La Legión Portuguesa de Napoleón

legion portuguesa napoleon caballeria

La Legión Portuguesa durante la campaña de Rusia en 1812.

Napoleón los llamaba su “infantería negra”, 5.000 soldados mercenarios portugueses que le acompañaron en sus últimas campañas

La Legión Portuguesa fue creada por Napoleón tras la ocupación del país luso por Junot en 1808. De un deposito de 30.000 soldados profesionales se procedió a licenciar a los elementos menos fiables: aquellos con más de ocho años de servicio, a los oficiales sospechosos de ser antifranceses o los soldados casados. En general se preferían a los reclutas “verdes”, con menos de un año de servicio, ya que eran más maleables. Finalmente se mobilizaron 9.000 militares para la Grande Armee, incluyendo a tropas ligeras de élite.

El 12 de noviembre de 1807 el Gran Corso dio la orden que creaba la Legión y en febrero de 1808 se empezó a organizar; poco antes del estallido de la Guerra de Independencia Española. Por ello hubo muchas deserciones en el trayecto desde Portugal a Francia, cruzando la Península Iberica. Los renegados se unieron a la guerrilla o regresaron a su país. Algunos elementos permanecieron con el ejército galo, con la notable participación de un batallón de infantería ligera en el primer sitio de Zaragoza. Solo llegaron a Francia 4.000 soldados y 680 jinetes que se reorganizaron en 5 regimientos de infantería y dos de caballería. Con el paso del tiempo la Legión se nutrió de prisioneros prusianos y españoles, debido a la perdida del caladero portugués.

Napoleón recibió en persona a la mescolanza de soldados que llegó, todos en deplorable estado y con uniformes distintos. Sin embargo trató a los oficiales con amabilidad, les ofreció cenar e invitó a la tropa a comer con la Guardia Imperial. La magnificencia de la corte napoleónica impresionó a los reclutas, y los soldados, que temían que se les tratara mal, se fueron complacidos por el oropel napoleónico. Bonaparte, complacido, escribió a Bessieres diciéndole que si tenía confianza en los portugueses podía usarlos, e hizo notar que los sargentos eran bastante buenos.

legion portuguesa napoleon 1812

Un observador dijo del aspecto de los jinetes que: “su ropa era enteramente marrón, al igual que su cara”.

Según las memorias de Dezydery Chaposwki, un lancero polaco de la Guardia Imperial, los lusos eran “pequeños y delgados, pero muy hábiles”. “Marchaban aprisa, mucho más rápido que los franceses. Sus uniformes eran blancos (todavía no se les había entregado el característico uniforme pardo), con diferentes colores en cuellos y bocamangas”.

La Legión Portuguesa luchó en Alemania, Austria y Rusia, teniendo bajas muy elevadas. Estuvo presente en Wagram, donde dos batallones se cubrieron de gloria, en Smolenks, donde el regimiento volvió a brillar, Vitebks y Borodino. La mayoría murió en la retirada invernal de Rusia en 1812. La legión se disolvió el 5 de mayo de 1814, con solo mil supervivientes.

infanteria legion portuguesa

Voltigeur (infantería ligera) y granadero, 1812.

El lema de estos mercenarios era (se entiende que los que no desertaron y dieron muestra de valor cumplieron como profesionales de la milicia): Vadimus  immixti Danais, haud numine nostro (nos mezclamos con los griegos, bajo dioses que no son nuestros). Su comandante fue Pedro de Almeida Portugal, tercer marqués de Alorna (1754-1813). Este general ya había servido en un cuerpo auxiliar portugués que luchó junto a los españoles contra el enemigo francés en 1793-1795. Murió en Konigsberg, 1813, tras la retirada de Rusia.

Los regimientos iniciales formados en 1808 conservaron el color azul o blanco original, pero Napoleón decidió que el uniforme seria marrón y el casco un shako “barretina” de cuero negro. Aunque de vestimenta parda, Bonaparte los llamaba su “infantería negra”. Un observador quedó impresionado del aspecto de los jinetes legionarios al final de la campaña rusa, haciendo notar que “su ropa era enteramente marrón, al igual que su cara“.

El epilogo fue cruel con los portugueses. Sabían que eran renegados a los ojos de sus compatriotas y podían ser tratados como traidores si regresaban a su hogar. Algunos se quedaron en Francia como refugiados y se enrolaron en el Régiment Colonial Etranger, creado por Luis XVIII en diciembre de 1814, para dar la posibilidad a españoles y portugueses de servir en las colonias de ultramar. Pero Napoleón regresó durante los 100 Días y el regimiento colonial fue desbandado. Sus integrantes pasaron al 6º regimiento extranjero. Finalmente fue restaurado el rey Luis y el regimiento desbandado.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

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