Tres migraciones diferentes y no una sola poblaron el continente americano hace 15.000 años

sioux

Una primera oleada migratoria a través del estrecho de Bering fue seguida por otras dos secundarias.

El ya fallecido doctor Joseph Greenberg publicó en 1987 unos estudios sobre el origen de una lengua en común usada por los pueblos amerindios que fueron calificados de “basura” por algunos sectores lingüistas durante mucho tiempo. Pero un nuevo hallazgo genético ha rescatado esta teoría, que académicamente tiene muchos flecos, con la evidencia de que hace 15.000 años los primeros humanos colonizaron el Continente americano en tres oleadas diferenciadas provenientes de Siberia. La lengua amerindia de Greenberg se correspondería con la primera migración, mientras que las otras dos, la na-dené y la esquimo-aleutiana,  coincidirían con las dos siguientes.

El nuevo estudio afirma que las poblaciones de nativos americanos provendrían de tres migraciones diferentes y no solo de una migración, según la investigación genética de los genetistas Andres Ruiz-Linares David Reach. Sus orígenes se pueden trazar 15.000 años en el pasado, cuando en Alaska el estrecho de Bering  se podía cruzar mediante un puente de hielo que dejaba paso franco.

La mayor parte del código genético de los nativos americanos pertenece a la primera migración, pero las dos subsiguientes hicieron importantes contribuciones genéticas. Basados en un estudio que ha trazado el genoma de 52 grupos nativos americanos y 17 siberianos,se concluye que la segunda y tercera oleada solo ha dejado huella en poblaciones árticas de habla esquimo-aleutiana y en los chipegüas canadienses de habla Na-dene.

greenberg_head

Jospeh Greenberg, el polémico autor de la teoría del idioma amerindio.

Reich, coautor del estudio apuntala que “el linaje asiático de estos primeros americanos es muy antiguo y difiere del linaje asiático de la segunda y tercera oleada, la que contribuyó genéticamente a esquimales y chipegüas, más relacionada con el genoma de las poblaciones actuales del Este de Asia.”

Aún comenta Ruiz-Linares “nuestro estudio arroja luz a los patrones genéticos de los hombres que se dispersaron por las Américas”. El estudio indica que los pueblos se expandieron hacia el Sur siguiendo una ruta que abrazaba la costa. Mientras avanzaban rumbo al Sur, las poblaciones se fueron asentando por el camino. Después de la separación hubo poco movimiento genético entre los grupos nativos, especialmente en Sudamérica.

Pero esta dinámica no fue siempre tan simple. Los investigadores han encontrado, por ejemplo, que los habitantes de sangre mesoamericana de Centroamérica comparten genes tanto del Sur como del Norte.

El estudio ha sido complicado, asegura Ruiz-Linares, por el hecho de que América ha sufrido el influjo de migraciones europeas y africanas desde 1942 y la pureza genética no es total debido a ese mestizaje. Aproximadamente el 8,5 del código genético de los nativos pertenece a otra raza.

Una voz discrepante con esta teoría es la de David Meltzer, de la Universidad Metodista del Sur. “Es un estudio importante, pero no la última palabra. A veces las estadísticas permiten hacer maravillosas interpretaciones, pero hay que ser precavido”, ha comentado Meltzer.

En 1987 el doctor Joseph Greenberg postuló que los lenguajes americanos proceden de un tronco común, algo que no se podía demostrar genéticamente en ese momento. Ruiz-Linares ha respondido al respecto que “muchos lingüistas han tachado el trabajo de Greenberg de basura”, pero Ruiz-Linares considera que su estudio reivindica las teorías de su predecesor. “Es un hecho que la genética se corresponde con la lengua” ha afirmado Ruiz-Linares.

El doctor Greenberg centró sus estudios en el campo de la tipología lingüística, tanto en América como en África, y propuso agrupaciones grandes para familias de lenguas ya conocidas, denominadas actualmente macrofamilias. Algunas muy controvertidas como la amerindia y la euroasiática. Estas dos últimas propuestas han encontrado mucha oposición, principalmente por los métodos que utilizó. Greenberg obtuvo su deducción por el método de comparación léxica masiva y saca la conclusión de que habría tres lenguas: la amerindia, la na-dené y la esquimo-aleutiana.

El mayor problema que plantea su teoría es el uso de fuentes oscuras y antiguas, que no se adaptaban a los estándares académicos. Muchos datos ni siquiera son verificables. Elegían la lengua con mayor parecido léxico en lugar de reconstruir adecuadamente la protolengua de la familia en cuestión. Pero no cabe duda de que este último descubrimiento es un indicio a favor para las teorías de Greenberg.

Carlos de Lorenzo

C.d.lorenz@hotmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s