Muere Emilio Zola intoxicado por una chimenea cegada

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Hace 112 años fallecía el famoso defensor del oficial judío Alfred Dreyfus, Emile Zola. Fue un novelista de éxito y comprometido socialmente

Emilio Zola (1840-1902) fue un prolífico escritor francés que a un tiempo rivalizó en popularidad con Victor Hugo, y tras Germinal (1885) ganaba incluso más dinero por sus obras. Estaba asentado en la burguesía literaria y organizaba famosas veladas culturales. Además trabó amistad con el pintor Cezzane, del que era amigo desde pequeño. Aún así, rompió dramaticamente su amistad cuando se basó en él para plasmar la vida de los artistas bohemios en la novela L’Ceubre.

“J’Acusse…!”, está proclama abriendo la portada del periódico parisino L’Aurore le hizo mundialmente conocido el 13 de enero de 1898. Esa acusación en letras enormes iba dirigida, en forma de carta abierta, contra el presidente de la républica francesa Félix Paure; y a Zola le costó el exilio a Inglaterra. El objeto de la ira del escritor había sido el affaire Dreyfus.

Dreyfus es humillado en público.

El capitán Alfred Dreyfus era un oficial de artillería judío del ejército francés. Cuando la Inteligencia gala recibió un soplo de que alguien estaba pasando secretos militares a la embajada alemana, el antisemitismo imperante llevó a sospechar al Alto Mando de la autoría de Dreyfus. No había, empero, ninguna prueba contra él. Se abrió una corte marcial, fue acusado de traición y enviado a la Isla del Diablo en la Guayana francesa.

Emilio Zola se enteró de que el verdadero culpable era Ferdinand W. Esterhazy y acusó al presidente y a los altos mandos del ejército de encubrir al verdadero culpable y de obstruir a la justicia. El caso dividió a la sociedad francesa entre el ejército y la iglesia reaccionaria por una parte y a la sociedad liberal por otra. Zola fue llevado a juicio por su escrito el 7 de febrero de 1898 y condenado, además se le despojó de su Legión de Honor. En vez de ir a la cárcel, se fugó a Inglaterra sin tiempo para empacar más que unas ropas. Después de una infeliz estancia en la City, se le permitió regresar a casa, a tiempo apra ver al gobierno caer.

El Gobierno le concedió el perdón, pero no la exoneración, y Zola la aceptó. Si que fue totalmente exonerado por la Corte Suprema. Al escritor se le puede achacar que su imaginación literaria esté constreñida al aréa de París y de todo lo que esto ofrecía. También ha sido tachado de no saber crear personajes memorables, pero si multitudes en movimiento. Como padre del naturalismo, defendía a unos personajes que no trascendieran más que la propia vida.

Zola murió por una intoxicación por envenenamiento de monóxido de carbón cuando su chimenea se bloqueó un 25 de septiembre de 1902. Tenía 62 años y a su funeral acudieron miles de personas. Sus enemigos políticos le acusaron maliciosamente de que se había suicidado al enterarse de que Dreifus era culpable.

Carlos de Lorenzo Ramos

c.d.lorenz@hotmail.com

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