Mitos y errores: Los Asesinos (hassassin)

asesinos montaña

Pocos grupos en la historia poseen una leyenda tan extensa e influyente como los hassassin. La idea romántica de una secta de fanáticos entrenados en las artes del asesinato y dedicados a la expulsión de los cruzados en Tierra Santa ha despertado el interés de muchos historiadores y del mundo de la cultura (literatura, cine, videojuegos…)

El problema es que dicha leyenda es totalmente falsa. En primer lugar los hassassin no surgieron para acabar con los cruzados en tierra santa, sino para combatir a otros musulmanes. Estos supuestos asesinos surgieron en el seno de los musulmanes Ismailies, una importante minoría dentro del grupo de los chiitas. Estos ismailies han sufrido muchas escisiones a lo largo de su historia y la rama que nos atañe en este contexto es la Nizarí (a día de hoy compuesta por unos 10 millones de seguidores en todo el mundo). Pues bien, en el siglo IX con la hegemonía en el mundo musulmán de los califas abasidas de credo sunita. Los isamilíes organizaron un movimiento (de carácter religioso y político) de confrontación contra los abasidas con el fin de instalar un califato alawí.

Alamut, una de las principales fortalezas utilizadas en la Edad Media por la secta ismailí de los nizaríes.

Alamut, una de las principales fortalezas utilizadas en la Edad Media por la secta ismailí de los nizaríes.

El movimiento recibió el nombre de “dawa” (misión) y su modus operandi consistía en células formadas por misioneros que actuaban en todos los territorios del Islam. En el año 909 lograron la constitución de un califato fatimí en el norte de África que llegó a confrontar con los califas abasidas de Bagdad. La influencia de la “dawa” siguió actuando durante el siglo siguiente y constituyendo comunidades que sobrevivieron a la caida del califato fatimí, entre las que destaca la constituída en Persia, donde a diferencia del norte de África y el Levante, los fatimíes no tenían ningún tipo de influencia política. En 1094 al frente de los ismailies en Persia estaba Hasan-i Sabbah, lider que llevaba un tiempo inmerso en una política de confrontación contra los turcos selyúcidas, que se habían erigido como paladines del Islam sunita y ejercía una tremenda influencia (casi de vasallaje) sobre el califato abasida. Hasan tomó en torno al año 1090 la fortaleza de “Alamut” situada en un entorno montañoso y desde ella estableció el Estado ismailí-nizarí, apoyado por una serie red fortalezas en zonas de Persia y Siria.

o_acreed_2_3

Assasins Creed, videojuego de Ubisoft que ha despertado y alimentado aún más la leyenda negra de la secta nizarí.

Tras una serie de luchas de poder en el seno del credo ismailí, Alamut se convirtió en el cuartel general de la “dawa” y el epicentro del ismailismo-nizarismo. El Estado ismailí en Persia recibió apoyo local y se sustento en el nacionalismo persa, llegando a adoptar el farsi en vez del árabe como lenguaje religioso. Desde la fortaleza de Alamut, Hasan comenzó una estrategia de confrontación con los selyúcidas y demas sunies que consistía, dada la dispersión de sus dominios, en pequeñas comunidades que actuaban como misioneros a la vez que empleaban con frecuencia el asesinato político y las tacticas de guerrilla en contraposición con el inmenso poder selyucida. Estas misiones eran llevadas a cabo por los “fidawis”, devotos voluntarios, en las que predominaba el asesinato en lugares publicos con caracter intimidatorio.

En esa época, tanto cruzados como sunies utilizaban frecuentemente el asesinato con fines políticos pero la puesta en escena e los que realizaban los nizaríes pronto hizo que cualquier asesinato llevado a cabo en Tierra Santa o tierras del Islam se le atribuyese a ellos. Se les ha atribuido el consumo de hachís, del que según algunas fuentes provenía su nombre, aunque nunca se ha comprobado que utilizasen esta droga y de hecho los cronistas de la época los definen como individuos sobrios y siempre alerta, esperando el momento adecuado a la hora de cumplir sus objetivos. Respecto a los cruzados, en el siglo XII Hasan envió a la “dawa” a Siria para organizar a la comunidad ismailí allí existente, coincidiendo con la conformación de los Estados cruzados que pronto entraron en contacto (violento y diplomático) con la comunidad ismaili. En 1130 los ismailíes tomaron una serie de castillos en la zona. En esta situación los ismailies actuaron con mucha cautela y se aliaron en numerosas ocasiones con los francos asentados en la zona.

220px-Hassansabbah2

Hasan-i Sabbah, el Viejo de la Montaña, en un manuscrito europeo.

Entorno al año 1160, Rashidd al-Din Sinan (personaje conocido como “el viejo de la montaña”) se pone al frente de los ismailíes. Sinan consolidó la situación de los nizaríes, tejiendo una amplia red de alianzas y organizando en gran medida las comunidades nizaríes. El ascenso al poder de Saladino supuso una amenaza mayor para los ismailíes que para los cruzados y rápidamente Sinan entabló relaciones de amistad con los cruzados, con los que había confrontado durante algunos años por la posesión de algunas plazas. Las tres décadas en las que Sinan estuvo en el poder supusieron el auge de esta comunidad en Tierra santa, llevando a cabo una hábil política de alianzas tanto con musulmanes como con cruzados y la fama de los “asesinos” viene de este periodo en el que llegaron a atentar en varias ocasiones contra el propio Saladino.
En todo este periodo los califas abasidas realizaron una exhaustiva campaña de propaganda contra los ismailíes, que se remonta a la fundación del califato fatimí. Se extendieron todo tipo de difamaciones que contribuyeron enormemente a consolidar la leyenda negra de este grupo. Esta campaña derivó en la concpeción de los ismailíes como la peor de las heregías del Islam y en ese periodo comenzaron a recibir de forma sistemática el apelativo de “hashishi” que significa chusma o gentuza. Cuando los cruzados llegaron a Tierra Santa, mas avocados a la idea de demonizar el mundo musulman que de comprenderlo, fomentaron en gran medida la leyenda negra de los fatimíes, inventando sucesos entorno a los famosos asesinatos y llevando a Europa la concepción de los asesinos (palabra derivada directamente del termino peyorativo hashishi) que fue alimentada por varias generaciones de europeos que desconocían la situación real y que permaneció prácticamente inmutable hasta el siglo XX.

César Rodríguez Logares

Un pensamiento en “Mitos y errores: Los Asesinos (hassassin)

  1. Pingback: Hashashins. – Beyond The Animus

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s