para el resto de naciones occidentales. El tratado firmado con Francia el 29 de junio de 1948 daba a Estados Unidos el control sobre posibles devaluaciones de la moneda francesa y también rebajas y  prioridad comercial sobre ciertos recursos de las colonias francesas altamente estratégicos para los norteamericanos. La reconstrucción de Alemania suponía para Estados Unidos un objetivo primordial, pues sostenían que la reconstrucción europea dependía de la alemana, y para lograrlo intentaron transformar el territorio occidental en un reflejo de la política americana.

alemania guerra fria mapa

Mapa de Alemania occidental (sectores británico, francés y norteamericano) y Alemania oriental (bajo la égida de la URSS),

Era necesario conseguir una mayor influencia sobre la Alemania occidental, que se encontraba dividida en 3 sectores: la zona francesa, la estadounidense y la británica. La vía más fácil para lograrlo era conseguir la subordinación de Gran Bretaña en su zona, ya que los norteamericanos y los ingleses mantenían buenas relaciones diplomáticas y comerciales. En la Conferencia de Londres alcanzaron un acuerdo que suponía un desahogo económico para Gran Bretaña, pero ofrecía una gran ventaja para la política que estaba siguiendo Estados Unidos: los americanos se comprometieron a encargarse financieramente de ambas zonas, pero los ingleses debían aceptar todas las políticas económicas que quisieran imponer en la Alemania occidental. Se podría decir que con este movimiento los estadounidenses compraron un sector más de Alemania, consiguiendo mayor control e influenciando indirectamente en la zona francesa. Todas las economías, salvo Francia, siguieron el ejemplo de Gran Bretaña en cuanto a la toma de decisiones por parte de Estados Unidos, pues De Gaulle no estaba dispuesto a dejar que Francia se transformase en una potencia de segunda. En el caso de Italia se firmó un tratado en 1948 según el cual Estados Unidos salía beneficiado en cuanto a los transportes aéreos.

Teniendo en cuenta la relación existente entre Europa y Estados Unidos que aun hoy día se mantiene, puedo concluir diciendo que la formación de la Unión Europea no ha resultado como Estados Unidos tenía ideado en un principio, ya que el conjunto de naciones europeas siempre ha tenido una pluralidad difícil de igualar. Pero la influencia que Estados Unidos ha ejercido en la formación ideológica de la Unión Europea sobre todo en materia económica es algo palpable a día de hoy, como podemos observar en las negociaciones que se están llevando a cabo sobre el TTIP (Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos).

Victor Martinez