Alepo: la guerra civil siria puede destruir la ancestral ciudad

destroyedmosque

La Gran Mezquita de Alepo (715 d.C), destruida durante los combates de abril de 2013.

Una de las ciudades más antiguas del mundo ve como su patrimonio se vuelve trizas por la guerra.

Fue una ciudad dominada por hititas, amoritas, asirios, persas, griegos, romanos, bizantinos, musulmanes, mongoles y otomanos. Durante milenios estuvo entre las ambiciones de cualquier gobernante que pretendiera hacerse con un enclave estratégico en la región y con una reputación.

Se trata de Alepo, ciudad siria que desde 3000 a.C. no se ha movido de ese lugar entre el mar Mediterráneo y toda la civilización que floreció con el agua que le brindó el río Éufrates. Por ella pasaba todo el comercio del mundo antiguo, y se enriqueció privilegiada con distintas culturas.
No obstante los conflictos, ese legado nutrido perduró hasta nuestros días. Ni siquiera los terremotos pudieron impedir que esa ciudad ostentara actualmente construcciones que son Patrimonio de la Humanidad, según la Unesco.

Alepo-1-1200x900-06012014

Alepo antes de iniciarse los enfrentamientos.

Hoy, incluso la habitan minorías judías y cristianas que se asentaron desde tiempos inmemoriales. Pero la guerra civil que hoy atraviesa Siria ya está generando nefastas consecuencias para todo ese legado histórico y cultural que dejaron milenios de existencia de Alepo.

El lugar con toda la Historia
Es tan antigua, tan rica, que nos recuerda a otro lugar con un nombre muy similar, pero en la literatura: El Aleph de Jorge Luis Borges. En ella también pasa toda la Historia y se puede recorrer todo el mundo sin alejarse un paso.

La obra del escritor argentino, si nos tomamos la licencia, puede ser la metáfora de la riqueza del ahora amenazado lugar. Realidad y fantasía, tal como nos lo explicó de modo magistral un Nobel colombiano, están mucho más vinculadas de lo que parecen.

No se tiene certeza de donde proviene el nombre de la ciudad. Está expresado en una palabra mucho más antigua que la árabe (Halab). Puede ser tan viejo como la historia humana. Alepo sólo remite al arameo, una lengua que a duras penas se conserva en el país de boca en boca. La palabra “Halaba” significa “Blanco”, aludiendo tal vez a la cantidad de mármol existente en la zona.

Otro escritor que utilizó la ciudad como inspiración y lugar para su literatura fue, sin ir más lejos, quizá el mejor de todos, William Shakespeare. Dos de sus grandes obras incluyen a Alepo en parte de sus pasajes: Otelo y Macbeth. El escritor intentaba tal vez que las obras se cargaran de esa alma misteriosa de sus calles.

Alepo-2-1200x900-06012014

Vista actual de la ciudad de Alepo desde un satélite.

Es que Alepo tiene mística. Tan antigua y rica que tiene espíritu. Tal vez el fantasma de Alejandro Magno, que la conquistó en uno de sus 32 años de leyenda militar, haya vuelto a ella aferrándose a este mundo que casi pudo haber tenido en su mano. O Saladino, que se jactó del poder que tenían los musulmanes para el año 1174 invadiéndola y dejándole el legado de la época de oro del mundo árabe. Alepo es ese puente del mundo antiguo con el nuevo, y de todos los mundos. Es testimonio de la humanidad. Esta, con uno de sus peores inventos, la guerra, amenaza con destruir su espíritu milenario.

Absurda destrucción
La Unesco alarmó al mundo entero en octubre de 2012, al repudiar los daños ocasionados por un incendio que destruyó parte de los callejones comerciales de la ciudad vieja de Alepo. A pesar del temprano aviso, la humanidad sigue viendo apenas por televisión cómo la ciudad es destruida, especialmente por los bombardeos del régimen.

Por entonces Irina Bokova, directora general de dicho organismo de la ONU decía: “la destrucción del patrimonio cultural, testigo de la historia milenaria de Siria y admirada en el mundo entero, hace aún más trágico el sufrimiento de por sí extremo en esa ciudad”.

Todo fue empeorando. Días después, siguió en esa creciente ola de destrucción, como si se tratara de un tsunami, la Gran Mezquita de Alepo, fundada en el año 710 (durante el Califato de los Omeyas), que impotente quedó situada en medio de los combates. Un año pasó y sus paredes se llenaron de hoyos y cenizas.

Bisley_Staples_Crusades

Tomada por Saladino en 1176, se convirtió en un baluarte estratégico clave en su lucha con el Reino de Jerusalén durante las Cruzadas,

Pero su torre, fiel a la histórica resistencia de ese legado frente a los desastres, seguía en pie. La realidad se impuso el 24 de abril de 2013: fue destruida tras cruentos combates por el control de la zona. Tras su caída, comenzaron las declaraciones cruzadas de ambos bandos intentando culpar al enemigo.

La agencia de propaganda estatal dijo que el minarete fue volado por el grupo Jabhat al Nusra, vinculado con Al Qaeda. El activista Mohamed al-Khatib, con sede en Alepo, sostuvo que un tanque del ejército sirio disparó el cañonazo que “destruyó totalmente” el minarete. ¿Quién era culpable? Tal vez todos los soldados de esta guerra.

De no esclarecerse el rumbo a la paz, Alepo seguirá entre las ciudades más golpeadas, y su legado se verá amenazado. Hay muchos más lugares esperando clemencia en medio de la guerra: la vieja ciudadela de Alepo, ubicada en una colina en la que se encontraron vestigios de ser habitada desde por lo menos el 2000 a.c.

Hoy vemos un castillo que data del reinado de la dinastía ayubí (1171-1250), pero se comprobó que el sitio había sido ocupado desde tiempos pasados por griegos, bizantinos y luego por mamelucos.

Como este, innumerables testimonios de gentes cristianas, judías, romanas y demás esperan no morir. Los sirios, mientras tanto, luchan por imponer su idea de país a futuro, pero destruyen lo que significa realmente el pasado ancestral.

Daniel Armirola R.

Aparece la mazmorra turca donde Drácula estuvo preso

vlad_dracul_by_kejablank-d6kt9rq

Vlad el empalador, temido por los mentirosos y respetado por los humildes, que tan bien supo parar la ofensiva de la Media Luna otomana, languideció preso seis años en una mazmorra turca cuando era niño. Ahora, arqueólogos de ese país, han descubierto el túnel secreto de acceso a donde Drácula fue cautivo a principios del siglo XV. Además han hallado almacenes, un deposito militar, y dos celdas, durante un trabajo de restauración del Castillo de Tokat.

La restauración comenzó en el 2009, y en las ultimas 10 semanas, reforzando los bastiones defensivos, ha salido a la luz la galería oculta. “El castillo está totalmente rodeado de túneles secretos. Es muy misterioso” comenta el arqueólogo Ibrahim Çetin, que trabaja en la excavación. Trabajos previos en la fortaleza exhumaron un pasadizo de 100 metros en la fachada norte, que se cree fue usado por las hijas del sultán para llegar a las termas romanas aledañas.

tokat.jpg__800x600_q85_crop

El castillo de Tokat, en el este de Turquía, donde Vlad Tepes estuvo preso desde los 12 a los 17 años como rehén político.

Vlad III gobernó Valaquia en el siglo XV, y se forjó una reputación de sádico hedonista al torturar a sus enemigos de mil formas, siendo la más famosa de su repertorio el empalarlos desde el ano hasta la garganta para verlos morir entre infinito dolor. Este sanguinario príncipe sirvió de inspiración a Bram Stoker para dar forma al infame conde Drácula, el vampiro que mordía yugulares para alimentarse de fluido carmesí.

El hoy héroe nacional de Rumanía nació en 1431 en Transilvania y murió en batalla en diciembre de 1476 cerca de Bucarest. Fue rehén de los otomanos hasta los 17 años de edad. Luchó por el trono valaco varias veces, y aunque fue depuesto en dos ocasiones, resurgía como un ave fénix, más sanguinario que antes. La ultima batalla la peleó ante la Media Luna, muriendo rodeado de su leal Guardia Moldava ante los incursores turcos (aunque una fuente apostilla que pudo acabar con él un boyardo desleal).

tragerea-in-teapa

Unos súbditos valacos alzan a un pobre diablo a punto de ser empalado.

Cuando Vlad tenía 12 años él y su hermano Radu fueron entregados a los otomanos por su padre, Vlad Dracul, como rehenes políticos y retenidos en Anatolia. Radu decidió permanecer bajo el ala del sultán, mientras que Vlad volvió a Transilvania, para descubrir que su padre había sido asesinado y su hermano Mircea enterrado vivo por los nobles de Târgoviste. Algunos historiadores sostienen que eso le marcó a fuego y fue el germen de su futura crueldad. Como adulto cometió indescriptibles excesos, como empalar a 20.000 prisioneros otomanos y enviar sus desgarrados cadáveres a sus madres.

Vlad fue voivoda en tres ocasiones, totalizando solo siete años. No se conoce mucho acerca de su efímero primer periodo (1448). Su reinado fue corto, y Vlad se pasó los ocho años siguientes conspirando para reconquistar el Principado. Finalmente en 1456 accedió al poder por seis años, la etapa mejor documentada, erigiendo a Rumanía en un bastión defensivo ante el avance musulmán. Agotado, tuvo que huir en 1456 a través de los Cárpatos, para acabar en las garras del rey húngaro Matthias Corvinus. Recobró el trono una tercera vez en 1476, pero murió ese invierno a las afueras de Bucarest.

Vlad_Tepes_ecvestru

Vlad III ejecutó entre 40.000 y 100.000 personas durante los siete años que reinó. A pesar de ello hoy se le considera héroe nacional en Rumanía.

¿Cómo pudo hacerse archiconocido en toda la cristiandad en solo siete años?. Se debe a la aplicación severisima de su estricto código moral, afianzando la Leyenda Negra que cronistas alemanes y turcos contaban de él en vida. Tenía propensión a empalar a sus victimas en público para disuadir de comportamientos similares. Se estima que mató entre 40.000 y 100.000 personas de esta manera. Los textos contemporáneos le describen o bien como un tirano psicópata o como un político que anteponía su país ante todo.

Los panfletos germanos, con tintes amarillistas, se deleitaban plasmando grabados con las atrocidades del señor de la guerra. Los rusos preferían presentarle como alguien cruel, pero con un afilado sentido de la justicia y determinación por mantener el orden. Los otomanos se repugnaban de la crueldad aplicada a los vencidos. La tradición oral rumana, preservada hasta hoy por los siglos de los siglos, recuerda a Vlad III como un príncipe que supo detener una y otra vez a los invasores musulmanes. Alguien que supo ordenar un mundo caótico y apunto de desmoronarse; condición sine die de los Balcanes.

Grabado alemán que muestra como el voivoda gustaba de comer observando sus bosques humanos.

Grabado alemán que muestra como el voivoda gustaba de comer observando sus bosques humanos.

El comportamiento de Vlad tiene sentido si analizamos la situación valaca en el siglo XV. El Príncipe se tuvo que enfrentar a la oposición de boyardos codiciosos que sostenían a líderes débiles para proteger sus propios intereses. Otro problema interno era la gran cantidad de aspirantes al trono que dejó su abuelo Mircea el Grande(siendo Vlad hijo de uno de sus bastardos). A esta explosiva mezcla se añade su estricto sentido de la justicia y de la ley; no dudando en empalar al que la infringiera. Desde el punto de vista económico se esforzó por romper el monopolio de los comerciantes sajones en Transilvania(que además financiaban rivales directos), de ahí la inquina de las fuentes germánicas.

Pero su problema más directo fue la ira del sultán de los turcos. El voivoda se negó a pagarle tributo y enviarle hombres jovenes para engrosar las filas jenízaras (esclavos adoctrinados en el Islam y entrenados como una élite). Con un ejército superado en tamaño, Vlad no dudó en replegarse, aplicando una política de tierra quemada. Destruía sus cosechas y granjas y se retiraba al interior, no dudando en enviar infectados al campamento otomano. Lo que sigue lo cuenta el historiador griego Chalkondyles:

vlad-tepes-a-curatat-tara-de-hoti-si-cersetori

Vlad Dracul fue respetado por los humildes y temido por la nobleza, los comerciantes extranjeros y sobre todo por los invasores turcos.

El  Sultán marchó cinco kilómetros cuando vio a sus hombres empalados; el ejército se encontró con un terreno sembrado de estacas, de cerca de tres kilómetros de largo por uno de ancho. Y había grandes participaciones en que se podían ver empalados cuerpos de hombres, mujeres y niños, unos veinte mil de ellos, todo un espectáculo para los turcos y el propio sultán! El sultán, asombrado, decía que no podía conquistar el país de un hombre que podía hacer cosas tan terribles y antinaturales, y poner su poder y sus súbditos de dicho uso. También solía decir que este hombre que hizo tales cosas sería digno de más. Y los otros turcos, al ver a tanta gente empalada, tenían miedo de salir de sus ingenios. Había bebés aferrados a sus madres en las estacas, y los pájaros habían hecho nidos en sus pechos. 

Por eso cuando en el invierno de 1476 se consiguió dar muerte al voivoda, que expiró alanceando a cinco o seis enemigos, se envió su cabeza a Constantinopla preservada en un barril de miel. La testa se colgó en la cima de la torre más alta de Estambul para que todos supieran que al demonio transilvano le había llegado la hora. Olas de alegría recorrieron el Mediterráneo Oriental y en Hungría y Valaquia muchos suspiraron aliviados, a partir de entonces las guerras fueron menos sangrientas, aunque se abrieran las puertas de los Balcanes de par en par a la ofensiva de la Media Luna.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

 

 

 

Ricardo III, el monarca guerrero que murió por su oscuro corazón

_68477225_richardiiibygrahamturner600

Ya han pasado dos años desde que se encontraran bajo la iglesia de la hermandad franciscana de los Grey Friars (Leicester), actualmente un aparcamiento, los restos óseos del último rey inglés en morir en un campo de batalla, Ricardo III (1452-1485), y su historia sigue en boca de todos.

De aquel monarca que murió peleando, con la palabra “¡traición!” tres veces en sus labios, se ha dicho a lo largo de los siglos que tenía un corazón oscuro, que era un asesino jorobado –siempre inspirado en el Ricardo III, inmortalizado por Shakespeare-, pero nunca ha surgido una leyenda en la que se dijera que era un gran gobernante. Quizá esto se debía a la propaganda que le dieron sus rivales y verdugos en la Guerra de las Dos Rosas, los Tudor, o por la forma en la que su ambición de poder le cegó y encerró a sus dos sobrinos, de los que nunca se supo nada más, en la Torre de Londres cuando murió Enrique IV, al ser los siguientes en la línea de sucesión. Algo que ha cambiado durante la última centuria, donde su corazón blanco ha prevalecido sobre el negro.

King_Richard_III-small-turned-left

Oleo anónimo del último rey inglés que pereció en combate.

Desmond Seward (historiador especializado en Gran Bretaña, Francia y el final de la Edad Media) considera que Ricardo III tuvo un corazón negro, pero porque él toma el perfil retratado por Tomás Moro para el relato de la vida del monarca: “Pese a que Sir Tomás Moro era poco fiable sigue siendo la fuente de información más completa sobre la vida de Ricardo III…es innegable que su historia tiene muchos defectos”, manifiesta el estudioso a medios británicos.

El historiador autor de biografías como la de Enrique IV de Francia o la Guerra de las Dos Rosas afirma que Moro “dramatiza” muchos a los personajes principales y otras cosas más, como la edad de Eduardo IV, el nombre cristiano de Lord Hastings o confunde a Eleanor Butler con Elizabeth Lucy.
A pesar de todo, Seward defiende que los manuscritos que poseemos de Moro eran, en un principio, un borrador que nunca pudo terminar: “Sir Tomás tenía fuertes convicciones morales sobre la vida pública y, sin duda, quería contar una buena historia. Nunca hay que olvidar que él era una de las mentes más inteligentes de Europa”. Este historiador finaliza en que Ricardo III era oscuro, pero no un monstruo. Prefiere quedarse con otra descripción de Shakespeare en la que decía que era un “sombrío joven inglés pionero de ‘El príncipe de Maquiavelo’”.

Copiosos banquetes e ingesta desmesurada de alcohol

Un rey que está de actualidad, aparte de por si tuvo un corazón negro o blanco, por la vida que llevó durante sus cortos 32 años gracias al estudio de su osamenta y de varios de sus dientes exhumados por parte de la Universidad de Leicester y el British Geological Survey.

britain-richard

Osamenta de Ricardo III, exhumada bajo la iglesia de Grey Friars, en Leicester.

Tras analizar diversos isótopos (de oxígeno, estroncio y nitrógeno, entre otros elementos), llegaron a la conclusión de que Ricardo III llevó una auténtica vida epicúrea, pese a los efímeros 26 meses que duró su reinado. Al rey inglés le encantaban el vino y la cerveza–bebía más de uno y tres litros diarios, respectivamente-, además de otras bebidas espirituosas, y se pegaba unos copiosos banquetes en los que devoraba peces de agua dulce y aves, como cisnes, garzas y garcetas. Incluso el estudio de sus dientes reveló cambios en su dieta cuando accedió al trono.

Un descubrimiento de huesos “millonario”

A los habitantes de Leicester les da ‘igual’ la dieta, vida y milagros que tuvo el Rey Ricardo III. A ellos lo que les importa es que el museo levantado con sus restos siga dejando importantes sumas de dinero en las arcas locales.

ricardoiii1

Reconstrucción de la cara de Ricardo III en base al cráneo encontrado y a las pinturas que tenemos de él. Notese la calavera cruzada por el tremendo tajo transversal que le propició Wyllyam Gardynyr con un hacha.

Desde que se descubriera, allá por septiembre de 2012, la osamenta del monarca británico, la economía de Leicester se ha impulsado en unos 45 millones de libras esterlinas, impulsando el turismo en el condado en un 6%, mientras que en los circundantes apenas llega al 3%.

El Centro de Visitantes Rey Ricardo III está ubicado en los nuevos jardines de la Catedral de Leicester, donde custodia la entrada a ellos una estatua del monarca embutido en su armadura sosteniendo su corona en la cabeza y agarrando su espada con ambas manos.

Un lugar por el que, en apenas un mes de vida, ya han pasado 1.000 personas, por lo que el objetivo de llegar a los 100.000 antes de que los restos óseos del Rey regresen a la Catedral en marzo del curso que viene para darle un entierro digno es muy probable.

El punto álgido de este centro es la última atracción: la batalla en la que Ricardo III perdió la vida, la de Bosworth. Pero antes de llegar a ese punto, los visitantes inician su recorrido en un claustro medieval, donde se encuentran, en tamaño real, cara a cara con las personas que rodearon al monarca a lo largo de su historia, así como proyecciones de películas en tiempo real  en el escenario.

Ignacio Torres Guerrero

https://twitter.com/nacheras84

Para saber más:

Ricardo III, el último rey inglés en morir en un campo de batalla

 

 

 

Total War Attila: el segundo jinete del Apocalipsis

atila el huno comites romanos

El imperio romano arde. A estos comitatenses les da tiempo de observar un jinete iluminado por el fuego antes morir: Atila, el azote de Dios.

Total War: Attila es un videojuego de estrategia ambientado en los últimos días del Imperio Romano que ofrece 24 facciones: desde las hordas hunas, los pueblos germánicos o las dos Romas

Nos encontramos en el año 395 de nuestra era. El mundo ha cambiado: dos grandes imperios romanos dominan el este y el oeste de Europa. Sin embargo, lejos quedan los años dorados de la Pax Romana: los bárbaros traspasan las -cada vez más débiles- fronteras romanas llevando consigo tribus enteras, y cada invierno es más duro que el anterior. A esto se suma la llegada de un aterrador enemigo procedente del este, el cual, como uno de los jinetes de las Revelaciones de San Juan, parece destinado a llevar el -antaño próspero- mundo romano a su fin. Estamos hablando de Atila, el rey de los hunos, protagonista absoluto de este título.

Lo primero que llama la atención de Total War Attila, es su impactante menú principal, que muestra las siluetas de innumerables jinetes hunos galopando (un evidente guiñó a los menús de los antiguos títulos de la saga Total War) con una ciudad en llamas de fondo, mientras suena el tema musical principal: una impresionante melodía de canto gutural de Asia Central, y sin duda un gran acierto. Este tema sienta el ambiente perfecto para los principales protagonistas del juego: los hunos.

mapa total war atila

El tablero de juego luce así en el 395 d.C ¿Salvarás Roma o la reducirás a cenizas?

Con los hunos surge la primera gran novedad de Total War Attila con respecto a Total War Rome 2: las hordas. Una horda representa una facción que se desplaza por el mapa de forma nómada, sin controlar ninguna ciudad. En cambio, sus propios ejércitos pueden asentarse de forma provisional sobre cualquier punto del terreno para formar un campamento que puede ampliarse y mejorarse con el paso del tiempo para permitir reclutar nuevas unidades o aumentar la producción de alimentos y dinero, como si de una ciudad ambulante se tratase. Las hordas. en la mayoría de los casos (con una excepción que veremos más adelante) podrán asentarse al ocupar una ciudad enemiga. Al atravesar el territorio de una facción sedentaria, producirán un descontento entre la población de dicha región debido a la migración, pero el dueño de la provincia podrá beneficiarse del el reclutamiento de unidades propias de la horda, como auxiliares.

Con la conquista de un territorio, al desorden inicial causado por la guerra se suma la importancia de la religión en el orden público, y en los beneficios que genera para la facción. Hay un gran número de religiones en el juego (cristianismo latino, arriano u oriental, paganismo germánico, zoroastrianismo…) presentes en las provincias. Cada facción tiene una religión oficial que le confiere una bonificación (por ejemplo, el paganismo germánico beneficia el reclutamiento de unidades), y afecta tanto al orden público en las provincias como a las relaciones diplomáticas con otras facciones. Por esto, una facción puede convertirse a otra religión presente en su territorio y ahorrarse así varios problemas.

diplomacia

La saga Total War prioriza las batallas, pero el uso de la diplomacia para firmar tratados comerciales o asegurarse aliados también es importante.

La tercera gran novedad es la posibilidad de destruir completamente un asentamiento y reducir a cenizas la región entera, logrando así que no esté bajo control de ninguna facción. Se pueden arrasar tanto los propios asentamientos del jugador, como asentamientos enemigos tras ser tomados. Lo primero resulta especialmente útil a la hora de trazar una estrategia de tierra quemada ante una invasión, destruyendo tus propios asentamientos para evitar que el enemigo se apodere de ellos, mientras que lo segundo es una buena forma de perjudicar al enemigo, sobre todo si no se está interesado en controlar su asentamiento.

Otra de las nuevas características de Total War: Attila es la fertilidad del terreno, que varía según la región (por ejemplo, siendo más fértiles los territorios entorno al Mediterraneo que las zonas frías del Norte o las áridas del sur y el Este), y que afecta a la cantidad de alimentos que producen tanto las facciones sedentarias como las nómadas en dicha región. La fertilidad, sin embargo, se verá modificada por factores, como al arrasar una región, o simplemente con el paso del tiempo. Esto último es muy importante, al reflejar Total War: Attila el cambio climático que dio lugar a un descenso en las temperaturas entre los siglos V y X d.C. Este hecho se representa en el juego en forma de inviernos cada vez más duros que avanzan progresivamente desde el Norte, y que se traducen en un aumento del desgaste de las tropas durante dicha estación, así como en un empeoramiento de la fertilidad. Esto motivará que algunas facciones tengan que migrar al sur, en busca de tierras más fértiles, provocando a su vez el desplazamiento de otros pueblos.

mapa de seleccion hunos atila

El menú faccional se ha expandido hasta los 24 contendientes desde la salida del juego.

A la hora de hablar de las facciones jugables en Total War: Attila, si bien en el juego base eran 10 en un principio, un año después, tras numerosas actualizaciones y expansiones, hacen un total de 24 facciones, agrupadas en ocho grupos culturales con características comunes: las tribus nómadas, los imperios romanos, los imperios orientales, los “grandes nómadas”, los reinos bárbaros germánicos, los nórdicos, los celtas, y los reinos del desierto. A estos grupos se añadieron en marzo de 2016 los eslavos, gracias a un nuevo DLC.

En el primero de los grupos, el de las tribus nómadas, se encuentran los hunos y los “hunos blancos”, también conocidos como heftalitas. En relación a los hunos, que dejar claro que, si no juegas como ellos, serán el equivalente al “jefe final” del juego, pues tras el nacimiento de Atila y su llegada al poder, aumentarán en gran medida su número y su ferocidad, conforme se dirigen al Oeste desde las estepas ucranianas. Los heftalitas, en cambio, no poseen un papel tan importante,pero igualmente son una fuerza a tener en cuenta que opera en las regiones orientales de Persia. Sin embargo, lo que más llama la atención de estas dos facciones es el hecho de que son permanentemente nómadas, al no poder ocupar asentamientos, sino saquearlos o destruirlos. Su cultura nómada y esteparia se refleja en su ejército, compuesto de una gran cantidad de unidades de caballería y arqueros a caballo. Las facciones más importantes son, sin duda, el Imperio Romano de Occidente y el de Oriente.

comitatenses romanos

Las dos Romas comienzan controlando una gran cantidad de terreno, pero sometidas a una tremenda presión externa y rebeliones secesionistas.

Si bien la jugabilidad de la campaña en la saga Total War se ha caracterizado desde sus inicios por un comienzo humilde desde el que tu facción se expande por el mapa tras una serie de conquistas, en el caso de los romanos en Attila es totalmente al contrario. Ambos imperios comienzan controlando una gran extensión de terreno, y por tanto, más que la expansión, el principal objetivo será la defensa de dichos territorios frente a los enemigos externos y las rebeliones secesionistas en las provincias. Por tanto, jugar con cualquiera de los dos imperios romanos supone un desafío para el juegador, y en más de una ocasión este se sentirá abrumado ante la gran cantidad de amenazas a los que se deberá enfrentar. Pese a todo, el Imperio de Oriente se encuentra en mejor situación económica y militarmente que su imperio hermano occidental, siendo este último la facción más dificil de todo el juego. Ambos imperios cuentan con comitatenses, legionarios, auxiliares bárbaros, y catafractos en sus filas.

700px-Last_Roman_Wallpaper_1080

Ilustración de la expansión The Last Roman, centrada en las campañas del conde Belisario en África e Italia, cuyo objetivo era recuperar los perdidos territorios occidentales para Bizancio.

La dinastía de los Sasánidas constituyen el único imperio oriental en Total War: Attila. Desde el corazón de su imperio en la Meseta Irania, dominan sobre varias satrapías (estados satélite autónomos), y una vez consoliden su poder, serán el peor enemigo del Imperio Romano de Oriente. Su ejército es enormemente variado, abarcando desde infantería y arqueros persas hasta catafractos o elefantes de guerra.

Por su parte, los “Grandes nómadas” agrupan a un conjunto variopinto de pueblos con un factor en común: comienzan el juego migrando como nómadas, en busca de un lugar donde asentarse. Pertenecen a este grupo las tribus germánicas de los visigodos, ostrogodos y vándalos, así como los iranios alanos. Pese a que el jugador es libre de dirigir a cada una de estas facciones hacia su destino histórico o a uno completamente distinto, los rasgos de cada una de ellas favorecen que siga una determinada estrategia.

vikings atila

En Viking Forefathers encontramos a unos jutos, gautas y danos anacrónicos, trasplantados desde el siglo VIII.

Por ejemplo, los vándalos son piratas y marinos excepcionales, por lo que no es mala idea a la hora de jugar con ellos hacerse con un puerto desde el cual ejercer la piratería en el mar. La ventaja de los ostrogodos, por su parte, radica en la posibilidad de asimilar facilmente la cultura romana, y hacer uso de las unidades militares imperiales, como “herederos de Roma”.

El resto de facciones agrupan reinos germánicos, nórdicos, celtas, y árabes. Estas facciones presentan un estilo más “clásico” dentro de la saga Total War, al comenzar con un solo territorio desde el cual se irán extendiendo poco a poco, como ya se mencionó antes. Tenemos francos, sajones, jutos, pictos, lájmidas, etc. Cabe destacar el hecho de que los mencionados nórdicos aparecen representados como vikingos anacrónicos más propios del siglo IX (el apogeo de la Era Vikinga) o incluso de la Era de Vendel (el período anterior, del VI a finales del VIII) en cuanto a embarcaciones, armaduras y tácticas se refiere. Obviamente, esto responde a la atracción que los vikingos generan entre el grán público, cosa que Creative Assembly ha buscado explotar mediante su inclusión en el juego como facciones jugables y diferenciadas.

fuego griego atila

Dromón bizantino lanzando un chorro de fuego griego. Considerado tecnología secreta durante la Edad Media, su aparición real es posterior a la epoca del juego.

Los anacronismos no se quedan aquí, ya que pese a que por lo general el título presenta una más que aceptable precisión histórica, hay una serie de aspectos históricamente incorrectos que se han añadido de forma consciente para dar prioridad a la jugabilidad y al espectáculo. Así, podemos hablar de las ballestas (que no eran tan comunes como aparecen en el juego), los sifones de fuego griego (los cuales aparecen citados por primera vez en el siglo VIII por Teófanes el Confesor), o la Tercera Iglesia de Santa Sofía de Constantinopla (construida entre el 532 y el 537), entre otros. Otros de los fallos históricos son más difíciles de entender, como el hecho de que los guerreros germánicos usen antiguas espadas de La Tène, que sólo puede explicarse de una forma: el reciclaje de modelos de Total War: Rome 2, difícil de excusar.

Concluyendo, Total War: Attila supone una interesante propuesta ambientada en el período de las grandes migraciones, a caballo entre la Antiguedad Tardía y la Edad Media, el cual no suele ser retratado en el mundo de los videojuegos con la frecuencia de otros períodos, como el Alto Imperio Romano, o la Grecia Clásica. Sin embargo, esto no significa que este período no pueda ser divertido a la hora de jugar: la completa destrucción de ambos imperios romanos por los hunos, una conquista de Constantinopla por los Sasánidas, un reino ostrogodo en Egipto, o una vuelta de Roma al paganismo helénico son ejemplos de las posibilidades que nos proporciona Total War: Attila. ¿Harás de Roma tu nuevo hogar dando fin a la larga migración? ¿O tal vez la reducirás a cenizas apagando para siempre la llama de la civilización romana?

Victor Calero Moreno

Los vikingos son tachados como “seres obscenos” en antiguos textos árabes

vikingos cabrera peña

Un nutrido grupo de Rus intenta abordar un dromón bizantino a través del inextinguible Fuego Griego.

“Son las más obscenas de todas las criaturas de Allah: no se purifican después de excretar u orinar, ni se lavan cuando están en estado impuro después del coito y ni siquiera se limpian las manos después de comer”

El escritor árabe Ahmad Ibn Fadlan anotó estas palabras hace mil años en un libro de viaje. Los causantes de su repugnancia fueron un grupo de comerciantes vikingos que bajaron por los ríos rusos para comerciar en Oriente Medio.

El historiador islandés Thorir Jonsson Hraundal ha estudiado a estos escandinavos orientales a través de textos escritos por eruditos y geografos árabes. En los pasajes de sus libros de viajes describen los encuentros entre musulmanes y escandinavos alrededor del mar Caspio y el río Volga.

mapa expansion vikinga

Mapa de la expansión vikinga (800-1100 d.C).

Sus descripciones contrastan con la imagen de conquistadores feroces que dejaron en Francia y las islas británicas por esa misma época (800-1100 d.C).

“La mayor diferencia entre los escandinavos que viajaron por el Este de aquellos que navegaron rumbo Oeste es que los vikingos orientales estaban más subordinados a las sociedades a las que llegaban” dice Jonsson Hraundal. Prefirieron comerciar, al ser incapaces de someter o posicionarse en las estructuras de poder túrcas, como si hicieron en Constantinopla, formando la Guardia Varega, un cuerpo mercenario de élite que protegía al emperador bizantino,

Hraundal ha presentado recientemente su tesis doctoral en la universidad de Bergen acerca de los Rus, los mercantes y guerreros vikingos que se expandieron a lo largo de los ríos rusos y llegaron a Oriente Medio.

“Los escandinavos era gente versátil que se adaptaban bien a diversas regiones y participaban en sus estructuras de poder”.

Desde mediados del 800 al 1000 d.C, los norteños experimentaron un ansia por viajar, un frenesí que les impulsaba a abandonar su gélido Norte. Los vikingos navegaron el mundo para explorarlo, comerciar y guerrear. Los noruegos destacaron en los raids en Europa occidental y en sus viajes a Islandia, Groenlandia y Norteamerica.

Según Jonsson Hraundal fue igual de común que avanzaran al Este utilizando las vías fluviales de los grandes ríos europeos. “Se han encontrado más restos escandinavos en el Este de Europa que en el Oeste, cubriendo un área geográfica más amplia” comenta el investigador.

Las incursiones siguiendo la puesta del sol fueron extensas. Una fuente estudiada por Jonsson Hraundal explica como los vikingos seguían el cauce de los ríos hasta el mar Caspio y luego cruzaban en barco hasta Bagdad en caravanas de camellos, recorriendo una distancia de 5.000 km.

mercader vikingo

Aparte de feroces guerreros, los hombres del Norte también destacaron como comerciantes.

Aparte de su rol mercante, aventurero y guerrero, el pueblo vikingo también ejercía funciones de guardia en Anatolia, protegiendo las caravanas o vendiéndose al mejor postor. “Las fuentes arqueológicas sitúan a los nórdicos más al Oeste, pero los árabes se enfrentaron a ellos alrededor del mar Caspio. Este era un panorama cultural totalmente distintivo, pues estaba bajo gobierno turco.

Los turcos parten de un grupo étnico que habita en la actual Turquía, pero que engloba muchas otras regiones. “Los turcos y especialmente los búlgaros y jázaros eran los poderes dominantes en la región cuando llegaron los Rus. Los textos muestran el poderío turco, al que los Rus no pudieron desplazar y tuvieron que adaptarse.”

El mentado Ahmad Ibn Fadlan no sintió absoluta repulsa por los escandinavos que trató: “Nunca vi un físico más perfecto que el suyo, era altos como palmeras, eran justos y de piel rojiza; no llevaban cunita ni caftán.”

Ahmad Ibn Fadlan describe los ritos funerarios que practicaban los Norses, pero resultaban demasiado exóticos para un intelectual islámico.

“En el caso de los hombres ricos, reunían todas sus posesiones y las dividían en tres porciones: un tercio para su familia, un tercio para pagar el funeral, y el restante para pagar la fermentación del alcohol que bebían el día de la oblación póstuma. Ese día las esclavas se suicidaban y eran quemadas junto a su amo” explica el historiador.

No es nuevo que los vikingos viajaran al Este. Pero arqueólogos e historiadores disponían de pocas fuentes detallando esos viajes. Esto hacía que no se tuviera mucha estima por las fuentes escritas, al no poder contrastarlas entre sí. La parte del pastel se la llevaban los arqueólogos que han estudiado los objetos encontrados en Bizancio y en areas eslavas, como Hungría.

“Sin embargo, también los árabes viajaron y conocieron a los mercaderes escandinavos. Y anotaron estos episodios en el tiempo que ocurrieron” continua el historiador Jonson Hraundal.

guardia varega

La Guardia Varega fue un cuerpo de élite al servicio del emperador de Bizancio en el que los escandinavos hacían fortuna.

Esto hace que sean excelentes fuentes de primera mano que nos hablan de como eran realmente los Rus.

Por muchos motivos, los vikingos de oriente han sido negligentemente olvidados por los investigadores en favor de los que asolaron el Oeste, como los normandos. Uno de los principales motivos fue que durante la segunda mitad del siglo XX los investigadores no tuvieron acceso allende el Telón de Acero.

“Además tenemos más fuentes de información en el Oeste debido a que su escritura y lingüística dominaron la zona”, añade el arqueólogo Jan Bill de la Universidad de Oslo.

Hay excepciones y Bill menciona que algunas monedas de plata árabes y otros objetos de Kazajstán y su vecindad se han encontrado en Heimdalsjordet, un populoso mercado no lejos del Barco Vikingo de Gokstad, encontrado en Sandefjord, al sudoeste de Oslo.

“Provienen de la Ruta de la Seda y demuestran que las gentes del norte tuvieron contacto con los países islámicos” afirma Bill.

Otra barrera es el anonimato de los protagonistas en los textos árabes. Los escandinavos no tienen nombre propio, al contrario que muchas fuentes occidentales. Los árabes los veían evidentemente como un grupo homogéneo, y ni siquiera consideraron anotar los nombres de aquellos “infieles” en sus jornales de viaje.

Al convertir a los protagonistas en anónimos los historiadores entran con menos entusiasmo en su estudio. Por ello la tesis del doctor Jonsson Hraundral puede abrir cuña en el estudio de los Vikingos de Oriente.

“Los escandinavos que viajaron al Este son mencionados de pasado en los libros de texto y en las aulas. Creo que a esta parte de la Historia se la debe prestar mucha más atención” propone Hraundal

Hanne Jakobsen 

La mítica Angkor, mapeada por vez primera, revela su colosal tamaño

angkor wat monjes

Angkor, la antigua capital del imperio Khmer, ha sido radiografiada con luz láser, evidenciando una ciudad masiva en lo que ahora es jungla y terreno llano camboyano; constituyendo la urbe más magnifica y populosa del mundo preindustrial (s.IX-XV d.C). Su magnificencia sirvió de inspiración para que Walt Disney la convirtiera en palacete del excéntrico rey Louie, el pérfido y guasón orangután del libro de la Selva.

La revolucionaria técnica, llamada LIDAR, que usa billones de haces de luz reflejada, ha descubierto las ruinas a través de la enmarañada vegetación, y resultan ser enormes; en concreto 70 kilómetros cuadrados de espacios urbanos que estuvieron habitados por más de medio millón de habitantes.

rey louie

El Angkor Wat visto por Walt Disney. Sede del Rey Louie, un alocado orangután que envidia el dominio del fuego por el hombre. Pincha para ver el VÍDEO.

El nuevo análisis muestra que “había cientos, sino miles, de asentamientos, montículos, estanques, caminos y bloques úrbanos”, según explica el arqueólogo Cristopher Pottier de la Ecole Française d’Extrême Orient. Los resultados obtenidos se han publicado en la National Academy of Sciences.

La capital Khmer está localizada en la moderna Camboya, y por cientos de años fue la capital de un imperio que abarcaba un tercio de Indochina (Camboya, el sur de Vietnam y Talilandia central). La ciudad y su entorno albergó casi un millón de almas, la urbe más grande del mundo. Angkor floreció, y Angkor fue misteriosamente abandonada en el siglo XV. La clave de su éxito se debe a un eficaz sistema de canalización de aguas y embalses, esenciales para la producción de arroz. A partir de 1300 los monzones y la improductividad del suelo condenó Angkor a la ruina.

mapa del imperio khmer

Mapa del imperio Khmer.

Todavía hoy puede visitarse el Angkor Wat, un templo de arquitectura dravidiana preservado por una comunidad de monjes hindúes, edificado entre 1113 y 1150. El templo se ha convertido en emblema Camboya y aparece en su enseña nacional. Henri Mouhot, un naturalista francés del siglo XIX que popularizó la imagén del templo en occidente, decía de él: “El templo rivaliza con el de Salomón, y fue erigido por un Miguel Ángel de antaño; ocupa un lugar honorable entre los edificios más bellos jamás construidos. Su grandeza es mayor que nada dejado por Grecia o Roma, y presenta un triste contraste con el estado de barbarie en el que la nación se halla sumida“.

angkor vista de pajaro

Angkor a vista de pájaro.

Poco a poco la megalopolis fue absorbida por la maleza. En el pasado los investigadores intentaron estudiarla usando satélites y radares, pero la jungla impedía que su sonda penetrara hasta el suelo.

La técnologia laser aplicada al escrutinio de Angkor finalmente se puso en marcha en el 2012, cuando el equipo de Pottier investigó las ruinas desde un helicóptero usando LIDAR y los resultados se analizaron para comprobar si la luz impactaba en suelo o estructura. Los desenmarañadores han desenmarañado la jungla, primero en el sudeste asiático y en unos años cubrirán toda Sudamérica. Al hombre le queda conquistar las profundidades submarinas y la tierra estará finita.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com