1992, el año en el que la Historia acabó

El politólogo Francis Fukuyama publicó en 1992 un libro titulado El fin de la Historia y el último hombre.

Cuando Francis Fukuyama se atrevió a escribir su ejercicio de anticipación histórica El fin de la Historia y el último hombre lo hacía desde una perspectiva humanista. Creía que la democracia liberal que había surgido triunfante de la Guerra Fría iba a significar el fin de las guerras y de las revoluciones sangrientas. Comenzaba su famoso ensayo comentando que los chinos ya tenían televisión a color y que en Moscú se había abrazado el consumismo.

Yo le opondría una canción de Joaquín Sabina titulada El muro de Berlín. La tonada se compuso en 1990 y el artículo de Fukuyama se redactó en 1992, por lo tanto deducimos que el cantautor español puede hacer análisis tan profundos como un politólogo nisei.

No habrá revolución, es el fin de la utopía
que viva la bisutería.
Y uno no sabe si reír o si llorar
viendo a Trotsky en Wall Street fumar la pipa de la paz.

La Lucha Final que pronosticaba Marx entre los trabajadores y sus empleadores nunca se produjo; la frase final del Manifiesto Comunista se quedó en las palabras vacías de una ideología suicidada. Y sin choque de ideologías la forma de pelear por los escasos recursos del planeta sería la dictada por las reglas del Libre Mercado.

“El muro de Berlin”, de Joaquín Sabina, 1990. PINCHA PARA VER.

La China de Deng Xiaping se abrió al mundo en los años 80. Su élite se educaba en la mejores universidades norteamericanas y su mercado se liberalizó (al principio solo la agricultura), generando impresionantes beneficios y despertando al dragón de su letargo. Bill Clinton derrotó a George Bush padre en las elecciones presidenciales de 1992, el mismo año en el que Fukuyama publicaba su libro, con el pegadizo slogan “es la economía, estúpido”.

Quedaba claro que las reglas del juego habían cambiado. Ahora el mundo era una única economía global, en la que containers de Singapur inundaban de productos low cost los muelles de Rotterdam, los rusos se ensuciaban las manos con Big Macs capitalistas y el Banco Mundial hacía prestamos mil millonarios en Latinoamérica.

Ahora es cuando podemos tomar al manído Hegel, o prostituirle, diciendo que la humanidad ha alcanzado el súmmum desde el prístino cazador-recolector armado con lanza de sílex hasta el liberal progre equipado con su paquete de derechos humanos.

Infografía de las exportaciones que ofrecen más rédito a cada país. La globalización 2.0 crea unos lazos de interdependencia díficilmente quebrables sin que se venga abajo el sístema.

Fukuyama ya hablaba de un “Estado universal homogéneo”, propiciado por la ciencia y la tecnología. La globalización no solo implica el tráfico de bienes materiales; trae asociada la circulación de ideas (a veces peligrosas), de personas (y de genes), de cultura, moda (casual y prêt-à-porter) y enfermedades (infecciosas y víricas).

La globalización no es un fenómeno nuevo, pues comenzó tímidamente circa 5.000 a.C, cuando surgen las primeras comunidades complejas. Las guerras y los intercambios se multiplicaron por toda la latitud este-oeste de Eurasia, desde Finisterre hasta Pekín, pasando por la ruta de la Seda. El mercantilismo del siglo XVI y el Descubrimiento de América sólo aceleraron el proceso, uniendo el Nuevo Mundo con el Viejo y añadiendo el África negra y las Antípodas.

Hoy las divisas se guarecen en paraísos fiscales opacos mientras que las clases medias pueden comprar experiencias en paraísos de sol y playa (que muchas veces coinciden con los otros). Los obreros de la socialdemocracia europea ya no van al Paraíso, como en “los Treinta Gloriosos” (1947-1977), pero sí que un mayor porcentaje de la población global está conociendo la buena vida e incluso el lujo.

Pareja surcoreana comiendo pulpo vivo por diversión durante un festival gastronómico celebrado en Seúl, 2013.

Hace poco fui a cenar con una amiga hispanocoreana a un restaurante étnico. Lo mejor que podía ofrecer Seúl era una sopita con trozos (pocos) de cerdo y mucho picante (que normalmente se utiliza para camuflar el mal estado de los productos).* La cocina tradicional de un país se nutre de lo que está disponible y un país montañoso, ocupado y pobre como ha sido Corea hasta hace poco no disponía de superávit cárnico. La occidentalización; el libre mercado; los chaebols, y Samsung han provocado que su dieta haya pasado de 2.000 calorías en 1960 a 3.300; mientras que el consumo de carne se ha multiplicado por cinco.

Pero volviendo a Fukuyama y sus influencias. ¡Qué pretencioso es opinar que la Historia acaba cuando uno lo diga! Me indigna que el profesor Kojevé dijera que la Historia acababa en Jena. Con la victoria de Napoleón en esa batalla los ideales de la Revolución Francesa se habrían propagado por Europa y la humanidad había llegado a su cenit. ¿Y por qué no en Austerlitz?, cuyo sol fue mucho más glorioso, ¿o tal vez durante el cañoneo de Valmy?

Napoleón escribiendo la última página de la Historia en la batalla de Jena-Auërstadt.

Claro, que esto Kojevé lo decía en 1930, antes de la guerra más sangrienta de la humanidad y antes de cuarenta años de Guerra Fría. Es fácil rescatar del cubo de basura la Historia a pensadores obsoletos cuando cambia la coyuntura, cuando realmente lo que ha impedido que la Historia siga su curso ha sido la espada de Damocles nuclear.

Fukuyama quizás se refiere a que las guerras a gran escala entre potencias han terminado. Pero conflictos limitados, a veces no declarados, se han producido con cierta frecuencia desde entonces. Empezando por la guerra de los Bálcanes, misiones humanitarias en el Cuerno de Africa (de las que se tiene que huir con el rabo entre las piernas), la operación de castigo contra Afganistán, la invasión de Irak o la anexión de Crimea.

Es cierto que ahora las guerras se declaran con más cuidado. La propaganda se ha perfeccionado mucho desde el Britons, your country needs you de Lord Kitchener, y para engañar a la lupa de la opinión pública es necesario cocinar los casus belli mejor que antes. La posesión y desarrollo de armas de destrucción masiva o el bombardeo de civiles con gas sarín valdrían.

Proceso de formación de una isla artificial china, 2015.

Muchos conflictos regionales vienen arrastrándose desde la Segunda Guerra Mundial o la descolonización. Tenemos el inestable borde indo-pakistaní; la bomba de relojería israelí, la megalomana Corea del Norte; una África trazada con escuadra y cartabón; el Estado Islámico adueñándose de los vacíos de poder, y antiguas grandes potencias que siguen jugando sus partidas de Risk particulares.

China está construyendo islas artificiales por todo el océano Pacifico (en donde pueden repostar sus submarinos nucleares). Amparándose en una vieja reivindicación de las islas Paracelso ha soltado un órdago a sus vecinos con su “línea de los nueve puntos”, tratando se adueñarse del 90% del mar de China meridional y de su zona económica exclusiva. Aquí no hay más ideología que las relaciones internacionales y el reparto de zonas de influencia.

Integristas islámicos antes de atentar en el aeropuerto de Bruselas, 2016. La crisis y los enemigos internos y externos alimentan al populismo y al nacionalismo.

Fukuyama también asegura de que no hay motivos para que vuelva el fascismo, aclarando que no por no plantear un modelo de sociedad valido, sino porque fue completamente derrotado. A mi entender el ultranacionalismo (Japón) y el populismo, que están floreciendo por Europa son primos hermanos de ese modelo; el cual revive como ave fénix en tiempos de crisis o como reacción a un enemigo externo (o interno).

Además la credibilidad del neoliberalismo es cuestionada por organismos como la CEPAL, que postula que el subdesarrollo del Tercer Mundo está ligado a la industrialización de los países productores de manufacturas (que continuan subsidiando su agrícultura mientras exigen a los países pobres la apertura a sus exportaciones). Como diría el historiador israelí Harari el Libre Mercado vendría a ser un Dios intersubjetivo al que le podríamos rendir pleitesía sin problemas en el hemisferio norte.

En cuanto a la pregunta de si sería posible un régimen distinto a la democracia liberal; falta por añadir algunas variables que desestabilizarán toda la ecuación y plantearan problemas éticos sin precedentes: robots y superhumanos.

Cinco robots Kiva de la plantilla de Amazon. No se afilian a sindicatos, no paran a la hora del bocadillo, no cobran sueldo y trabajan a velocidad de vértigo. PINCHA PARA VER.

Si hacemos caso de las maravillas que nos anuncian desde Silicon Valley en no muchos años en la mayoría de los trabajos los seres humanos serán sustituidos por Inteligencia Artificial. Por fin nos libraremos de la maldición bíblica del trabajo. Si los Estados no quieren una revolución violenta, como las que Fukuyama dice extintas, lo mejor será abrir el melón de la renta básica universal.

Lo que si le voy a comprar a Fukuyama es la parte del “último humano”. Cuando sea posible editar el genoma de nuestros hijos para dotarles de capacidades sin paragón pocos se resistirán a ello. Paulatinamente surgirá un nuevo genero de Homo Superior que desbancará a los sapiens que han tenido que reproducirse manualmente. ¿Y quién sabe qué tipo de moralidad tendrán?

Los chinos tenían una maldición contraintuitiva: “ojalá vivas tiempos interesantes”. Conviene rescatarla porque estos tiempos posmodernos, y los que están por venir, no van a carecer de sobresaltos.

Carlos de Lorenzo Ramos

Fuentes consultadas:

FUKUYAMA, Francis, El fin de la Historia y el último Hombre, Planeta, 1992

STIGLITZ, Joseph E., El malestar en la globalización, Taurus, 2002

HARARI, Yuval Noah, Sapiens, De animales a dioses, Debate, 2015

HARARI, Yuval Noah, Homo Deus, Breve Historia del mañana, Debate, 2016

DIAMOND, Jared, Armas, gérmenes y acero, Debate, 2016

JUDT, Tony, Algo va mal, Taurus, 2016

También se restregó contra su culo un sudamericano con la cara de Mickey Rourke tras la cirugía estética en el museo del Prado, delante del tríptico del Jardín de las delicias, y A. recorrió varios pasillos llorando sin afrontar los hechos.

O tal vez A. T. lloró al verse reflejada catárticamente en la monja-cerda de la obra del Bosco (y no porque los dientes de su arco inferior estén apiñados como los de un jabalí). Las interpretaciones sobre los cuadros del pintor brabanzón han dado que hablar durante cinco siglos, pero no menos misterioso es el comportamiento de las hispanonorcoreanas, una combinación interesante de genes y culturas, fruto de la globalización (¡que han llegado más lejos que el rango de sus misiles intercontinentales!).

Quise dotarla de unicidad y halagué sus vestidos vaporosos, sus jerseys de cuello demasiado alto, su armadura de besugo áureo, sus sombreros de bellota, sus zapatos de patricia romana (de su cuerpo podría destacar una saludable capa de grasa y unos muslos que presumía fuertes), pero la china d ojos grandes y hermosos nunca desnudó su alma (que o bien no tiene nada que desnudar “todavía” o su personaje impostado es nauseabundo). Solo mostró algo de su naturaleza cuando creyó profanada la inocencia que desea aparentar ante la sociedad, cuando su fondo es el de una ambiciosa que ve las relaciones personales como contactos para trepar profesionalmente en el circuito del arte. A. es de esas católicas hipócritas, con una crianza llena de ideas preconcebidas (sus padres hicieron un buen trabajo con ella), que confunde sabiduría (opinión desinformada en su caso) con pedantería y que repite como un lorito lo que ha leído en algún libro mal elegido.

Citando a Saint-Exupéry “era una zorra igual que otras, pero la hice mi amiga y se hizo única en el mundo”.  Cuando diagnosticaron de cáncer a mi madre algún resorte se debió activar en su cerebro y decidió que no merecía continuar con mi amistad, que no iba a ser productivo. Estas son algunas palabras que le gustan (he leído alguna conversación privada suya): “ahora mismo no me conviene”, “tengo otras prioridades”…etc, y “rezo por tu madre” (es una frase vacía de contenido que dicen los católicos cuando fingen tener interés por alguien)

Mi conclusión es que A. es un híbrido vigoroso y pretencioso (las mulas trabajan hasta desfondarse), pero de talento no superior a la suma de sus partes entre dos. Si la araña de google lo indexa y lo lee sería bueno que se confesase consigo misma y que acomodase lo que piensa, con lo que dice, con lo que hace, con lo que es (es un ejercicio que puede realizar cualquier lector de Historiavera). Ni siquiera es lo que aparenta en un primer momento, y no tiene capacidad para manejar la ironía. Muy a mi pesar, creo que es un don demasiado exclusivo y no puedo pretender verlo en otra gente. Qué solo estoy en este mundo, aunque le doy las gracias a A. por enseñarme a distinguir que “lo conveniente” (que es provechoso o útil) no es lo “bueno” (la verdad).

La creación de la seudocientífica raza aria (1880-1900)

die woge frtiz klimsch

“La ola”, escultura en mármol de Fritz Klimsch, 1940. Idealización de la mujer aria en el arte del Tercer Reich.

La raza aria es un invento de los pensadores alemanes del siglo XIX, cuyos postulados fueron capitalizados por el régimen nazi para llevar a cabo su política de exterminio

Fue el intento de sostener científicamente el origen y determinar las características de la supuesta raza aria (que significa noble en sánscrito) lo que llevó a Heinrich Himmler, líder de las SS, a financiar investigaciones para avalar su cosmovisión (y que acabó con millones de vidas). Pero el termino ario es muy anterior a su manipulación por el Tercer Reich y nace ligado a un idioma no a un “pueblo” prehistórico.

Surge en el siglo XIX a través de una línea de investigación sobre el idioma protoindoeuropeo, lengua madre común al latín, griego, persa y sánscrito (lenguas indoeuropeas intermedias). Actualmente se ha rastreado el protoindoeuropeo hasta hasta la cuenca del Mar Negro en el 3.500 a.C, y es a partir del 2.000 a.C donde encontramos rasgos de diferenciación en las lenguas provenientes de ella. A esta conclusión se ha llegado a través de análisis matemáticos2

arbol indoeuropeo

Árbol de la familia de las lenguas indoeuropeas.

Según los planteamientos seudocientíficos de los etnologos racistas del Tercer Reich la “raza superior aria” migró desde los montes Urales en dos oleadas compartiendo su cultura superior con “pueblos inferiores”, convirtiéndose en su casta dirigente y “mezclando su sangre”. Una se dirigió hacia Europa dando origen a la civilización griega y la romana y otra al sur de Asia, influenciando a los pueblos iranios e indostánicos.

Si bien los primeros académicos consideraron el termino ario como lingüístico, cultural y religioso, el novelista francés Arthur de Gobineau (1816-1882) lo elevó a categoría racial en Un ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas. Gobineau creía en la superioridad de los aristócratas sobre la gente común y de la “raza blanca” sobre las “razas amarillas y negras”. Apuntaló sus teorías como diplomático en Persia y Brasil durante el Segundo Imperio Francés.

Encontramos en sus conclusiones la base sobre la que trabajarán los posteriores apóstoles de la raza aria:

  • El factor racial es decisivo para establecer la causa de la muerte de las civilizaciones.
  • La especie humana está dividida en razas. La raza aria posee “el monopolio de la belleza, de la inteligencia y de la fuerza”.
  • Las diez grandes civilizaciones que han existido, incluyendo las tres grandes civilizaciones precolombinas, han logrado su grandeza al haber sido dirigidas por nobles arios.
  • La caída de estas civilizaciones se debió al mestizaje.
arno breker bereitschaft 1937

“Bereitschaft”, escultura en bronce de Arno Breker, 1937. Los arios poseían el “monopolio de la fuerza, de la inteligencia y de la belleza” según Gobineu.

Gobineau fue muy amigo del compositor Richard Wagner (1813-1883) que popularizó sus teorías en Alemania a través de su periodico Bayreuther Blätter (pese al sentimiento antialemán en Francia tras Sedán, Gobineau se consideraba descendiente de los francos). El compositor alemán tenía Un ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas como libro de cabecera e influyó en sus últimas operas (Parsifal, Heroismo y Cristiandad). El músico alemán y el novelista francés mantuvieron una relación epistolar durante dos años (1880-1882). Wagner manifestaba elementos nacionalistas y antisemitas en sus libretos, y eso fue aprovechado por el nacionalsocialismo.

Adolf Hitler veía en las operas de Richard Wagner un reflejo de su propia visión de la nación alemana. En un discurso de 1922 dijo que Wagner glorificaba “la heroica naturaleza teutona…la grandeza reside en lo heroico”. 3

El racismo científico es el uso seudocientífico de técnicas e hipótesis para justificar la superioridad o inferioridad racial o el clasificar individuos mediante fenotipos. Se hizo común durante el imperialismo (1880-1914), para respaldar la “supremacía blanca”.

Ya los autores clásicos constataban en sus escritos las apreciaciones o comparaciones entre ellos y los extranjeros. El arquitecto Vitrubio y experto en antropometría (Leonardo da Vinci nombró su estudio de las proporciones humanas ideales en su honor) constató que “las razas en la parte sur de la Tierra son de baja estatura, morenos, de pelo rizado y poca sangre (sic). Esta pobreza de sangre les hace tímidos ante la espada. Por el contrario la gente nacida en los países fríos están preparados para afrontar el choque de las armas con gran coraje y sin timidez“. Posiblemente se basó en la “geografía de las razas de Posidonio (135-51 a.C)

escultura richard wagner

Busto del compositor alemán Richard Wagner, figura influyente en el Tercer Reich.

Otro pensador que creía en la supremacía de los norteños fue el filosofo Arthur Schopenhauer (1788-1860). Postulaba que las culturas y civilizaciones superiores aparte de la egipcia e hindú se encuentran exclusivamente en las razas blancas, “e incluso en gente más oscura, la casta dirigente es de piel más clara que los demás y por ello debe, evidentemente, haber migrado, por ejemplo los brahmanes, los incas y los dirigentes de las islas de los mares del sur”. 5. Aunque no se conocieron personalmente, el filosofo fue la otra gran influencia de Richard Wagner.

Durante mucho tiempo se ha ligado a Charles Darwin (1809-1882) y su revolucionaria teoría evolucionista expuesta en 1859 en el Origen de las especies con la política eugenesica nazi. La realidad es que ni él ni sus discípulos, como Haeckel, influyeron en los ideologos nacionalsocialistas ya que los nazis no creían que el ser humano proviniera del mono, por lo menos los supuestos arios (más bien de los atlantes de Ultima Thule…). Es cierto que Darwin constató diferencias entre “razas civilizadas” y “salvajes”, pero aunque este era el pensamiento imperante entre la intelectualidad caucásica de la época; no fue necesariamente el camino más directo hacia Auschwitz. 6

Es a partir de 1880 cuando una nueva generación de antropólogos y lingüistas toma el relevo sobre las tesis sobre la raza aria. Aparece la denominada raza nórdica, una subraza caucásica. Theodor Poesche(1825-1899) propuso su origen en los pantanos del Prypiat, en Ucrania, pero la teoría que más caló fue la del vienés Karl Penka(1847-1912), que popularizó en origines ariacae la procedencia escandinava (Hiperborea) de los arios y sus características morfológicas: rubios, altos, de iris azul y de cabeza dolicocéfala (larga y delgada).

mapa de mercator hiperborea

Mapa de Mercator con Hiperbórea en el centro (círculo polar ártico), 1595. Una de las cunas de la supuesta raza aria.

Y llega Friederich Nietzche (1844-1900), otro invitado habitual a las sobremesas sobre nazismo. Un personaje que fue instrumentalizado tanto por anarquistas como por nacionalsocialistas, pero que sus ideas sobre el honor y el sentido del Estado calaron en el ambiente pangermanico de principios del siglo XX. Sus ideas estuvieron muy presentes entre la intelectualidad de la época (aunque no se leyeran sus libros). Hablaba en la Geneaologia de la moral (1887) de “bestias rubias” como aventureros amorales que supuestamente habían sido progenitores de las culturas creativas. Tanto esta idea como la del Superhombre fue incorporada a la tesis aria. 7

Para finalizar el siglo XIX hay que hablar del mapa racial de Europa que elaboró el antropologo francés Joseph Deniker (1852-1918). Dividía a las razas caucásicas del subcontinente en seis primarias: nórdica, atlanto-mediterránea, oriental, adriatica, ibero-insular y occidental; y cuatro secundarias: sub-nórdica, noroccidental, vistulana y sub-adriática.

mapa de las razas joseph deniker

Mapa racial de Europa elaborado por el cientifico racista Joseph Deniker, 1899.

Este mapa fue consultado por el científico racista neoyorkino Madison Grant (1865-1937) para fijar, según él, las características de la raza nórdica en el best-seller The passing of the Great Race (1916):

“De cráneo alargado, piel blanca, con pelo rubio o castaño y ojos claros. Los nórdicos habitan en los países alrededor del Mar del Norte y el Báltico e incluyen no solo los grupos escandinavos y teutones, sino también otros grupos que aparecieron en el sur de Europa y Asia y son representantes del lenguaje y cultura aria“. 8

Con este extracto del que ha sido considerado el “Manifiesto del racismo científico”, repudiado en América en los años 30 y en todo el mundo a partir de 1945 concluimos la primera parte de la creación de la raza aria.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

Kortlandt, Frederik (1990). “The Spread of the Indo-Europeans” (PDF). Journal of Indo-European Studies 18 (1–2): 131–140.
3. Volker, Ulrich, 2016, Hitler: Volume I: Ascent 1889-1939, pag 47, Bodley Head
5. Schopenhauer, Arthur, Parerga and Paralipomena: Volume 2: Short Philosophical Essays, Cambridge University Press
6. http://home.uchicago.edu/~rjr6/articles/Was%20Hitler%20a%20Darwinian.pdf
7. Lincoln Bruce, Theorizing Myth: narrative, ideology, and scholarship, pag 251, Chicago University Press
8. Madison Grant, “The Passing of the Great Race”, Scribner’s Sons, 1921, p.167

Cómo matar un oso con un cuchillo

el renacido ataque oso 2

Hugh Glass, interpretado por Leonardo DiCaprio en la película El Renacido, en un mano a mano contra una osa furiosa, cuenca alta del río Misuri, 1820.

El ser humano nace aparentemente desvalido, nada en su anatomia parece representar una amenaza. Otros carnívoros poseen mandíbulas quebrantahuesos, zarpas para desgarrar la piel o una vista y olfato soberbios. Y aún así estos homínidos de metro setenta son los reyes de la cadena trófica, superdepredadores ante los cuales todos los seres vivos se someten y le sirven de alimento.

Esto es así porque sus armas más poderosas son invisibles: es su mente preclara, la capacidad de compenetrarse con otros humanos y el uso de herramientas las que le entronizan. Pero, ¿qué pasaría si se enfrentaran individualmente un humano y un oso?. Que el plantígrado despedazaría a su presa y añadiría proteínas a su dieta en el 100% de los casos.

Theodore Roosevelt

Thedore Roosevelt ataviado con ropas de trampero decimonónico, 1876. Salía a montear con la pretensión de matar un oso con su cuchillo Bowie. Él encarna el espíritu de este artículo.

Añadamos otra variable a la ecuación. ¿Y si le damos al sapiens un buen cuchillo de acero? La respuesta es que probablemente el humano acabaría en la barriga del oso de todas formas, pero no sin antes haber hincado su “variable metálica” en algún punto débil del úrsido.

Este improbable duelo, a no ser que uno se pierda por Yellowstone, puede verse en la película de Leonardo DiCaprio “El Renacido”. Una escena complicada de rodar en la que el oscarizado actor es destrozado por una osa hasta que éste consigue sajarle la arteria carótida con un cuchillo Bowie. Al igual que su contrapartida en la vida real, el trampero Hugh Glass, acaba tan cosido a zarpazos que es “dado por muerto” y enterrado vivo. Pero Glass sobrevive y emprende un viaje de venganza a través de la nada (la cuenca alta del río Misuri en 1820) para dar caza sus ex-colegas.

En el celuloide la osa surge de entre la maleza y se topa con Glass; ante el encontronazo su instinto maternal la impele a atacar inmediatamente. Como buena osa espera que sean sus cachorros los que rematen al aventurero y aprendan el noble oficio de alimentarse, ventana de oportunidad que aprovecha Glass para acuchillarla.

rambo cuchillo bowie

John Rambo es uno de esos héroes de acción del celuloide que jamás se separaba de su cuchillo Bowie.

Los osos de hoy han aprendido a evitar el contacto con las personas, pues no forman parte de su menú habitual, compuesto por un 80% de vegetales, ni comparten hábitat. Pero si un intruso (o un lector de Historiavera) decide acercarse demasiado, o el oso ha perdido su miedo al Hombre, le conviene saberse los rudimentos del manual del mata-osos.

La primera lección es evitar a toda costa el desigual enfrentamiento. Lleva siempre una campanilla cuando cruces su terreno, habla o canta, para que el oso te sienta y se marche. Si te ve en la lejanía y se acerca mantén la calma e intenta parecer lo más alto posible. Si continua rondándote significa que te considera una presa: alza el tono y no le enseñes la espalda ni en pintura. Sube los brazos para parecer más alto.

Si el oso se abalanza contra ti posiblemente sea un amago: te está tanteando. Aquí es donde el manual recomienda adoptar una posición fetal o hacerse el muerto, con los órganos vitales protegidos por el suelo y los brazos contra la nuca.

manual sobrevivir a un oso

El manual recomienda recostarse contra el suelo y proteger la nuca con los brazos. El oso puede o no marcharse.

Pero no nos engañemos, una vez el oso te ha considerado comida más te vale desenfundar ese cuchillo que te va a permitir ser la excepción de la ecuación. Correr no te va servir de nada, los osos se desplazan a 55 km/h en distancias cortas, pero puedes intentar zigzaguear hacía la salvación ya que el caniforme tiene un gran centro de gravedad y puede que el cinturazo sirva para evitar un zarpazo in extremis.

Antes de desenvainar el arma blanca contra el plantígrado quedan más cartas que mostrar, para que luego no vengan marcadas, y como el humano puede estudiarlas y el oso no, esto es una ventaja más para el sapiens. La principal baza humana es el intelecto y del oso basta con exponer los descuelles de su mortífera morfología, su comportamiento usual y con que especies extantes puedes luchar.

El Hombre cuenta con su excepcional cerebro, perfeccionado para resolver los problemas de los cazadores-recolectores durante el Pleistoceno (50.000-10.000 a.C), que iban desde como evitar el incesto a la interpretación de amenazas leyendo rostros. Es un órgano plástico que se adapta a los problemas recurrentes, y en el pasado fue común disputarles las cuevas a los osos cavernarios. En la actualidad este tipo de conocimiento no es prioritario.

osa negra

Osa negra americana protegiendo a su camada de cinco oseznos. Procura no activar su instinto maternal poniendo tierra de por medio.

La familia de los úrsidos se compone actualmente de ocho especies, divididas en tres familias, de la que solo debe atemorizarnos la de los ursinos, ya que el oso panda se alimenta exclusivamente de bambú. El rival estándar en España sería el oso pardo cantábrico, pero el candidato de consenso y el que ha protagonizado innumerables relatos de frontera es el oso negro americano. Será éste contendiente que habita desde el Yukón en Alaska a Sierra Gorda en México del que demos las estadísticas. Su “reducido” tamaño lo hace asequible, a diferencia del oso grizzly (si solo tienes un ridículo cuchillo contra un grizzly mejor encomienda tu alma al diablo o reza un padrenuestro).(*)

habitat de los osos negros americanos

Zona de combate en la que encontrar ursus americanus.

Los machos del ursus americanus pesan de media 120 kg y las hembras unos 80 kg, pero los ejemplares más poderosos pueden doblar ese peso. Estos osos no hibernan, solo permanecen aletargados, así que es complicado pillarles con la guardia baja. Cuando se yerguen sobre sus patas traseras su altura roza los dos metros, posición de fuerza desde la cual descargarán el primer zarpazo. Una vez derribada su presa, la aplastarán contra el suelo y la darán muerte con pasmosa torpeza; no les interesa morder la yugular para acabar rápidamente el trabajo, simplemente comenzará a eviscerar al animal aún vivo.

Que el bicho sea curioso y se ponga de pie no significa que le demos personalidad antropomorfa. Ahora si puedes sacar el cuhillo. Lo ideal es poder interponer un can fiel u otra persona entre ti y el úrsido, pero si no es posible, ofrécele el brazo para que lo muerda, y comienza a acuchillarle de abajo arriba una y otra vez en el cuello, bajo la quijada. Sujeta firmemente el arma para no se te escurra si golpeas bruscamente un hueso.

Es vital hacerle daño pronto, ya que si el oso se nota herido puede darse a la fuga o que la sangre deje de regarle el cerebro y se desplome. Pero esto posiblemente no ocurra ya que los osos están acostumbrados a luchar entre ellos y tienen la piel gruesa y un elevado umbral de dolor.

mark matheny caza osos

Mark Matheny sobrevivió a un ataque osuno y fundó una empresa de sprays de pimienta.

La conclusión de este artículo es palmaria: no conviene adentrarse solo en territorio ursino; es mejor evitar el enfrentamiento, y si este se produce un bote de spray de pimienta, una lanza o una escopeta recortada son más útiles que un cuchillo. Nuestros ancestros debían enfrentarse a este tipo de problemas con poco más que palos largos rematados por una punta de sílex, pero ya hace mucho tiempo que su manual del mata-osos cayó en el olvido.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

(*) Si seguís empeñados en enfrentaros a un oso grizzly, podéis intentar adquirir la armadura grizzly-proof diseñada por Troy Hurtubise para el documental de 1996 Project Grizzly (abandonó el proyecto en su versión Mk VI después de pasar cinco días a la intemperie sin conseguir que le atacase ningún oso).

project grizzly escena

Escena del documental Project Grizzly de 1996, en la que se pone a prueba la armadura anti-grizzly definitiva. PINCHA PARA VER.

 

Castellanos devorados por los aztecas

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Codex Magliabechiano (s.XVI). Se compone de 96 páginas y muestra dioses, costumbres, ritos y creencias cosmogonícas aztecas.

Bernal Diaz del Castillo narra en su relación de la Conquista de México el trágico fin de muchos castellanos, sacrificados de forma ritual, desmembrados, y posteriormente comidos por los mexicas

La cata azteca de español incluía degustación ritual de “frentes y las orejas, lenguas y labios, los pechos y brazos y molledos, y las piernas y aun sus naturas”, mientras que el tórax y las vísceras eran despedazados como menudillos con navajas de obsidiana y ofrendados a serpientes y jaguares, que se alimentaban de los despojos ibéricos.

Así lo narra en sus memorias el Conquistador castellano Bernal Diaz del Castillo; que aduce tres motivos que legitimaban el enseñorearse de Mesoamérica; erradicar: la sodomía, la idolatría y la antropofagia. El primer argumento es falso, el segundo cierto, pues no adoraban a la “Virgen Maria y a su niño prescioso” sino a dioses crueles a los que había que regar con sangre y del tercero, considerado demoniaco, hay pruebas fehacientes, pero los expertos debaten acaloradamente acerca de sus causas.

conquistador español caballo

Los guerreros mexicas se afanaron en capturar teules y caballos vivos para el sacrificio. Los españoles peleaban sin dar cuartel.

A lo largo de muchos pasajes de su crónica, “La Verdadera Historia de la Conquista de Nueva España”, Diaz del Castillo retrata vívidamente el fin de sus compañeros. A cuarenta y tantos soldados de Pánfilo de Nárvaez que huían de Tenochtitlán tras la Noche Triste se les sacrificó de esta forma:

Hallose allí en aquel pueblo mucha sangre de los españoles que mataron por las paredes, con que habían rociado con ella a sus ídolos, y también se halló dos caras que habían desollado y adobado los cueros como pellejos de guantes, y las tenían con sus barbas puestas y ofrescidas en uno de sus altares. Y asimismo se halló cuatro cueros de caballos curtidos, muy bien aderezados, que tenían sus pelos e con herraduras, y colgadas a sus ídolos en el su cu (templo) mayor”. Y hallose muchos vestidos de los españoles que habían muerto, colgados  y ofrescidos a los mismos ídolos. Y también se halló en un marmol de una casa adonde los tuvieron presos escrito con carbones: “Aquí estuvo preso el sin ventura de Juan Yuste con otros muchos que traía en mi compañia”.

El de Medina del Campo no vio con sus ojos muchas de las crueldades que atribuye a los aztecas, como el gusto del emperador Moctezuma por la carne de muchacho. También comparaba a los indígenas aliados con una bandada de buitres, como los que seguían a los ejércitos en Europa: avidos de carroñar carne. Pero lo que si vivió, cuando asediaba Tenochtitlán junto a Hernan Cortés, fue el como los soldados castellanos eran sacrificados al atardecer en lo alto del teocali mayor entre gritos espantosos y un atronador tambor que le helaba hasta el tuétano de los huesos.

Y con unos navajones de pedernal les aserraban los pechos y les sacaban los corazones buyendo, y los cuerpos dabanles con los pies por las gradas abajo, y se comian las carnes con chimole.

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Escena de la película Apocalypto (2006). Ubicada en Guatemala en 1511, plasma los masivos sacrificios humanos mayas antes de la llegada de europeos.

A los teules les sacaban el corazón aun palpitante del pecho y arrojaban escalera abajo sus cuerpos, donde eran despedazados. Su carne cocida era comida por nobles, las vísceras alimentaban a las bestias del zoológico y sus calaveras eran colocadas en un altar de cráneos.

Son muchas las crónicas de la Conquista de América o los códices ilustrados que hacen referencia a estas crueldades, hoy sostenidas por la arqueología.  Desde 2006 un grupo de arqueólogos trabaja en el yacimiento de Zultepec, donde se han hallado los restos óseos de una caravana de 550 personas (españoles e indígenas), entre ellas mujeres y niños, que iban a México desde Veracruz en julio de 1520.

Tras ser emboscados por los aztecas, los españoles fueron retenidos seis meses mientras se les iba sacrificando por tandas. A las mujeres, preñadas, les abrieron los pechos y se les extrajo el corazón mientras que otros prisioneros fueron decapitados. Los restos de carne humana hervida prueban su posterior consumo.

El Estado azteca fosilizó el canibalismo, una practica tabú en occidente, dentro de una estructura cosmogónica, dando lugar al fenómeno de la Guerra Florida, en la cual los mexicas se abstenían de someter a una serie de Estados próximos, como Tlaxcala, para así capturar prisioneros y sacrificarlos a Huizilopochtli, mientras que en lugares más alejados expandían su imperio. Este terrorismo de Estado serviría además para inculcar miedo a posibles rebeldes, mantener el élan de la casta guerrera mexica y legitimar la posición de los gobernantes.

codice sacrificio humano

“Y con unos navajones de pedernal les aserraban los pechos y les sacaban los corazones buyendo, y los cuerpos dabanles con los pies por las gradas abajo, y se comian las carnes con chimole.”

Otros argumentos ecológicos explican el canibalismo ritual como una forma de las élites de obtener proteinas, tan escasas en su dieta, a pesar de la existencia venados salvajes, pecaríes, pesca lacustre, pequeños perros y guajolotes (pavos) y diversas fuentes de proteína vegetal.

A.E. Brailovsky aclara que el ser humano es un “mal conversor energético”. Nace prematuro y con una cabeza desproporcionada para dar cabida al cerebro, y necesita meses para compensar ese desarrollo extrauterino. Para crecer debe comer mucho más que otros animales. Un pavo necesitaría 3 kilos de maíz para producir 1 kilo de carne, un ser humano más de 100 para pesar ese kilo de magro (¡y 20 años!). Aplicando la lógica se deduce que no es rentable la cría de aborigen como ganado.

Sin embargo hay argumentos en contra de que los aztecas practicaran el sacrificio masivo de personas. León Portilla los compara con la teofagia cristiana, donde la eucaristía simboliza la consunción del “cuerpo y la sangre de Cristo”. Otros historiadores creen exageradas y parciales las crónicas de los frailes y conquistadores del siglo XVI, y algunos afirman que solo eran consumidos los guerreros capturados en justa lid. Bernal Diaz comenta en reiteradas ocasiones que liberaron a muchos indios cebados para ser comidos, y que los aztecas sacrificaban a jóvenes y doncellas de singular belleza, y de entre todos ellos los que más honor hacían a Huizilopochtli, eran los niños, considerados seres puros.

La antropofagia es un tema tabú en occidente y muchos americanistas prefieren estudiar otros aspectos de la avanzada civilización prehispánica, como su singular arquitectura, sus refinadas costumbres o sus perfectos calendarios.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

Para saber más: Desperta Ferro Historia Moderna- La Conquista de México

El garabato de Gibraltar y el pensamiento abstracto neandertal

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Campamento neandertal, por Zdenek Burian. Tradicionalmente se les ha representado como poco más que bestias.

Un simple garabato encontrado en piedra dolomita gibraltareña puede poner en el escalafón evolutivo que les corresponde a nuestros primos neandertales.

Bestias, cretinos o salvajes han sido adjetivos vertidos por los académicos contra estos humanoides de arco supraorbital marcado y faltos de mentón. Su aspecto embrutecido no casa con inventar el ajedrez, pero el interrogante de si su comportamiento era idéntico al del homo sapiens sigue en el aire: pensamiento abstracto, arte complejo, ritos funebres, planes de futuro, tecnología, y la capacidad de imaginar.

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Reconstrucción moderna de una mujer neandertal. No resisitieron el empuje sapien.

La clave del asunto está en la cueva de Gorham, Gibraltar, en un grabado tallado en piedra de 39.000 años. El dibujo se compone de varias líneas cruzadas en ángulo recto, marcadas con profundidad en la roca. Y aunque no podemos descifrar su significado, las marcas no son fruto del azar, sino intencionadas. Aparte del grabado existen pruebas secundarias de su sofistificación no animal; ellos fueron los primeros en enterrar a sus muertos. Inhumandoles junto a objetos de valor artístico, flores y animales, para su uso en la otra vida, demostraron capacidad de pensar en el futuro. Los investigadores deben estar doblemente atentos a partir de ahora para captar estos indicios.

No existen datos cuantitativos acerca de la capacidad de los homo neanderthalensis para entender el simbolismo y el pensamiento abstracto. Solo hay indicios en periodos o lugares concretos, por lo que no es fácil hacer una valoración objetiva. Si se extrapolan, como han hecho científicos de la universidad de Queensland, el número de comportamientos complejos aumenta desde el 160.000 al 40.000 a.C. Se discute si el motivo es la mayor complejidad social, el conocimiento acumulado o el aumento de tamaño poblacional.

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Grabado de 39.000 años hallado en la cueva de Gorham, en Gibraltar.

Todos los diccionarios o enciclopedias catalogan al homo sapiens (nuestra especie) como “el único animal en la Tierra que ha podido desarrollar un pensamiento abstracto, con razonamiento incluido.” Es decir que podemos racionalizar el miedo o los apetitos, buscar el placer y en definitiva abandonar el estado de naturaleza primigenio y buscar el comfort. Se contrapone a esto el análisis más minucioso de los vestigios neandertales. Se está revisando a la alza a esta especie de gran potencial evolutivo, reconociendole parte de los vicios y virtudes sapien.

Los neandertales desaparecieron paulatinamente (30.000 a.C) desplazados cuando los homo sapiens africanos, invadieron su hábitat europeo. El grabado aparece en un lugar emblemático dentro de la arqueología de esta especie: La Roca fue último enclave neandertal, de donde se extinguieron hace 24.000 años (aunque aquí hay un baile de cifras, culpa de la datación con carbono 14 de restos tan antiguos). Es en Gibraltar además donde se encontró el primer cráneo adulto en 1848, perteneciente a una mujer, 8 años antes de los vestigios “oficiales” en Alemania.

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El hombre caucasico comparte entre un 1 y un 4% de genes con los neandertales. Solo unos 10.000 neandertales y sapiens llegaron a cruzarse durante un abismo de tiempo que abarcó 130.000 años de coexistencia.

La teoría más reciente acerca de su desaparición, realizada por el CSIC en la cueva asturiana de el Sidrón, apunta a que la endogamia de sus pequeños grupos, aislados por el empuje sapiens, acabó por condenarlos genéticamente, produciendo individuos incompletos. Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar las primeras vertebras cervicales de tres individuos y encontrar anomalías congénitas en el atlas, la unión de la columna y el cráneo. En las poblaciones humanas actuales esa deformidad se presenta entre en un 1% y un 4%, mientras que en el Sidrón aparece en 2 de cada 3 individuos.

Otras explicaciones acerca de su evaporación física incluyen cambios climáticos (la estepa se enseñoreo de Europa), pandemias que nos precedían, la competencia feroz por los recursos disponibles o el exterminio sistemático. La teoría más bonita es la que dice que los llevamos dentro de nosotros mismos. Existen casos documentados de hibridación sapiens-neandertal, el quid de la cuestión es saber cuanto porcentaje de ADN porta el hombre caucásico (1-4%).

Merece la pena aupar de nivel a estos seres cercanos a los hombres sabios, independientemente de que pudieran expresar o no sus pulsiones. Tal vez esos garabatos geométricos eran un grito desgarrador a un mundo cambiante que no comprendían, o tal vez solo estuvieran afilando su cuchillo de hueso. Respeto ante todo: algun troglodita coló sus genes en nosotros.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

 

El alcohol antes del combate: valor en una botella

calle de constantinopla siglo VI

Una sórdida calle de Constantinopla en el siglo VI. El ejército no era cuna de alcohólicos, pero el consumo frecuente fomentaba el vicio allende la batalla y lo acompañaba con juego y putas

Desde siempre el Hombre ha buscado maneras de aumentar artificialmente su valor, y a veces lo ha encontrado dentro de una botella.

Los beneficios de las bebidas espirituosas en combate son muchos: el más importante es el de mantener a raya la angustia que genera la visión del enemigo, y más si avanza lentamente (la parsimonia de los Tercios españoles ponía los pelos de punta). Esa calma antes del choque era desquiciante y el alcohol ayudaba a controlar los nervios. También tienen valor anestésico frente a las heridas (Homero lo menciona en la Ilíada). Muchos beberían alcohol en espera de recibir una herida penetrante para mitigar su dolor; mientras que después del combate se consumía como transición de la inhumana tensión a la rutina cotidiana.

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El orden y la disciplina son la antítesis del alcohol. El estrés extremo del combate, sin embargo, hacía necesario el liquido báquico como suplemento de coraje en el choque cara a cara.

Mantenía el historiador John Keegan que “toda batalla, excepto quizás la primera de una guerra, o el primer combate de una unidad novata, siempre crea ansiedades. Aunque los soldados fueran jóvenes y vigorosos, se anteponía el nerviosismo a la excitación. Beber alcohol es inseparable de la preparación y del combate mismo. El alcohol deprime reflejos de autoprotección e induce a la aparición de sentimientos de coraje.”

En la época antigua el uso y abuso de alcohol antes de la batalla era un incentivo para los hoplitas griegos. Las demandas del combate cara a cara entre falanges lo exigía. Existen pocas pruebas en la literatura, pero está claro que beber antes del combate era algo rutinario. Los escritores pudieron ocultar este hecho por considerarlo insignificante o porque mencionarlo les causara rechazo. La sola mención de alcohol evoca a abuso y desorden, lo que puede ser malo para la reputación del comandante si pierde la batalla o disminuir su gloria si se aduce que el enemigo estaba ebrio e inoperante.

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Excederse en la ración de alcohol podía convertir una hueste disciplinada en una turbamulta desbocada. Aquí unos furiosos hoplitas en persecución.

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Valor en una botella. La ginebra era el secreto del coraje holandés.

En el siglo XVII se acuñó la frase Dutch Corage. Ese coraje lo encontraban los holandeses en una botella de ginebra, como observaron los británicos durante la Guerra de los Treinta Años, aumentando su agresividad. Los ingleses se aficionaron tanto al término como a la ginebra, que consumieron desde entonces. Otra versión traslada el dicho a 1665, durante la Gran Peste de Londres. Velas de ninguna nación osaban acercarse a llevar suministros a la ciudad enferma, pero un grupo de capitanes holandeses se atrevió a llevarlos, sin tocar puerto. En honor a ellos se habría acuñado el termino valor holandés, aunque más tarde se lo ligó exclusivamente al consumo de alcohol.

cuadrado ingles waterloo 1815

Cuadro británico en Waterloo (1815). La “escoria de la tierra” del duque de Wellington soplaba pero daba el do de pecho.

Durante las Guerras Napoleónicas las raciones de licor abundaron. Antes de Waterloo (1815) los casacas rojas de Wellington estaban muy cansados, lo que amortiguaría el miedo, pero muchos también habían bebido. El Duque de Hierro opinaba de sus soldados, la escoria de la tierra, que eran una banda de borrachos y pendencieros, pero que en batalla daban la cara como los mejores. Los médicos llevaban ginebra tanto para los heridos como para compartir algún trago ocasional; y a uno de los cuadros que resistió la carga de los coraceros franceses se trasladó un barril rodando. En las últimas fases de la batalla esos soldados bebidos fueron los más inmisericordes con los franceses en fuga.

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) institucionalizó las raciones de combate que contenían alcohol para las tropas del frente. Aunque el gobierno francés prohibió la absenta, a los poilus se les entregaba media botella de vino diaria. Los alemanes recibían brandy y cerveza. Los rusos mientras tanto prohibieron el vodka, para prevenir su tendencia al abuso, aunque en la Segunda Guerra Mundial se les suministró 100 gramos diarios (las tropas siberianas tenían tendencia a beberse el anticongelante de las ametralladoras y a quedarse ciegos en consecuencia).

soldado siberiano segunda guerra mundial

Soldado siberiano soviético, Segunda Guerra Mundial. Sumamente aficionados a las raciones de vodka (y a todo lo que llevara alcohol).

En el caso inglés hubo controversia acerca de si una ración diaria de ron era eficiente. Si se les preguntaba a las tropas respondian claramente que “alimentaba, calentaba y estimulaba”. En general se aceptó que en casos de fatiga y estrés extremo el ron “enviaba energía al organismo instantáneamente”. El coronel J.S.Y Rogers, del 4th Black Watch, expresó contundentemente que sin una ración de ron y otra de café antes de atacar la trinchera enemiga “no creo que hubiésemos ganado la Gran Guerra”.

Pero muchas veces ir bebido ha sido desastroso para el bando o el individuo que ha incado el codo. El 6 de junio de 1944, la noche del Día D, infantería británica a bordo de planeadores tomó intacto el puente Pegasus. Los alemanes no volaron el puente sobre el Orne porque su comandante en vez de dar la orden bebía vino con su novia francesa. O el caso en el que los príncipes rusos fueron masacrados por la Horda Azul mongola en 1377: habían ingerido tanta cerveza que murieron como patos en un estanque. El jefe supremo, Ivan Dmitriyevich se ahogó incluso antes de que llegaran a él los jinetes esteparios. La propia Troya cayó, según cuenta la leyenda, mientras los dárdanos se embriagaban durante un banquete. Los aqueos descendieron del caballo, y el resto es “historia”.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com